LA
SANTA ALIANZA
Al RESCATE DE LOS HERMANOS
Jesús
Díaz | España
Participé en una
misión de Hermanos al Rescate en junio de 1994.
Luego de tres horas de vuelo en una avioneta
mínima, avistamos una pequeñísima embarcación
perdida como una aguja en el infinito pajar azul
del estrecho de la Florida. En ella navegaban a la
deriva 16 cubanos que habían optado por
embarcarse en aquella ventura antes de seguir
viviendo como ciudadanos de segunda en su propia
tierra. La avioneta, pilotada por un voluntario de
Hermanos al Rescate, se mantuvo dando vueltas
alrededor de la balsa a lo largo de dos horas
interminables. Nuestra pequeña nave era un faro,
una señal, un punto de referencia para el
helicóptero que habíamos llamado y que apareció
finalmente para rescatar a los 16 hombres, mujeres
y niños que, con toda justicia, podemos
considerar náufragos.
No olvidaré
jamás aquella experiencia, ni tampoco la
entrevista que le hice después a José Basulto,
presidente fundador de Hermanos al Rescate, ex
miembro de la Brigada 2506, que protagonizó la
invasión de Playa Girón en abril de 1961.
Basulto es, sin embargo, un hombre sin odio, que
ha salvado o contribuido a salvar a miles de
cubanos de la muerte, obsesionado por la esperanza
de una Cuba independiente y democrática.
Su mayor orgullo
es, justamente, el carácter independiente de la
organización que preside. Su voz vibraba de
entusiasmo al leerme algunas de las miles de carta
que obran en su poder, donde cubanos humildes del
exilio dejaban constancia de su apoyo moral y de
su contribución económica al sostenimiento de
Hermanos al Rescate.
"No le
debemos anda el Gobierno norteamericano", me
dijo. A renglón seguido pasó a relatarme que en
una oportunidad le habían solicitado unas
avionetas al Gobierno de Richard Nixon y este les
había denegado el préstamo. "Mejor",
concluyó, "esa negativa nos permitió
demostrar que somos capaces de hacer las cosas
entre cubanos". Otro de sus motivos de
orgullo es que Hermanos al Rescate no forma parte
de ninguna de las organizaciones políticas del
exilio, sino que responde más bien al clamor de
la mayoría silenciosa d Miami, deseosa de que el
fin del castrismo signifique el comienzo de la
reconciliación, no el inicio de una era de
venganzas. (Fragmentos.
Tomado de El País, España, 28 de febrero de
1996)
UN
AVE DE LA PARADOJA
Kirk
Nielsen | Miami
New Times
Una
tarde, hace pocos días, José Basulto, presidente
de Hermanos al Rescate, sentado en la oficina de
su organización, alzaba frenéticamente los
brazos, trataba de hacerle señas a su amigo Julio
Pestonit para que se callara. Pestonit, un
veterano de Bahía de Cochinos, había comenzado a
entrar en detalles sobre un complot de asesinato
que involucraba a un amigo que es amigo de uno de
los asesores económicos de Castro. "Lo que
queríamos hacer," batallaba Pestonit por
expresarlo en inglés, "era acercarnos a
Castro para que se entregara una medalla de...
¿cómo se dice plomo?"
"Lead",
tradujo de mala gana Basulto.
"Sí, lead",
repitió Pestonit. "Tratábamos de
infiltrarnos para matar a Castro.
Basulto movió
los brazos con violencia y terminaron las
indicaciones de cuidado. Después de todo, había
invertido gran parte de las dos últimas horas en
exponer su dedicación a la no violencia.
"¿Y eso
cuando fue?", preguntó el periodista.
"Vamos a
olvidar el asunto", replicó Pestonit con
suavidad, comprendiendo la indirecta y eludiendo
el asunto y así pasar a recomendar a Hermanos al
Rescate como una organización cuya misión es la
de practicar una oposición pacífica.
"No hay
manera de resolver el problema cubano si no es por
este método de la no violencia activa",
declaró. "Precisamente ahora que Estados
Unidos son un blanco del terrorismo, y un blanco
muy grande. ¿Cómo vería esta nueva
Administración a los cubanos de Miami si
comenzamos a apoyar actos terroristas y a
realizarlos?"
Sin embargo, la
anécdota y la torpe evasiva de Pestonit, fue
apropiada para demostrar que José Basulto no es
el más prometedor de los heraldos de la doctrina
de la no violencia. A pesar de que en la última
década el antiguo experto en explosivos y
sabotajes entrenado por la CIA ha predicado la
resistencia no violenta en la batalla contra
Castro, se abstiene de condenar a los otros que
aún se inclinan al uso de armas de fuego, bombas
y misiles. Y en lo que respecta al gobierno
cubano, Basulto sigue siendo un terrorista.
