Ismaelillo, el primer libro de poesía publicado por el propio Martí, provoca la aceptación y el regocijo del mayor número de lectores, incluidos entre ellos los más avezados, por supuesto: los estudiosos y críticos, y ha penetrado con más suertes que desventuras al territorio de la densidad y la exégesis literaria, con alguna que otra reprobación de criterios esbozados acerca de la recepción crítica del poemario. Para hablar de una exégesis de este libro, y por extensión de la poesía martiana,[i] hay que ubicarse en los años posteriores a 1913, porque precisamente en ese año apareció el tomo de poesía de las primeras Obras Completas de Martí, publicadas por Gonzalo de Quesada. Y aunque la poesía del escritor se demora en llegar a los lectores —18 años después de su muerte—, entra con una fuerza arrolladora. Es necesario igualmente advertir que entre 1924 y 1925 se confecciona la antología La poesía moderna en Cuba, compilada por Félix Lisazo y Fernández de Castro, donde cada escritor cuenta con una presentación crítica y al primer poeta que incluye es José Martí. En la que corresponde a nuestro poeta se reconoce que es el padre de la poesía moderna en Cuba, hecho que, sin duda, atraería el interés de estudiosos y lectores. Debe recordarse también que en torno al Centenario del nacimiento de la figura hubo grandes revelaciones sobre la poesía del autor, muy vinculadas a la celebración del Primer Congreso Internacional de Escritores Martianos y el redescubrimiento de la obra de Martí, en especial su lírica, hecha por algunos de los integrantes del Grupo Orígenes.

“Y aunque la poesía del escritor se demora en llegar a los lectores ─18 años después de su muerte─, entra con una fuerza arrolladora”.

No cabe la menor duda de que la mayoría de los estudios que aquí comentaremos pertenecen a la etapa posterior al triunfo de la Revolución cubana, lo que se debe a la amplia difusión de la obra martiana y al desarrollo de una importante labor educativa y cultural durante todo este tiempo. Cuando contemplamos de manera general el universo de los estudios dedicados al Ismaelillo nos percatamos de la existencia de una numerosa bibliografía pasiva y de no muchos acercamientos verdaderamente relevantes. Hay más encanto y emanación por los tesoros del libro que propiamente hallazgos. Quizá esa espontaneidad, esa ternura y musicalidad que identifica al poemario ha actuado no solo sobre el gusto infantil, sino sobre el gusto de la mayoría. Pero siempre hay sus honrosas excepciones, que serán objeto de nuestro estudio en las siguientes páginas.

Foto: Tomada de Internet

La primera difusión de Ismaelillo se produce a través de su edición dentro de las Obras Completas de Martí que se publicaron durante la seudorrepública: [ii] las organizadas por Gonzalo de Quesada en la Imprenta y Papelera de Rambla, cuyo tomo de poesía vio la luz en 1913, las de la Editorial Imprenta Artística Comedia de 1916, las recopiladas y ordenadas por Néstor Carbonell, y aparecida por la Editorial La Prensa, en donde Ismaelillo ocupa el tomo 3, correspondiente a 1918, y las relativas a la Editorial Trópico donde el libro que nos ocupa integra el volumen 41, de 1942. No es hasta después del 1ro. de enero de 1959 que el poemario comienza a publicarse en forma de libro independiente o como volumen con el resto de los núcleos poéticos martianos.[iii] Esta segunda etapa de difusión de Ismaelillo se inicia con su presencia en las Obras Completas de la editorial Tierra Nueva en La Habana, de 1961, y continúa en las muy difundidas y de amplia tirada de la editorial Ciencias Sociales de 1975, que fueron reimpresas en 1991, así como con la edición crítica de la poesía martiana, publicada por la editorial Letras Cubanas y el Centro de Estudios Martianos en 1985.[iv]

Como libro por separado puede afirmarse que el mismo se publica después del triunfo de la Revolución en un promedio inferior a los 10 años.[v] A partir de 1970 aparecen traducciones a otros idiomas como el francés, el rumano (1974), el ruso (1975), el ucraniano (1976), el moldavo (1977), el inglés (1982), el alemán (1986) y el sueco (1992),[vi] en su mayoría con selecciones de poemas del libro. Un hito en la difusión y promoción de los valores del poemario lo constituye la musicalización de sus textos, como es el caso de Teresita Fernández, quien realizó un profundo trabajo de acercamiento a cada poema, a su tesitura emocional, dando como resultado una imperecedera obra artística.[vii]

“La mayoría de los estudiosos señalan a Ismaelillo como iniciador de la poesía moderna en lengua española”.

Puntos de encuentro en un itinerario

En medio del encantamiento del goce paternal y el rigor exegético que profundiza en un caso de excelencia poética dentro de las letras hispanoamericanas, los críticos–lectores coinciden en señalar dentro de sus ensayos dos temáticas que devienen esencias del poemario publicado en 1882:

El profundo sentido de imbricación de las dos temáticas en el libro es lo que lleva a los estudiosos continuamente de una a la otra. También, en otro nivel de importancia, los estudiosos destacan:

La mayoría de los estudiosos señalan a Ismaelillo como iniciador de la poesía moderna en lengua española y se afanan en describir y fundamentar sus aportes, pero la diacronía, ruptura con el pasado, la superación y el choque intercultural e interpoético, la pertenencia y no al movimiento Modernista, son caminos que solo unos pocos estudiosos transitan, como, por ejemplo: Cintio Vitier, Emilio de Armas, Enrico Mario Santí, José Ballón y Arcadio Díaz Quiñones. Merecen toda nuestra atención ellos, que comentaron, no para volver inteligible el otro texto, sino para saber en él qué es lo inteligible, para entrar en diálogo con el autor, provocarlo, ponerlo a titubear. Los estudiosos aquí analizados saben que la crítica honesta y la evaluación sensible se dirigen no al poeta, sino a la poesía, y están entre los pocos que perciben cuando hay expresión de emoción significativa, emoción que tiene su propia vida en el poema y no en la historia del poeta.[viii] Por este camino la poesía alcanza su incuestionable jerarquía, su definitiva independencia.


