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ENCUENTROS, DESENCUENTROS
DE ENCOUNTER A ENCUENTRO
La voluntad de incorporar al patrimonio nacional lo más
valioso de la obra creada en el exterior, forma parte de
un proceso de acercamiento entre la emigración y la
Isla, que se ha ido desarrollando desde Cuba sobre la
base de contactos cada vez más estrechos y
desprejuiciados.
Coincidiendo con un momento de consolidación de este
proceso, surgió en Madrid, en 1996, la revista
Encuentro de la Cultura Cubana con la intención
aparente de establecer un vínculo entre lo que considera
como dos bandos, «el de los que viven en la Isla y el de
los que lo hacen en el exilio».
Esta investigación, demuestra lo que se esconde detrás
de esas pretensiones: cuál es la agenda política de la
revista, sus financistas, el lugar que ocupa en la
estrategia de agresión del Gobierno norteamericano
contra Cuba, y cómo actúa en calidad de instrumento para
frustrar, desviar y desnaturalizar los vínculos que se
han ido estableciendo con la emigración.
José Antonio García Miranda |
La
Habana
DE ENCOUNTER A ENCUENTRO
Otra fundación que recibió dinero de la CIA fue la
Farfield, que financió, entre 1953 y 1967, una revista
llamada Encounter (Encuentro), que ocupó,
según Stonor Saunders, «una posición clave en la
historia intelectual de la posguerra». Circulaba en
Inglaterra, Estados Unidos, Asia y África, y se
caracterizaba por ser: «Promiscua en su atención a los
temas culturales, curiosamente silenciosa, o simplemente
oscura en cuanto a muchos asuntos políticos. En todos
los casos era resueltamente ideológica, con el
pensamiento anticomunista de la guerra fría».
Encounter
estaba dirigida por intelectuales con supuestas
posiciones de izquierda, y fue concebida como una
publicación de alto nivel destinada, de acuerdo con
Stonor Saunders, «a alentar que se divulgara el léxico
izquierdista libre de la retórica del Kremlin». «Es
esencial —aseguraba uno de sus inspiradores— para
asegurar la cooperación abierta de personas con acceso a
la riqueza en su propio beneficio».
La responsabilidad financiera de la revista fue asumida
por el Congreso pro Libertad Cultural, otra creación de
la CIA, y sus fondos se extraían a través de la
Fundación Farfield, de manera que pareciera una
operación de negocios. La distribución entre
intelectuales de Asia, India y el Lejano Oriente le fue
encargada al Ministerio de Relaciones Exteriores
británico, el que, además, se reservaba una determinada
cantidad de ejemplares para hacerla circular a través
del British Council. Encounter nació en 1953 con
una asignación de 40 000 dólares de la Fundación
Farfield, y a los editores se les pidió que guardaran en
secreto esta cifra. El perfil editorial establecía,
según los fundadores, que «la revista, obviamente, debía
ser una publicación cultural, con la política llevada,
conjuntamente con la literatura, el arte, la filosofía,
etc., como una parte intrínseca de la cultura, como es
en realidad. Desde luego que la proporción de los
artículos específicamente políticos con respecto a los
literarios, etc., variará de un número a otro».
En 1967, la revista norteamericana Ramparts,
después de una minuciosa investigación, desató una
«orgía de revelaciones» respecto a varias organizaciones
patrocinadas por la CIA, entre las que se encontraban el
Congreso pro Libertad Cultural y sus revistas, en primer
lugar, Encounter.
Cuando estalló el escándalo, un intelectual como Isaiah
Berlin,6 con
gran influencia dentro del Congreso pro Libertad
Cultural, rechazó públicamente la revista y atacó a sus
editores por haber «comprometido a personas decentes».
Al respecto, Stonor Saunders añade:
El 8 mayo de 1967, el New York Times publicó un
reportaje de primera plana bajo el titular
«Stephen Spender7 abandona
Encounter». Spender era citado diciendo que
había oído rumores durante varios años de que la
revista estaba siendo sustentada por fondos de la CIA,
«pero nunca fui capaz de confirmar algo hasta un mes
atrás. En vista de las revelaciones que se habían
hecho y las alegaciones que todavía pudieran hacerse
sobre fuentes de financiamiento de Encounter en
el pasado, consideré que cualquier editor que podía
haberse visto envuelto en la recepción de fondos,
deliberada o inconscientemente, debería renunciar. Y
así lo hice».
