Arenas mira brevemente la última década de su
vida en los Estados Unidos, una triste
reconstrucción de su vida en Cuba: anónimas e
innumerables relaciones sexuales, encuentros
imaginarios con "brujas", diatribas
monomaníacas contra Fidel Castro y un
interminable desdén por las figuras literarias
—sus rivales más famosos— que defendían a
Cuba. Carlos Fuentes, vitupera, se comporta
"como una computadora... el extremo opuesto
de lo que consideraría ser un verdadero
escritor". Eduardo Galeano es "un hombre
de paja de Fidel Castro." Gabriel García
Márquez es "un oportunista de nacimiento. Su
trabajo, no sin méritos, está saturado de
populismo barato".
Sobre todo, Arenas se convirtió en una persona
políticamente paranoica, viendo a lo que llamó
"agentes castristas" en todas partes. La
raíz de esta fobia no era su presencia, sino el
hecho de que Arenas encontraba frecuentemente a
defensores de Cuba en sus charlas. En vista a sus
respuestas, se imaginó que recibía
"amenazas de muerte de la Seguridad de Estado
de Cuba" y alegó que hasta era objeto de
atentados para asesinarlo, robos y allanamientos
secretos de su casa.
Nada de esto, con excepción de una rápida
referencia a la vida sexual de Arenas, se
encuentra en la película. La película se
disuelve rápidamente en la trágica soledad de su
muerte, haciendo amplio uso de una licencia
cinematográfica con el guión para efectos
dramáticos. Lo desalojan de un apartamento.
Debilitado por el SIDA, fue hospitalizado, pero
por falta de seguro médico, le dan de alta y
regresa enjuto a su nueva morada. Sin duda, esta
es una condena de la vida infrahumana en Estados
Unidos, y sirve para proteger la credibilidad de
la película y sus credenciales liberales. Estos
"sufrimientos del exilio" escribió
Arenas en su "carta de despedida", junto
con "las enfermedades que haya podido
contraer en el destierro seguramente no las
hubiera sufrido de haber vivido libre en mi
país".
Arenas se suicidó. Pero el director Schnabel,
aparentemente en un intento de buscar una cuota
extra de simpatía, reconstruye el suicidio como
un acto de eutanasia a manos de su amigo cercano
Lázaro Gómez.
La predicción de Arenas desde su lecho de
muerte en 1990 de que Cuba "será libre"
—hizo eco a las embriagadas esperanzas de todos
los reaccionarios cubanoamericanos: celebrar la
primera navidad pos soviética en La Habana—
demostró ser tan hueca al igual como su vida
trágica ya en sus postrimerías.
En 1975, la Corte Suprema Cubana invalidó la
Resolución Número 3 del Consejo de Cultura,
antecesor del Ministerio de Cultura. Esta ley
había sido utilizada para implantar las
declaraciones contra los homosexuales del Congreso
Cultural de 1971, acordando
"parámetros" que limitaban el empleo de
los homosexuales en el arte y la educación.
En 1975, después de extenso debate y
discusión popular, Cuba adoptó su Código de la
Familia. Entre otros grandes cambios, ratificó la
igualdad entre hombres y mujeres para el cuidado
de los niños y otras responsabilidades,
institucionalizando aun más la igualdad de la
mujer como una meta de la nueva sociedad.
En 1979 el nuevo Código Penal despenalizó la
homosexualidad.
En 1981, el libro En defensa del amor,
escrito por la doctora Sigfried Schnabl, se
convirtió en el libro más vendido en Cuba,
debido a su tratamiento franco y honesto de la
sexualidad humana. "La homosexualidad",
Schnabl escribió, no es una enfermedad, sino una
variante de la sexualidad humana."
"No hay normas morales o sentimientos
'naturales' inherentes en la humanidad",
explicó. "La sola inclinación natural es el
deseo sexual en sí; las costumbres específicas
con que las personas satisfacen sus deseos y todo
lo que ocurre entre los sexos es producto de una
cultura específica." Así, el legado del
fanatismo o la intolerancia contra la
homosexualidad en la cultura de la Cuba
revolucionaria debe ser rechazado. "Sería
erróneo descalificar a un homosexual [o lesbiana]
por su preferencia sexual o interpretar la
homosexualidad como una debilidad de carácter,
algo que desgraciadamente muchas personas hacen,
por ignorancia, falta de entendimiento y
prejuicio."