La Jiribilla | Nro. 131
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

ROBERT KENT, EL «GRUPO DE AMIGOS DEL ACTA PATRIÓTICA», Y UN FIN DE AÑO INOLVIDABLE
 
El Sr. Kent, siguiendo su invariable costumbre de luchar por las causas que cree justas sin arriesgar más que la integridad de sus dedos sobre el teclado de su computadora, ha demostrado ser el único bibliotecario conocido, no solo en los EE. UU., sino en todo el sistema solar, que ha escrito al New York Times, oponiéndose a la ejemplar lucha de ALA y situándose, de hecho, entre  el grupo muy reducido de partidarios del presidente Bush y del ultraderechista «Proyecto para el Nuevo Siglo Americano», que tiene al «Acta Patriótica» como estandarte de la  represión contra su propio pueblo. 

Eliades Acosta Matos| La Habana

Los últimos meses de 2003 serán especialmente recordados por aquellos que han hecho de la difamación y la mentira, cuando de la realidad de las bibliotecas cubanas se trata, una fuente de lucro y el pretexto para recibir mal ganada notoriedad. 

Por ejemplo, el Sr. Robert Kent, autotitulado vocero de un fantasmagórico «Grupo de Amigos de las Bibliotecas Cubanas», supuesto paladín irreductible de libertades y derechos, ha sido obligado a confesar que es enemigo de «la hipocresía de ALA» (American Libraries Asociation), porque esta prestigiosa organización, con más de 64 mil miembros, lleva a cabo una denodada lucha contra las aplicaciones anticonstitucionales del «Acta Patriótica», y en defensa de la libertad de expresión, la confidencialidad y el libre acceso a la información en las bibliotecas y librerías de los EE.UU. 

El Sr. Kent, siguiendo su invariable costumbre de luchar por las causas que cree justas sin arriesgar más que la integridad de sus dedos sobre el teclado de su computadora, ha demostrado ser el único bibliotecario conocido, no solo en los EE. UU., sino en todo el sistema solar, que ha escrito al New York Times, el pasado 18 de septiembre, oponiéndose a la ejemplar lucha de ALA y situándose, de hecho, entre  el grupo muy reducido de partidarios del presidente Bush y del ultraderechista «Proyecto para el Nuevo Siglo Americano», que tiene al «Acta Patriótica» como estandarte de la  represión contra su propio pueblo. 

¿Sería osado imaginar que pronto veremos  al siempre locuaz Sr. Kent mutado en presidente de un «Grupo de Amigos del Acta Patriótica»? 

En polémica con Mark Rosenweig, otro bibliotecario norteamericano, este sí verdaderamente prestigioso y Concejal de ALA, el Sr. Kent ha eludido fijar su posición con respecto a las flagrantes y groseras violaciones a la libertad de expresión y el libre acceso a la información que significan las aplicaciones orwellianas del «Acta Patriótica» en su propio país, refugiándose en su ritornello favorito: la situación de lo que llama bibliotecas y bibliotecarios «independientes» en Cuba. 

Pero en esta «lucha» desesperada por cumplir las cláusulas de su contrato, el Sr. Kent está lamentablemente solo. 

Las más importantes organizaciones de bibliotecarios del mundo, entre ellas, ALA, IFLA y CLA, por citar solo algunas, han emitido documentos y adoptado acuerdos que refutan  esta campaña política contra Cuba, y desenmascaran a las tales «bibliotecas independientes», como hizo la Asamblea General de IFLA- Boston, 2001, mostrando lo que realmente son: «…organizaciones no gubernamentales independientes, que representan los intereses políticos del Gobierno de los EE. UU.». O dicho resumidamente y sin medias tintas: filiales de la industria de la contrarrevolución, que como se sabe, no anda si no es debidamente aceitada con los dineros del imperio. 

Otro señor no menos locuaz, el inefable Ramón Humberto Colás, supuesto «fundador de bibliotecas independientes en Cuba», ha propinado, sin proponérselo, un nuevo golpe a esa moribunda campaña, al declarar al periodista Miguel Cabrera Peña, quien lo entrevistara para El Mercurio, de Chile el pasado 23 de octubre, (Ver: «Libros de la Libertad») que vive en Miami,… «donde trabaja con la Fundación Nacional Cubano- Americana». 