"Ha habido
suficientes derramamientos de sangre, suficiente
odio, suficiente venganza en la Isla",
expresa Basulto de un de tirón, pero al mismo
tiempo se refiere a una excepción: "Si los
cubanos, dondequiera que se encuentren, y
préstele mucha atención a esto, si los cubanos,
dondequiera que se encuentren desean elegir el
camino de la violencia como una salida a la
situación, los apoyaremos".
¿Y de esos
exiliados quién promueve el derrocamiento
violento de Castro? Solo uno, Ernestino Abreu,
merece la admiración de Basulto. Abreu, un hombre
de 76 años fue arrestado en Cuba mayo de 1998
junto con otros tres cubanos-americanos de edad
avanzada después de desembarcar en la región
occidental de Cuba con un pequeño bote cargado de
armas. "De los que han estado proponiendo la
violencia durante años, Abreu es el único que
tuvo agallas para ir allá y ponerlo en
práctica", continúa diciendo Basulto.
"Y respeto a Abreu mucho por eso. Para mí es
un héroe, y esto es algo que quiero dejar
sentado. Incluso estando equivocado, tuvo la
oportunidad de hacer algo. Pensó que iba a
lograrlo. Trató de hacerlo, aunque las cosas no
le salieron bien. Yo se lo había advertido, pero
él lo decidió así."
También Basulto
tuvo que tomar una decisión que fue coronada por
el éxito: la decisión de volar a Cuba el 24 de
febrero de 1996. Su trayectoria ese día siguió
la fina línea que corre a lo largo de los 40
años del conflicto cubano, una sombría línea
que pasa entre la violencia provocadora y el ser
su víctima inocente. Su vuelo terminó en
Opa-locka, pero llegó allí después que un
piloto cubano de MiG había derribado otros dos
aviones de Hermanos al Rescate, matando a cuatro
de los miembros de la organización.
En Basulto hay
una confusa mezcla de arrogancia y humor vulgar,
de grandiosos planes para la liberación de Cuba y
ciega determinación que ha provocado que esos
planes desemboquen en resultados contraproducentes
e incluso fatales.
Basulto, con sus
sesenta años de edad y oriundo de Santiago de
Cuba, es ahora ciudadano norteamericano, pero no
oculta su más alta lealtad a Cuba, aunque a una
Cuba sin Castro. Califica el embargo de Estado
Unidos contra Cuba como "una herramienta
política de Estados Unidos."
Se jacta de que
sus repetidos vuelos al espacio aéreo cubano en
la década de los noventa desestabilizaron las
relacione entre Cuba y Estados Unidos, aunque poco
después niega que esa hubiera sido su intención
al cometer esos actos. Incluso así, la táctica
no produjo avances tangibles para la causa
anticastrista.
Desafió
reiteradas advertencias del Departamento de
Estado, de funcionarios de la Administración
Federal de Aviación y de los controladores de
Tráfico Aéreo de La Habana cuando voló hacia
aguas jurisdiccionales cubanas ese terrible día
en 1996. Sin embargo, considera que el responsable
de esas cuatro muertes es Castro. Y aunque fue un
MiG cubano el que derribó los Cessnas de Hermanos
al Rescate, Basulto ha acusado públicamente a la
administración de Clinton de ser cómplice del
hecho.
En realidad, el
pozo de la paradoja de Basulto no parece tener
fondo. A pesar de los 40 años de embargo, afirma
que "no ha fructificado su trabajo con el
gobierno norteamericano durante años. Washington
ha desperdiciado todas las oportunidades para
resolver el problema, el conflicto cubano",
afirma Basulto, y ahora los exiliados queremos
"resolverlos por nosotros mismos." No
obstante, está demandando que Bush en la Casa
Blanca y al Departamento de Justicia apoyen su
última campaña: el proceso legal contra Fidel
Castro, los pilotos de MiGs y los otros cubanos
que dispararon contra los Cessnas. Basulto espera
que los grupos del exilio tengan buenas relaciones
con Bush, pero advierte que el presidente se está
arriesgando a perder los votos cubanos-americanos,
si rechaza aprobar el proceso legal, el cual
cuenta con el apoyo de la Fundación Nacional
Cubano-Americana y el Movimiento por la
Democracia.
