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Uno de los resultados fue darse cuenta que, no
obstante el uso de Estados Unidos de la
inmigración como un arma en contra de una Cuba
bloqueada, las migraciones más recientes como las
del Mariel, incluyeron a miles de ciudadanos —algunos
de ellos homosexuales— que habían sido
enajenados y maltratados por las prácticas
erróneas llevadas a cabo en nombre de la
Revolución.
Hace más de una década entrevisté a un joven
obrero cubano, conocido por sus compañeros de la
fábrica como un homosexual, que salió de Cuba
por Mariel, "por la aventura", dijo.
Carlos empezó rápidamente a darse cuenta de lo
que había dejado atrás. Vivió experiencias que
eventualmente le hicieron comunicarse con la
Brigada Antonio Maceo, un grupo, en Miami y Nueva
Jersey, de cubanos, de nuevas generaciones que
están a favor de la Revolución. Regresó a Cuba
de visita cuando el proceso de rectificación
estaba en pleno brío y visitó la fábrica donde
solía trabajar para dirigirse a una asamblea de
700 compañeros de trabajo. Mientras caminaba
hacia la tribuna, los obreros se levantaron en una
gran ovación.
DESAPARICIÓN DE TABÚES
Una consecuencia de la calamidad económica que
sacudió a Cuba cuando la URSS y sus aliados se
derrumbaron, y con ellos el 85 por ciento del
comercio de la isla, fue la desaparición del
aglutinante que mantenía aferrado al órgano
político de la Revolución cubana, las
influencias socioculturales de la Unión
Soviética: cánones soviéticos
"ortodoxos" y "realismo
socialista" que siempre fueron ajenos al
espíritu rebelde de la Revolución y su
dirigencia central. Ahora, cuestionamientos
históricos y debates; personalidades políticas e
intelectuales una vez consideradas prohibidas; o
"teorías" una vez consideradas sagradas
o restringidas por la "autocensura" se
hicieron accesibles y abiertas a cuestionamiento,
investigación y crítica. Este proceso viviente
todavía no acaba.
En 1987, una nueva orden policial prohibió el
acoso de personas debido a su apariencia o manera
de vestir, lo cual se hacía amparándose en
estatutos en contra de la conducta
"ostentosa."
En 1988, Fidel dijo en una entrevista en la
televisión de Galicia, España, que "una
cierta rigidez" había gobernado las
actitudes sobre los homosexuales. Mientras que
"Dios necesitó siete días para hacer el
mundo", explico, "tienen que comprender
que para rehacer este mundo, para destruir un
mundo como este que hemos tenido aquí y para
hacer uno nuevo, no había mucha luz, había mucha
oscuridad al principio y mucha confusión sobre
una serie de problemas. Nuestra sociedad, nuestro
gobierno, nuestro Partido [ahora] tiene ideas más
claras, más sabias e inteligentes sobre muchos de
estos problemas. Debido a que podemos cometer
errores, obsesivamente seguimos la idea de que lo
que es justo, correcto y mejor para el pueblo, y
lo que es más humano para nuestro pueblo y
nuestra sociedad. Sin embargo, la meta no es
fácil... Creo que cada vez nos acercamos más al
criterio correcto para construir el mundo que
queremos. De todos modos, creo que aún tenemos
muchas faltas y que futuras generaciones tendrán
que continuar perfeccionando este nuevo
mundo."
En 1992, en el congreso de la Unión de
Jóvenes Comunistas, Vilma Espín, presidenta de
la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), y
veterana dirigente del Partido Comunista,
cuestionó a un psicólogo que en una
presentación planteó puntos de vista
prejuiciados sobre el homosexualismo. Espín, de
acuerdo a Sonja de Vries en Cuba Update,
explicó que era necesario cambiar este tipo de
ideas y no la orientación sexual de los
homosexuales. "La opinión de esta tan
respetada revolucionaria de tantos años es una
expresión significativa del cambio de ideas en la
dirigencia cubana", dijo de Vries.
FIDEL CASTRO HABLA SOBRE EL TEMA
En 1992, Fidel Castro respondió a varias
preguntas sobre cuestiones sexuales planteadas por
el antiguo oficial del gobierno Sandinista de
Nicaragua, Tomás Borge, en el libro Un grano
de maíz. Este volumen, que abarca una serie
de temas, fue publicado en La Habana. Como muchos
libros en Cuba, este trabajó se agotó
rápidamente y luego no se lo podía conseguir.
Los comentarios de Castro son poco conocidos fuera
de Cuba. Vale la pena citarlos extensamente.
"Tú hablas de discriminación
sexual", dijo el dirigente cubano a Borge,
"te dije que nosotros hemos erradicado la
discriminación sexual. Podría decir con más
precisión que hemos hecho el máximo que puede
hacer un gobierno, que puede hacer un Estado por
erradicar la discriminación sexual de la mujer.
"Podríamos referirnos más bien a una
lucha larga, que ha sido exitosa, y ha obtenido
muchos resultados en el campo de la
discriminación de la mujer. Pero eso no se puede
afirmar de manera absoluta. Hay todavía machismo
en nuestro pueblo, creo que en un nivel mucho más
bajo que en cualquier otro pueblo de América
Latina, pero hay machismo. Esto ha formado parte
de la idiosincrasia de nuestro pueblo durante hace
siglos y tiene muchos orígenes desde la
influencia árabe en España hasta otras
influencias de los propios españoles, porque
nosotros el machismo lo obtuvimos de los
conquistadores, como recibimos otros muchos malos
hábitos.