Hace casi tres años, en las páginas del periódico Juventud Rebelde denunciamos que personajes al estilo de Colás no eran bibliotecarios, ni independientes, apenas asalariados del imperio en la más nefanda de las tareas sucias que este pueda ordenar a sus  mayordomos del patio; la más vil de todas, al decir de José Martí: la de intentar quebrar la unidad de los cubanos, por encargo de una potencia hostil que nos desprecia; que desprecia a lo que somos como pueblo:… «la masa mestiza, conmovedora y creadora», siempre citando a Martí. 

La salida del país de este curioso «exiliado político», bon vivant de los cabarets  y tabernas de la ciudad de Las Tunas, donde derrochaba a manos llenas el dinero que recibía  de los contribuyentes norteamericanos, sin trabajar, se produjo con pasaporte en regla, junto a su familia, en un vuelo comercial de los que enlazan a diario La Habana con Miami, con permiso de las autoridades cubanas, y en pleno día. La llegada al paraíso tan deseado lo  aclaró todo: atrás quedaron las poses, repetidas hasta la saciedad, de «freedom fighter independiente, espiritual y patriótico» y la máscara de «abnegado-bibliotecario-al-servicio-de-la-libertad-de-expresión-y-el-libre–acceso-a–la-información». 

Emergió, tras el disfraz del disidente, con la pujanza de Hulk, el cuerpo verdadero del pícaro tropical: el del antiguo empleado de la FNCA, que regresaba para pasar facturas atrasadas y refocilarse en todos los lodos que esta organización anexionista, racista y terrorista es capaz de propiciar a quienes bien la sirven, aún cuando los desprecie cordialmente, como desprecian los señores a quienes no están a su altura, bien sea por su origen humilde o por el color de la piel. 

Poco duró el cuento de la «independencia» al Sr. Colás, una vez pisado el suelo americano. Desde entonces, además de repletar su nueva casa con toda la parafernalia electrónica posible, conquistado por el santo entusiasmo de los nuevos ricos, ha estado viajando por medio mundo en busca de compradores del bluff  de  las «bibliotecas independientes» en Cuba, siempre financiado por los dineros generosos de la FNCA, quien, a fin de cuentas, siempre financió esta estafa monumental, amén de los dinerillos que pone también el Gobierno de los EE. UU. y sus agencias (la USAID y… otras).      

Tampoco sería osado imaginar que, en un futuro no muy lejano, animado por la feliz iniciativa del Sr. Kent, encontremos al Sr. Colás mutado en presidente del «Club de Fans de la Familia Mas Canosa». 

Liquidado el cuento lacrimógeno  y falaz de la «independencia» de este programa político de la contrarrevolución cubana y sus amos, otras noticias no menos preocupantes para los promotores de estos planes se han conocido en los últimos tiempos. Veamos algunas de ellas.  

Desde la isla de Lanzarote, en Canarias, el Premio Nobel de Literatura, José Saramago, ha declarado a periodistas cubanos que…«no ha roto con Cuba», reiterando sus críticas demoledoras contra el sistema capitalista y la globalización, poniendo de vuelta y media, de paso, a  los hipócritas mercachifles de la «democracia», sobre la que muchos hablan, a sabiendas que lo más común es que se carezca de ella, en sus propios países. Vale la pena destacar que anteriores declaraciones de Saramago habían sido magnificadas y llevadas hasta una supuesta ruptura con la Revolución cubana por personajes al estilo del Sr. Kent. 

Como las mismas transnacionales de la noticia que abrieron antes, generosamente, sus espacios a  los criterios de Saramago, hasta entonces condenado al ostracismo por comunista, callan ahora esta nueva declaración, recomendamos el texto completo de la misma en la Sección «La Verdad de Cuba», que puede encontrarse en www.bnjm.cu

Descontada esta carta que exhibían en triunfo los enemigos de Cuba, se produjo una nueva declaración pública de un grupo de prestigiosos intelectuales y figuras políticas reunidas en México, los días 24 y 25 de octubre, conocida como En defensa de la Humanidad, donde en una de sus partes se lee:

«En América Latina, EE. UU. sigue hostigando a Cuba,  con el riesgo de una intervención militar directa contra una revolución que durante 45 años ha resistido innumerables campañas de desestabilización, agresiones y bloqueo económico, gracias a su arraigo popular y a su firme voluntad de construir otro tipo de sociedad. Por ello, es necesario intensificar la solidaridad y estrechar lazos con la isla asediada y rechazar todas las acciones agresivas del Gobierno estadounidense.»