Hermanos al
Rescate se fundó en 1991 para "salvar"
a los balseros a la deriva en el Estrecho de la
Florida, y en sus primeros años de vida el grupo
ayudó a rescatar a decenas de miles de balseros.
El propio Basulto ha realizado cientos de misiones
aéreas con el Cessna de su propiedad, con
frecuencia para lanzar alimentos y agua. Sin
embargo, la crisis de los balseros amainó en 1994
cuando la Guardia Costera norteamericana
implementó una política de la administración de
Clinton de devolver a la Isla a los balseros
interceptados en el mar, en lugar de llevarlos a
Estados Unidos. Y el derribo de los aviones en
1996 planteó nuevas interrogantes en cuanto a la
nueva línea que estaba siguiendo Hermanos al
Rescate. Seis años más tarde parece razonable
preguntarse: ¿Existe aún la organización
Hermanos al Rescate?
¿EXISTE?
"Desde luego
que sí", replica Basulto reclinándose en su
silla giratoria. "Puede leerlo ahí en la
pared," y señala hacia un letrero del
tamaño de un póster como si eso fuera prueba
suficiente. "Hay una declaración sobre
nuestra misión. Si lo desea puedo
leérsela." Y como si estuviera iniciando a
un nuevo reclutado lee en voz alta: "Hermanos
al Rescate es una organización pro-democrática y
humanitaria. Nuestra misión es promover y apoyar
los esfuerzos del pueblo cubano para liberarse a
sí mismo de la dictadura mediante el empleo de la
no violencia. Una parte importante de nuestros
esfuerzos es salvar las vidas de los refugiados
que escapan de la Isla y ayudar a las familias de
los presos políticos."
Hace una pausa
para explicar: "Está muy claro lo que somos.
Es secundario en qué lugares se realizan las
misiones es algo de naturaleza secundaria, no el
propósito fundamental de nuestra existencia. Esta
declaración expresa claramente que somos una
organización no violenta; ¡hemos estado
combatiendo el régimen de Castro durante cuarenta
años! Nos hemos distinguido por salvar vidas en
el estrecho de la Florida, y esto no se ha
escapado a la atención de la prensa. Y todo el
mundo ha centrado su atención en el hecho de que
lo estamos haciendo y que lo hemos hecho con
bastante éxito."
Sin embargo,
Hermanos al Rescate no existe desde hace cuarenta
años. En realidad la Organización cumplirá su
décimo aniversario el 13 de mayo. Quizás un
lapso menor, pero muy importante a la luz de la
lógica de Basulto cuando evoca recuerdos del
entrenamiento que recibió de la CIA en la
Florida, Guatemala y Panamá. (Bill Schuss, con
quien co-fundó Hermanos al Rescate, es también
un veterano de Bahía de Cochinos.) "Somos
miembros del movimiento clandestino de la Isla,
entrenado por el Gobierno de Estados Unidos como
parte de un grupo mayor que entraría en acción
para derrocar al gobierno de Cuba en 1961. Este
movimiento culminó con la invasión por Bahía de
Cochinos en 1961.Fue precisamente una operación
que involucró a operadores de radio y a gente que
sabía manejar armas, explosivos, inteligencia,
propaganda y otras facetas del entrenamiento que
era necesario para apoyar al movimiento
clandestino."
A consecuencia
del fracaso de la invasión, Basulto regresó a la
Florida y no tardó en regresar a Cuba en una
nueva misión de la CIA. El plan de bombardear una
base de misiles cerca de Santa Cruz también
fracasó. "Nunca he trabajado para la
CIA", insiste en afirmar. "He estado
trabajando para el pueblo cubano." Y afirma
que rompió para siempre con la CIA en noviembre
de 1961.
Sin embargo, en
el siguiente mes de agosto, junto con miembros de
Directorio Estudiantil Revolucionario, apoyado por
la CIA, realizó el más notorio ataque
guerrillero. Miembro del DRE realizaron una
incursión en botes de motor desde la Florida a
Cuba para realizar un ataque a medianoche desde el
mar. El propio Basulto disparó con un cañón de
20 mm que hizo volar la fachada del Hotel Rosita
Hornedo, donde creían que asesores militares
soviéticos estaban reunidos con oficiales
cubanos.
Durante mucho
tiempo Basulto ha afirmado que su participación
en la violencia contra Castro terminó con el
cañoneo contra el Rosita Hornedo. Según un
memorándum, en agosto de 1982 Basulto y Oscar
Alfonso Carold, ex-presidente de la Brigada 2506,
formada por veteranos de Bahía de Cochinos,
"preparó un artefacto explosivo para atentar
contra el Presidente cubano, y ellos estudiaron la
posibilidad de introducirlo en Cuba." El
expediente se refiere a los dos hombres como
"terroristas".
