La Jiribilla | Nro. 134
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

Raíces en la otra orilla
 
Wemilere en lengua yorubá significa «fiesta dedicada a los orishas». Fue concebida para celebrar la identidad de los dioses del panteón africano. Pero Guanabacoa, quizás el territorio donde con más claridad se evidencia la cultura africana en el ámbito nacional, ha decidido centrar el homenaje en el triunfo de los hombres y las cosas.


Jorge Sariol | La Habana
Fotos: La Jiribilla
 

Cada año —a finales de noviembre—en la Villa de Guanabacoa se celebra el Festival de Raíces Africanas  «Wemilere», dedicado a la recopilación y transmisión de conocimientos sobre el universo africano en la cultura cubana.

Siempre es una fiesta distinta, ya sea porque el país al que se dedica   imprime su fuerza raigal, ya sea por la variedad de los artistas que recorren las calles en los siete días de júbilo; ya sea porque por sobre el  placer de los sentidos está la fiesta del espíritu, y en su esencia predomina la pasión de los que acuden, siempre convocado por  la idea que susurra al oído y desde los rincones  «¡Las raíces hablan! », y continúan estudiando  la huella profusa y diáfana.

Suena la rumba de cajón. Los tambores batás anuncian que llegó la hora de levantar las lanzas. Sobre los altares se mecen los espítirus.

Una reina se pasea por las calles. La altiva Yemayá  navega con todos sus atributos en las olas del mar que le pertenece. La falda de la  orisha parece espuma y sueño contra el viento que trajo los ancestros de la otra orilla.

Tal festividad  —Wemilere en lengua yorubá significa  «fiesta dedicada a  los orishas»— fue concebida para celebrar la identidad de los dioses del panteón africano.  En consecuencia, su  origen litúrgico —carácter que aún  mantiene en algunos sitios— ha marcado el tono de las celebraciones actuales.

Pero Guanabacoa, un municipio al este del centro de la capital cubana y quizás el territorio donde con más claridad se evidencia la  cultura africana en el ámbito nacional, ha decidido centrar el homenaje en el triunfo de los hombres y las cosas.

La semana que transcurre es tiempo y espacio para la edición número decimoquinta  y esta vez con Cabo Verde como nación invitada. Quince  años antes un grupo de buenos guanabacoenses —liderados por  Nicolás Moré— decidieron llamar Wemilere a  las jornadas de  celebraciones dedicadas a las raíces africanas.

Y así  a las muestras de las artes plásticas —en el IV salón «Lo africano en la posmodernidad»—  se sumó la expo «El panteón Yorubá» —en tapices de la artesana Aurora Rodríguez Bernat—, un taller teórico-práctico  de música y danza —sobre Tamunangue o sones de negros en Venezuela y los maracatú, maculele y tambores de creoula del Brasil— y un foro literario, con lectura de poemas por personalidades entre las cuales están Aitana Alberti, Alex Pausides, Nicolasito Guillén y María del Carmen Muzio.

Es, sin embargo, el coloquio «Presencia» el centro de toda la festividad;  en él  los «coloquiantes» mostraron sus investigaciones con temas como «El tabaco, magia y religión», «Naná Burukú; una deidad poco conocida en Cuba», «Leyenda de Cimarrones», «la sociedad abakuá, su influencia en la cultura artística», o «Iború Ache: las cartas en la santería», entre otras.

Amplia repercusión tuvieron las intervenciones especiales, de la etnóloga Natalia Bolívar y  del doctor Rogelio Martínez Furé, en este último caso «Descargas: tres rostros de la maternidad afrocubana».

Es propio de cada Wemilere dar homenaje a los cultores más destacados en estos ámbitos. Lázaro Ros, la voz por la que cantan orishas y guerreros, ha sido el centro de una gala internacional con músicos invitados de Cabo Verde y bailarines de la isla de Guadalupe. Acudieron a la cita el conjunto venezolano La Patria es el hombre, y la agrupación cubana Raíces profundas.

En medio de las celebraciones se ha dado ha conocer el país centro de la festividad en el año próximo.

La decimosexta edición del Wemilere estará dedicada a Haití —en ocasión del bicentenario de su independencia—,  al escritor cubano Alejo Carpentier, autor de la novela El reino de este mundo, y a Martha Jean Claude, la mujer de dos islas, cantante y compositora folklorista nacida en aquellas tierras y durante muchos años afincada en Cuba.

El Festival de Raíces Africanas «Wemilere» es, según sus organizadores, no una fiesta del folclor o las tradiciones coloridas; es  el  homenaje a los valores del legado dejado, no en Cuba, el Caribe o América,  sino en toda la humanidad.
 

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2003
 IE-800X600