Entre los firmantes se encontraban los intelectuales mexicanos Pablo González  Casanova, Víctor Flores Olea, la Premio Nobel de la Paz Rigoberto Menchú, el teólogo belga François Houtart y el líder boliviano Evo Morales.

El texto completo puede ser hallado en «La Verdad de Cuba»,www.bnjm.cu

La UNESCO concedió el Premio Internacional José Martí a  Pablo González Casanova, por su «lucha contra el racismo, el apartheid, y la exclusión social, así como la defensa de los valores y la identidad de los pueblos de América Latina…». El monto del premio fue donado por el Dr. González Casanova a Cuba, explicando de manera brillante sus razones, en carta al Secretario General de la UNESCO:

«…vaya a Cuba y vea lo que ese pueblo unido a su gobierno ha logrado hacer por la difusión de la cultura, por la educación…, por la investigación científica y las humanidades, por la salud, la justicia y la democracia,… y por una voluntad colectiva universal de paz y fraternidad con todos los demás pueblos del mundo, incluido el de los EE. UU.…El mundo encontrará su camino,… y ese camino pasa por Cuba.»

Ver texto de esta declaración en www.jornada.unam.mx

El 23 de octubre el Senado de los EE. UU., en votación histórica de 59 votos contra 36, coincidiendo con una votación anterior idéntica de la Cámara, y expresando el sentir de la mayoría del pueblo de ese país, aprobó una enmienda  presentada por los Senadores Dorgan(N-ND) y Craig(R-ID) que, de hecho, y de no ser vetada por el Presidente, significaría el levantamiento de la anticonstitucional prohibición a ciudadanos norteamericanos de viajar a Cuba. Un rudo golpe contra los que, infructuosamente, abogan por el aislamiento y  el bloqueo contra los pueblos de Cuba y los EE. UU.

Del 27 al 31 de octubre se reunieron en La Habana  más de 600 destacados científicos sociales de América Latina, los EE. UU., y el resto del mundo, agrupados en la XXI Asamblea General de CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales). Figuras de la talla de Noam Chomsky, Samir Amin, Atilio Borón, Theotonio Dos Santos, y Perry Anderson, entre otros, sometieron a duras críticas las políticas neoliberales y la actuación internacional de los EE. UU., reiterando, por boca de su Secretario Ejecutivo, el argentino Atilio Borón:

«Queremos mandar un claro mensaje a EE. UU.: Cuba no está sola»

Por esos mismos días, tuvo lugar en La Habana la conferencia Internacional Lecturas 2003: Para leer el XXI, organizada por el Comité cubano del YBBY (Internacional Board on Books for Young People), y que contó con delegados de 32 países, entre ellos los miembros del Comité Internacional de dicha organización. Durante los debates los delegados reconocieron los impresionantes avances de Cuba en materia de educación, bibliotecología y promoción de lectura, premiando a personalidades de Cuba y otros países, entre ellos, a  la Biblioteca Nacional José Martí.

Del 20 al 24 de octubre en México tuvo lugar la XIV Asamblea General de ABINIA (Asociación de Estados Iberoamericanos para el desarrollo de las Bibliotecas Nacionales), bajo la presidencia de Cuba. Lejos de cuestionar a nuestro país, como había sido patéticamente reclamado por el Sr. Kent mediante sus conocidos correos electrónicos intimidatorios, los delegados presentes la consideraron una excelente reunión de trabajo, reconociendo la ayuda desinteresada de los especialistas cubanos a las instituciones más desfavorecidas de la región, y adoptando importantes acuerdos estratégicos para contribuir al desarrollo de sus respectivos países, partiendo de la eliminación del analfabetismo, y otros males sociales.

En efecto, estos meses finales del 2003 serán difíciles de olvidar para el Sr. Kent  y compañía. En ellos, la cadena de derrotas estratégicas sufridas, y de la cual no hemos reseñado aquí más que una parte, ha vuelto a demostrar la justeza de un viejo refrán del campo cubano:

«Para decir mentiras, y para comer pescado, hay que tener mucho cuidado».

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2003
 IE-800X600