"No, eso no
es cierto", afirmóBasulto. "No quiero
decir que en otros tiempos no lo haya hecho. Pero
en la década de los ochenta la única actividad
que realicé fue ayudar a los contras en Nicaragua
a través de Honduras. Y mi apoyo consistió en
brindarles ayuda humanitaria, suministrarles un
hospital de campaña, y cosas por el estilo. No
practicaba actividades "terroristas", o
como quieran llamarlas."
En el expediente
también se afirma que Basulto "fue
subordinado en Miami del oficial de la CIA Carl
Jenkins" a principios de la década de los
ochenta. "Eso es incluso mejor", exclama
rompiendo a reír. Jenkins fue el oficial jefe del
grupo de la CIA con el que se entrenó en 1961.
Pero después de eso Basulto no ha vuelto a
trabajar con él. "Durante estos años he
vuelto a ver a Carl Jenkis quizás dos o tres
veces," aseveró Basulto, "pero no
dentro del marco de ninguna tarea organizacional.
Desde 1961 no más CIA para Basulto. Esto es una
declaración bajo juramento y si es necesario
reiterarlo, estoy en disposición de hacerlo de
nuevo."
Otro alegato
contenido en el expediente plantea que en 1983,
como miembro de la Junta Patriótica Cubana,
Basulto organizó reclutamientos en Miami para
grupos paramilitares anticastristras.
"Incierto", responde Basulto, y afirma
que asistía a las reuniones de la Junta, un grupo
que engloba tanto a grupos de exiliados
pro-violencia y no violentos, solo porque estaba
cubriendo un período den la junta de directores
de la Brigada 2506.
"Fue una
experiencia que tuve en un tiempo y que no tengo
intenciones de repetir," afirma. Además,
durante la década de los ochenta alega haber
estado muy ocupado. Este padre de cinco hijos
tenía que atender una compañía constructora de
residencias de lujo y la construcción de un
parque industrial al este de aeropuerto
internacional de Tamiami.
Aunque es uno de
los cubanos más visibles y francos en Miami,
Basulto rechaza que se mencione su papel de
liderazgo. "Ante todo, no soy líder en la
comunidad del exilio," insistió en afirmar.
"Eso es una carga. No la ponga sobre mis
hombros. Soy solo una persona con una agenda, la
cual se refleja en este grupo que dirijo, y se
conoce como Hermanos al Rescate."
Señala hacia un
anaquel de cintas de vídeo que ha traído de los
seminarios sobre no violencia a los que ha
asistido. Su cambio de filosofía se enraizó en
esos seminarios. "Es un modo de
adaptación," afirma categóricamente. Y así
es que el hombre que admira a Ernestino Abreu por
una misión suicida a Cuba tiene colgados en una
pared cuadros de Gandhi y Martin Luther, Jr.
"Si podemos
ayudar a cambiar las condiciones en Cuba",
dice Basulto, "para que no haya cubanos que
tengan que subirse a una balsa para ser libres,
creo que hemos cumplido con una gran obra. De modo
que estamos trabajando conjuntamente con la
resistencia interna en Cuba. Estamos trabajando
con ellos desde que fuimos atacados en 1996 por
los MiGs cubanos. Y la razón por la que fuimos
atacados por los MiGs cubanos no fue porque nos
encontráramos en algún punto geográfico en
particular, sino porque estábamos promoviendo una
alternativa a Castro desde el interior de
Cuba."
De hecho, con
esos vuelos Hermanos al Rescate estaba planteando
una amenaza no solo a Castro, sino también a
Estados Unidos, que temió que Basulto, en un
momento determinado, podía provocar una
confrontación que haría necesaria la
intervención militar. Pero eso, afirma Basulto,
era lo último que él hubiera deseado.
"Hermanos al Rescate no quiere que los
Estados Unidos intervengan en Cuba", afirmó
enfáticamente. "Cuando tuvo la oportunidad
de hacerlo en 1961, no lo hizo. Y ha dejado de
hacerlo durante 40 años. Y ahora solo queremos
resolver este problema por nosotros mismos. De
modo que todo el que diga que soy un provocador,
está completamente ajeno a la realidad de lo que
estoy tratando de hacer."