Notas:

[i] Este ensayo viene a cerrar un ciclo de acercamientos sistemáticos al devenir crítico de la poesía martiana. Quien escribe ha investigado la recepción de la lírica de Martí en dos libros anteriores: Recepción de Versos sencillos: poesía del metatexto, Editorial Abril, La Habana, 2001 y Circulaciones al libro póstumo: el caso de los Versos libres, premio Razón de Ser de 2003, y el ensayo “Sobre los versos de La Edad de Oro” en Anuario del Centro de Estudios Martianos, n. 22, p. 107-115, 1999.

[ii] Como enfocamos la historia crítica del poemario y la saga de sus ediciones, no nos detenemos en los comentarios y juicios que Ismaelillo provocó en amigos de Martí a los cuales este envió el poemario. Dichos paratextos han sido referidos y analizados suficientemente por varios de los ensayistas que en el presente trabajo sometemos a estudio.

[iii] Como volumen con el resto de los núcleos poéticos martianos podemos encontrarlo en:

-José Martí. Ismaelillo. La edad de Oro. Versos sencillos. Editorial Porrúa, México, 1987, Prólogo de Raimundo Lazo.

-José Martí. Ismaelillo. Versos libres. Versos sencillos. Edición de Iván Schulman, 6ta. edición, Madrid, Editorial Cátedra, 1994.

-José Martí. Ismaelillo. Versos sencillos. (Periolibros) Fondo de Cultura Económica, México, 1995.

[iv] Se reimprimió por la editorial Letras Cubanas en 1993 y en 2001.

[v] José Martí. Ismaelillo. Introducción, notas y vocabulario por Beatriz Noemí Tornadú, Ed. Huemul, Buenos Aires, 1963, 2da. ed., 1968.

 ________. Ismaelillo. Editorial Arte y Literatura, La Habana, 1976, Edición Facsimilar, introducción y notas por Ángel Augier.

 ________. Ismaelillo. Editorial Gente Nueva, La Habana, 1977.

 ________. Ismaelillo. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1985, (Como pórtico fragmento del Cuaderno de Apuntes 7).

 ________. Ismaelillo. Editorial Cátedra, Madrid, 1988, 3ra. edición.

 ________. Ismaelillo. Editorial Gente Nueva, La Habana, 1988.

 ________. Ismaelillo. Editorial Pueblo y Educación y Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1990, Presentación: Centro de Estudios Martianos.

 ________. Ismaelillo. Ediciones Hermanos Loynaz, Pinar del Río, 1995 (Incluye bibliografía y notas).

 ________. Ismaelillo. (Facsímil de la edición príncipe, Nueva York, 1882) Memorial José Martí, La Habana, 1996.

 ________. Ismaelillo. (Presentación del Centro de Estudios Martianos) Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1998.

 ________. Ismaelillo. Editorial Abril, La Habana, 1998 (Prólogo de Carmen Suárez León: “Para leer Ismaelillo”).

 ________. Ismaelillo. Coedición Conac / CELANY, Caracas, 1999, Pórtico: “Caracas, cuna de Ismaelillo” de Domingo Miliani; Cartas y el discurso de Santiago Key Ayala “A Cuba y a Martí”

[vi] (En francés) J.M. Selección de poemas: “Príncipe Enano”, “Mi caballero”, “Musa traviesa”, “Hijo del alma” en José Martí, par Juan Marinello. Poétes de’ aujourd’ hui, Editions Seghers, París, 1970.

. (En rumano) J.M. Selección de poemas: “Brazos fragantes”, “Musa traviesa”, “Tábanos fieros”, “Tórtola blanca”, “Valle Lozano”, “Hijo del alma” en Versuri, Editura Univers, Bucuresti, 1974.

. (En ruso) J.M. “Ismaelillo” en Poesía de América Latina, Editorial Literatura Artística, Moscú, 1975, pp. 19-32.

. (En ucraniano) J.M. “Musa traviesa” en Separata de la Revista BCECBIT, n. 7, Kiev, 1976.

. (En moldavo) J.M. Selección de poemas: “Príncipe Enano”, “Sueño despierto”, “Brazos Fragantes”, “Penachos Vívidos”, “Amor Errante” en Versos, Editorial Literatura Artística, Kishinef, Moscú, 1977.

 . (En inglés) J. M. “Ismaelillo” en Major Poems. Bilingual Edition, Edited with an introduction by Philip. S. Foner, pp 33-35, Ed. Holmes & Meier Publisher, inc, Nueva York, 1982.

. (En alemán) J. M. “Príncipe Enano” en Poesie der Welt. Lateinamerika. Edition Stichnote in Propylaen Verlag, Berlín, 1986.

. (En sueco) J.M. Selección de poemas: “Mi Caballero”, “Mi despensero, “Mi reyecillo” en Sagmig du lilla bonde, Editorial Eriksson & Lindgren, Estocolmo, 1992

[vii] Ver cassette “Teresita Fernández canta a Martí”. A guitarra limpia (Concierto de la Nueva Trova, Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau) Se destacan también musicalizaciones de Oscar Chávez y José E. Urfé.

[viii] Ver Roland Barthes. El grano de la voz, Siglo XXI Editores, 1985, p. 210 y T.S. Elliot. “La tradición y el talento individual” en El Placer y la Zozobra. El oficio de escritor, UNAM, 1996, p. 166 y 173.

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