Años después, aparece otra revista Encuentro,
esta vez en español y de mucha menos calidad que su
antecesora, que recibe también fondos procedentes del
Gobierno de Estados Unidos, a través de la National
Endowment for Democracy y la Fundación Ford, junto a
contribuciones del Instituto de Cooperación
Iberoamericana de España, y el Instituto Open Society,
de Estados Unidos. Inicialmente, Encuentro había
recibido fondos del Centro Internacional Olof Palme y
del Partido Socialdemócrata, de Suecia.
En su reporte anual de 1998 sobre América Latina y el
Caribe, la NED8 le
dedica a Cuba el siguiente párrafo:
La visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, que tuvo
lugar en enero de 1998, llevó un mensaje de
Inspiración al pueblo cubano y contribuyó a
revigorizar la iglesia. A pesar de las esperanzas que
la visita incitaría a una apertura política en la
isla, continúa la represión política. A los grupos
disidentes se han unido asociaciones independientes de
periodistas, doctores y artistas en su oposición al
régimen, y cada vez más, el movimiento disidente se ha
extendido fuera de La Habana hacia otras partes de
Cuba. La estrategia de Endowment ha sido apoyar y
fomentar estas formas diversas, incipientes, de
sociedad civil al proporcionar fuentes independientes
de información a diversos grupos y aumentar el
conocimiento fuera de Cuba de sus esfuerzos. Por
ejemplo NED apoyó la publicación de Encuentro de
la Cultura Cubana, una revista de humanidades de
publicación trimestral que edita el estimado escritor
cubano Jesús Díaz, la cual recibe contribuciones
escritas de intelectuales, académicos y de la cultura
de la isla y circula ampliamente dentro y fuera de
Cuba [la cursiva es del autor]. Otra concesionaria
de Edowment, CubaNet, apoya a periodistas
independientes que se hallan en la isla y a
asociaciones de medios de difusión independientes al
publicar y distribuir sus artículos a través de
Internet. CubaNet también ayuda a que grupos cubanos
como las cooperativas de campesinos independientes y
uniones de trabajadores independientes, fundados
recientemente, se pongan en contacto con grupos
extranjeros y cubanos con criterios semejantes.9
En 1999, la NED le volvió a asignar a Encuentro
83 000 dólares, asignación que se ha repetido
anualmente. En su página web del 2000, la NED divulga la
lista de sus beneficiarios y la descripción de cada uno
de ellos. (Véase en Apéndice, Organizaciones
financiadas por la NED contra Cuba.)
En ese inventario se consignan grupos como el Center for
a Free Cuba y el Cuban Committee for Human Rights,
encabezadas respectivamente por los conocidos Frank
Calzon y Ricardo Bofill. Según esa página web, la
revista Encuentro se financia:
Para promover un diálogo entre escritores, artistas y
académicos en Cuba y en la diáspora sobre el cambio
político y el futuro de Cuba. Encuentro es una
publicación trimestral dedicada a un amplio debate
sobre temas de las humanidades, las artes y las
ciencias sociales, y se distribuye extensamente en
Cuba.
La Fundación Ford, por su parte, otorgó a Encuentro
895 000 dólares entre 1999 y 2001. Esta asignación, que
se incluye en su programa Peace and Social Justice Unit,
revela un comportamiento ascendente: en 1999, 60 000
dólares; en 2000, 235 000 dólares, y en 2001, 600 000
dólares. (Véase en Apéndice, Financiamiento de la
Fundación Ford a la revista Encuentro.)
NOTAS
6. Intelectual judío de origen letón.
Ensayista, historiador y crítico. Emigró a Inglaterra
donde ejerció como profesor de la Universidad de Oxford.
Fue una de las personalidades relevantes del Congreso
pro Libertad Cultural.
7. Fue uno de los candidatos británicos
del Congreso pro Libertad Cultural para coeditar
Encounter. Seleccionado por su posición anticomunista,
su positiva relación con Estados Unidos y sus lazos con
la aristocracia literaria de Londres
8. Consúltese en Internet,
www.ned.org/publications/98annual/la98.html
9. Tomado de «NED. 1998 Annual Report.
Latin American and the Caribbean Highlights.»
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