(Fragmentos. Traducción: Fernando Martínez,
Centro de Traducciones ICL)
GRAMMY
2000:
FIESTA QUE TERMINÓ EN VELORIO
Efraín
H. Logreira | La
Prensa de San Diego
Emilio Estefan
Jr., con un andar triunfal, como toro de casta, se
dirigía por el vestíbulo del lujoso Beverly
Hilton Hotel en la ciudad de Beverly Hills, rumbo
hacia su propio "ruedo". Esa noche, el
cubanoestaudinense iba a ser homenajeado como la
"Personalidad del Año" por Michael
Green, presidente de la Academia Nacional de Artes
y Ciencias de la Grabación (NARAS, con sus siglas
en Inglés) y de su correspondiente latina, LARAS.
Los
"flashes" de las cámaras fotográficas,
los micrófonos, los camarógrafos con sus nuevos
"juguetes" digitales; las damas luciendo
sus mejores ajuares y los hombres, aún usando
esos "tuxedos" rentados trataban de
fotografiar y de mirar, quizás por última vez, a
"don" Emilio.
De pronto, se
escuchó, "Estefan. ¿Por qué no le diste
una entrevista a nuestro periódico?" La
pregunta vino de un reportero del periódico La
Opinión de Los Angeles al "hombre del
año".
Yo no lo vi en
ese instante, pero me imaginé que, detrás de los
anteojos y la barba que usa como máscara, la cara
de Emilio se debió tornar como color de tarde
taurina: roja, el cual nos sucede a todos cuando
tenemos que confrontar la verdad.
Estefan, sin
vacilar, pero con una expresión austera le
respondió. "¿Por qué no di la entrevista?
Porque me encontraba en la Argentina". Con
esa sola pregunta, el reportero supo que podía
desenmascarar a Emilio Estefan Jr. en Beverly
Hills y en Los Angeles.
Las
Consecuencias de la Mentira
El problema de la
famosa entrevista surgió después de que Emilio
no quiso dar declaraciones al prestigioso
periódico angelino para que ofreciera una
reacción a comentarios controversiales hechos en
su contra y la compañía de discos Sony por el
ejecutivo de la disquera Fonovisa, Gilberto
Moreno.
En su
declaración hecha al informativo, Moreno quiso
decir en pocas palabras que, los "Grammy
Latino" eran un monopolio y un compinche de
mafia entre Estefan, la disquera Sony, y la
Academia Latina.
En busca de una
respuesta, para que defendiera su posición, La
Opinión trató de ponerse en contacto con Emilio
en Miami en varias ocasiones, pero Emilio nunca
respondió, no obstante, sí concedió una
entrevista exclusiva para el periódico el Miami
Herald.
El reportero,
sabiendo que Emilio había mentido cuando le hizo
la primera pregunta, lo retó, como torero en el
ruedo. "Señor, Estefan, nosotros tenemos un
seguimiento por fax, mediante el cual, en efecto,
se trató de localizarlo" (la primera
respuesta que obtuvo La Opinión de la oficina de
Estefan en Miami fue 48 horas después, con un
mensaje que decía que "se pensaría la
respuesta".). "...Inclusive, hay un fax
de su compañía, Estefan Enterprice y enviado por
Jorge A. Plasencia que dice textualmente lo
siguiente: `Es política de nuestra empresa no
responder a comentarios de esta índole'". El
reportero le tiró otra "manoletina"
diciéndole que la misma oficina de él en Miami,
había comentado que él se encontraba en Puerto
Rico.
"¿Cuál es
la verdad?" Fue la estocada final del
reportero.
Emilio, sin
responder, retrocedió y se dio la vuelta como un
toro herido y continuó su entrada -ya no tan
triunfal- hacia el salón en donde se celebraba su
fiesta. La herida y su orgullo sangraban, y algo
en su interior le decía que las cosas iban a
empeorar más desde su arribo a Los Angeles.
Esta ciudad no es
Miami, en donde un personaje como Estefan puede
manipular los sistemas informativos.
La Premiación
al "Personaje del Año"
Debido al
boicoteo provocado por Fonovisa y por otros
artistas mexicanos y de otras partes de
Latinoamérica al no asistir a la cena, el
"Empire Ballroom" del hotel Hilton,
tenía un clima de "qué podrá pasar",
en otras palabras, había incertidumbre. La
ausencia de estos artistas (cientos de ellos) se
reflejó también en las ganancias que la Academia
Latina no pudo percibir. El boleto (por
invitación solamente) para la cena costaba mil
quinientos dólares por persona.
Las adulaciones
desde el tarimado iban y venían. Las cámaras
mostraron nuevamente sus "flashes"
incandescentes, como para darle al cerebro de los
asistentes un toque alucinógeno de energía. La
música sonaba casi sin armonía, y a las señoras
los chismes ya no se le oían. Y llegó el momento
esperado. Estefan tenía que brindarle a todos los
invitados un discurso de agradecimiento por haber
asistido y pagado por su fiesta.
En su inglés
caribeño dijo una cosa que me hizo prestar más
atención y, quizás al resto de la concurrencia.
Emilio Estefan Jr. se "inclinó"-quizás
como por arrepentimiento- para darle sus sinceros
agradecimientos al Sr. Jorge Pinos, presidente de
la división internacional de la agencia William
Morris. "...Gracias, Jorge. Tú fuiste el que
me abrió las puertas en Hollywood", le dijo
Estefan.
No sólo Pinos
les abrió las puertas a los Estefan en la Meca
del entretenimiento, sino que fue Jorge, quien
ayudó desde el comienzo al suceso de Emilio y
Gloria Estefan con su abnegada entrega. Pero un
día, "sin son ni ton" los Estefan
abandonaron a Pinos. Nosotros, los que trabajamos
en la industria vimos esa acción como una
puñalada, con cuchillo de doble filo: Por la
espalda y sin aviso previo. Finalmente, Emilio
reconoció que no fue una persona de Miami, si no
uno de los nuestros en Los Angeles, quien lo
ayudó en su carrera artística.
La cena concluyó
como finalizan todos estos eventos, aburrida. Lo
diferente en éste banquete fue que se le dio un
premio a alguien, y que sabemos quién se lo dio,
pero no tenemos idea de por qué se le dio, o
debido a qué se le dio.
El Día
Después de la Fiesta
Emilio y su clan,
incluyendo al presidente de la academia, estaban
convencidos de que la prensa angelina iba a hacer
comentarios espectaculares con relación a la
"gran fiesta" del año. Sí, la prensa
"habló" y en primera plana, pero para
desacreditar a la Academia de los Grammy Latino y
a su presidente Michael Green. Un artículo
publicado por Los Angeles Times
"bombardeó" a la organización por
manipuladora y por mentirosa.
El artículo
acusó al clan de Michael Green, sí, el mismo que
homenajeó a Emilio con el galardón como el
"hombre del año", de tergiversar los
fondos de la academia. Green recibe un salario de
más de un millón trescientos mil dólares al
año por ser el presidente de la academia. Según
el mismo artículo del L.A. Times, este hombre es
el ejecutivo con el sueldo más alto de todas las
organizaciones sin fines de lucros en el país.
La Academia de
las Mentiras
Muchos ejecutivos
de la industria disquera y otros líderes de la
comunidad se quejaron de que habían sido
víctimas de incesantes solicitudes por parte de
la academia para que compraran una mesa para la
gran fiesta, por un valor de $25,000. Según el
mismo articulo de L.A. Times, "parte de la
contribución" (para asistir a la cena), iba
a ser destinada para beneficiar a "The Latin
academy's educational outreach and human services
programs", una entidad sin fines de lucro.
Los potenciales donantes se enfurecieron al
enterarse de que la academia no tiene establecida,
ni opera ninguna entidad caritativa. Los vivos o
estúpidos de la academia pusieron al final del
boleto de reservación para el evento (en un tipo
de letra diminuto), un "descargo de
responsabilidad" que decía en inglés, que
su contribución no era deducible para los
impuestos.)
El señor Green
todavía no ha sido investigado por el IRS ( todos
sabemos quienes son ellos), pero ya le van a caer.
Este señor, es socio de Estefan, y es el
presidente de nuestra nueva Academia Latina, y de
los Premios Grammy Latino.
Ese fue el final
de la gran fiesta en el Hotel Beverly Hilton, para
galardonar a Emilio Estefan Jr. Our Personality of
The Year. Un velorio, en donde todavía no hemos
visto las lágrimas correr, porque aún están
enmascaradas. ¡Que descansen en paz!
La curtura de
Miami
ANNIA LINARES: SOY TRAVESTI
Soy
Travesti, la primera producción de
Rodriguez-Gonzalez Productions, es un film que
trata del drama social de un joven que quiere
llegar al mundo como realmente es, pero no se
encuentra en ese camino. La música del film,
interpretada por la cantante cubana Annia Linares,
ya se puede adquirir en CD. La Rodriguez-Gonzalez
fue fundada en 1997 por dos cubanas que llegaron a
Miami por el éxodo de Guantánamo y aquí
encontraron un camino amplio para desarrollar su
arte. La Corporación es presidida por Marisol
Soto Rodríguez y su vicepresidenta es Juana
María González. ORDENE YA!!! - ORDER NOW !!!
Video de la Pelicula "Soy Travesti" -
Film Video "I'm Travesti ($29.99); CD con La
musica del film - Music from the Film in CD
($19.99).
NI NEUTRAL NI
OBJETIVO, TODO LO CONTRARIO
«En la
biografía de Jorge Mas Canosa», comentó Alvaro
Vargas Llosa, «hay una lección para el resto de
latinoamericanos en la gesta de este hombre que
pasó de ser un lechero a tener un imperio
económico de 800 millones de dólares. Es
también algo digno de destacar que Mas Canosa
lograra dictar la política de Estados Unidos
hacia su país. Sin duda alguna, el exilio ha
conseguido prosperidad económica y democracia
política dentro del marco de economía de mercado
de Estados Unidos».
Álvaro Vargas
Llosa confesó que no ha pretendido ser «ni
neutral ni objetivo» al retratar el exilio cubano
en Miami a través de la figura del desaparecido
Jorge Mas Canosa. El periodista y ensayista, hijo
de Mario Vargas Llosa, señaló que en su libro El
exilio indomable (Espasa) utilizó técnicas tanto
de la novela como de la biografía o de la
historia, pero sin encuadrarse en ningún género
definido. De cualquier modo, Mas Canosa,
representante del grupo de presión cubano en
Estados Unidos hasta su fallecimiento el pasado
mes de noviembre, representa el hilo conductor del
libro.
En el libro,
Jorge Más Canosa, Lincoln Díaz Balart, Orlando
Bosch y otros desfilan contando sus avatares como
pobretones y como millonarios dueños de buena
parte de la Florida. Vargas Llosa, quien acudió
al escritor cubano Guillermo Cabrera Infante para
que hiciera la presentación de la obra en
España, subrayó que su ensayo es un texto
comprometido. «Cada vez creo menos en la
objetividad», afirmó, «porque es cierto que hay
hechos objetivos, pero cuando se expresan a
través de la palabra, ya son subjetivos».
En cuanto al
embargo norteamericano, los dos se mostraron a
favor de que éste se mantenga a rajatabla, como
única manera de minar el régimen castrista, pero
Vargas Llosa fue más lejos: «Me gustaría
encontrar aquí (España) el mismo tipo de censura
contra los inversionistas españoles."
Alvaro
Vargas Llosa es autor, junto con Plinio Apuleyo
Mendoza y Carlos Alberto Montaner, de El Manual
del Perfecto Idiota Latinoamericano traducido al
francés y al inglés. Tanto impacto está
teniendo este libro, que en Puerto Rico, el (ex)
Gobernador Pedro Rosselló expresó que es de sus
libros preferidos.
(Extracto
de varias reseñas de la prensa española, luego
de la presentación en ese país de El exilio
indomable)
EL MARAVILLOSO
MUNDO "MAIAMERO"
Leopoldo
de Trazenies Granda | España
Si
se acaba la Historia, se va y se compra otra a
precio competitivo, donde Franco, por ejemplo, no
era fascista sino un
"populista-keynesiano" de la escuela de
De Gaulle, como afirma un pintoresco economista
neoliberal de oscuro apellido. En este nuevo orden
mundial, EEUU es el ejemplo a seguir. Gracias a
empresarios-políticos, intelectuales de Miami, o
cantantes de baladas, nos enteramos que el país
de la ley "Helms-Burton" es el país
ideal (como yo ya me sospechaba desde hace tiempo)
porque es la "vanguardia del
progresismo". Mientras en Europa se acaba el
"Estado del bienestar" (lástima que
algunos cojudos no nos diéramos cuenta a tiempo)
en ese país de cuento de hadas se disfruta del
mejor de los mundos, el mundo de los WASP (White,
Anglo-saxon, Protestant) que ningún
latinoamericano o español cumplimos.
Como yo ya he pasado el medio siglo largo,
recuerdo en la profundidad de la Historia (que se
ha acabado) haber visto en el sur de ese país
progresista autobuses con puertas distintas para
blancos y negros (¿será verdad o son ideas
mías?) universidades que sólo admitían WASP,
sofisticadas sillas eléctricas y cámaras de gas
para ejecutar civilizadamente a gente de etnias
mayoritariamente latinas o africanas. Pero la
Historia ya no existe, menos mal que nos quedan
las películas de Hollywood como nueva y repleta
biblioteca de Alejandría para documentarnos.
Propongo Miami Beach como capital mundial de la
cultura.
Por eso no me extrañó nada que el corresponsal
de ABC en Londres publicara un libro llamando
idiotas a los que aún no se hayan dado cuenta de
estas evidencias post modernas. Yo me descubro
como un "perfecto idiota
latinoamericano" según la descripción del
autor, y también soy un "idiota ideológico
carpetovetónico" gracias a mi doble
condición de "sudaca" de origen y
"chapetón" por adopción. Por lo que me
afecta, he leído con interés al menos diez o
doce artículos elogiosos del riguroso tratado,
algunos firmados nada menos que por su papá, el
laureado novelista Mario Vargas Llosa.
No hace mucho tiempo Félix de Azúa publicó una
novela titulada Historia de un idiota contada por
él mismo. En ella, un idiota nos muestra
inteligentemente la realidad que los demás
idiotas no vemos, dándonos la oportunidad de
redimirnos de la idiotez a través de la
literatura. Es decir, es una obra clásica. En
cambio el corresponsal del diario monárquico
español se limita a insultar a todo el que no
esté de acuerdo con su realidad
"maiamera" y la de su amigo Plinio
Apuleyo y la de otro más que no recuerdo.
Creo que el hijo de Mario Vargas Llosa es por lo
menos injusto. Los latinoamericanos tenemos más
de cojudos que de idiotas. Los cojudos, como su
propio nombre indica (la raíz griega no me la
sé) no tenemos porqué ser tontos ni brutos;
cojudo es simplemente el que se cojudea, el que se
equivoca y persevera y dice cojudeces para
justificarse. El que escribe libros como éste,
por ejemplo, o como el suyo.
Los peruanos aprendemos rápido pero nos
equivocamos mucho y esa es la grandeza del cojudo
peruano, que cada cual se equivoca como le da la
gana dando lugar a una variedad muy extensa de
cojudos (como en otra parte de este libro intento
desentrañar).
El idiota, término griego utilizado
equivocadamente por Vargas Llosa (junior) para
insultar a los que no pensamos como él, es muy
diferente del cojudo peruano de toda la vida. El
idiota es de nacimiento, en cambio el cojudo lo
consigue a lo largo de su vida, a veces con mucho
esfuerzo y dedicación y otras casi sin darse
cuenta (los segundos son los más cojudos).
Recuerdo uno de los casos más precoces del
colegio, ocurrió jugando al fulbito; en el
instante que la pelota traspasó los palos él se
quedó inmóvil y abrió los ojos como si tuviera
tres bocas, después se tiró al suelo intentando
coger la estela del balón que ya estaba dentro de
la red y se levantó cojudo del todo. Se puso a
decir cojudeces al público, al árbitro y al
entrenador del equipo que estaba al otro lado de
la cancha. Lo increíble fue que el que le metió
el gol se volvió cojudo al mismo tiempo: saltó y
cabeceó, aparentemente normal, pero al caer hizo
un gesto extraño tocándose las ingles; a partir
de ese momento deambuló de forma errática por la
cancha como un iluminado. Al terminar el partido
se constató simplemente que se habían vuelto
cojudos los dos, de golpe, sin darse cuenta, y a
pesar de ser cojudos de distinto tipo se hicieron
amigos. Así se juntan y llegan a formar hasta
clanes de cojudos.
En la edad adulta puede ocurrir en situaciones de
fracaso o éxito similares a las mencionadas o
como resultado de un entrenamiento y
perseverancia, con muchas privaciones que son
dignas de reconocimiento. Hay quien se empeña y
lo consigue.
Por ejemplo, mi tía Areopagita encuadraría al
autor del panfleto El perfecto idiota
latinoamericano entre los cojudos cagabombos, que
son los que se creen la divina pomada y se cuentan
por cientos en el mundo intelectual. Proclives al
auto elogio y fáciles al insulto, normalmente
arropados por familias de cojudos a la vela. La
característica más importante del cagabombos es
que sólo ven la realidad que conviene a los
intereses económicos de su clan y suelen ser muy
oportunos para aprovecharla. En la generación de
su papá (modestamente, la mía también) estaba
de moda ser de izquierdas y apoyar la justicia
social, hoy conviene ser "maiamero" e ir
al mercado a vender la mermelada. En esas
estamos.
(Del libro Conjeturas y otras cojudeces de un
sudaca. Colección "El ábaco roto".
Sevilla, 1996. EL AUTOR. Nació en Lima, Perú, en
1941)
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