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La canción vale la pena
«En los últimos años lo que predomina es el comercio, lo
que imponen las modas comerciales. En otros países son
las casas disqueras las que ponen dinero para levantar a
determinados productos. En los últimos años, la música
se ve cada vez menos como un arte; cada vez se ve más
como un producto comercial que da dinero, como un
negocio». Entrevista con Silvio Rodríguez.
Estrella Díaz
| La Habana
Cesar
Vallejo y la Casa de las Américas fueron los
responsables; martes 16 de diciembre, cuatro de la
tarde, sala Manuel Galich, presentación del libro de la
Obra poética completa del intelectual peruano; para
disertar sobre la influencia del autor de Los
heraldos negros en sus respectivas obras Víctor
Casaus, Guillermo Rodríguez Rivera, Roberto Fernández
Retamar y… Silvio Rodríguez.
Luego
de presentado el libro y a sabiendas de que A guitarra
limpia llega a los cinco años, me acerqué al
trovador, y Silvio, a quien no le gustan mucho (al menos
es lo que se comenta entre los periodistas) los
micrófonos y las grabadoras, aceptó gustoso contestar
algunas preguntas.
«Es
obvio que los trovadores necesitan lugares para cantar y
que no sea exclusivamente en las salas de las casas. Es
importante que existan espacios así, que más personas
—que no están solamente en el ámbito de la trova, es
decir, gentes ajenas al mundo trovadoresco, eso a lo que
se le suele llamar público y que no es nada más que
gente, pueblo— se vayan enterando de las cosas que se
suceden en las guitarras de las diferentes generaciones.
La
trova tradicional —cuando empecé a tocar la guitarra y
todo eso— se mantuvo durante muchos años gracias a peñas
espontáneas que se hacían en las salas de los amigos y
en los patios de algunas casas gracias al interés y al
sostenimiento de personas interesadas, que vibraban con
esas canciones y que prestaban sus espacios para que
otros disfrutaran de aquello que les hacía vivir y que
les emocionaba.
La
trova sin esos espacios puede correr el riesgo no de
extinguirse, pero sí de olvidarse un poco, de
marginarse, de oscurecerse… y por eso es tan importante
este espacio y por eso es tan aplaudible y merece tanta
gratitud que Víctor Casaus al frente del Centro Pablo
de la Torriente Brau, haya creado ese
espacio para que se manifiesten los trovadores no solo
los más jóvenes, sino de todas las generaciones.»
¿Por
qué la trova como género tiene cada vez menos presencia
en los medios de comunicación?
Porque
en los medios de comunicación en los últimos años lo que
predomina es el comercio, lo que imponen las modas
comerciales. En otros países son las casas disqueras las
que ponen dinero para levantar a determinados productos.
En los últimos años, la música se ve cada vez menos como
un arte; cada vez se ve más como un producto comercial
que da dinero, como un negocio.
En los
países capitalistas, las casas de discos invierten una
suma que esperan recuperar con creces cuando inventan,
muchas veces, a nombres. Nosotros no tenemos esa forma
de comercio, pero hemos heredado ese estilo de
comunicación con las gentes porque, en gran medida,
nosotros, como país, hacemos lo que vemos hacer a otros.
Es
curioso; debiéramos tener más autoctonía sobre todo
después de tantos años de Revolución y después de haber
existido generaciones enteras, como la mía, que lucharon
por tener esa libertad de opción.
¿Y a
ti como trovador esa realidad no te molesta?
A mí
me molestó desde que empecé a cantar, está en mis
canciones…«Debo partirme en dos»… todas esas canciones
son expresiones de lo que me molestaba eso… «Unos dicen
que aquí, otros dicen que allá»… el dilema de un creador
ante los públicos.
Por
una parte están los fanes con quien tú tienes un diálogo
y te dicen: haz esto. Por otro lado están los viejos,
los oficiales, los que mandan, el poder… y que te dicen:
haz esto y esa es la dicotomía que tiene todo el tiempo
el creador en la cabeza. Eso no solo me molestaba, sino
que lo padecía.
Yo me
imagino que eso aún los jóvenes lo padecen; imaginaba
que eso se iba a poder cambiar, la verdad, pero también
yo pensaba cuando era jovencito que la poesía iba a
cambiar al mundo. Obviamente estaba equivocado en casi
todo… en casi todo menos en que la canción vale la pena
porque la belleza y el contacto que se produce entre las
personas a través de la canción, vale la pena.
Después de Expedición y de Cita con ángeles,
¿estás de reposo?
¡Que
va! Estoy grabando otro disco y ayudando a Leo Brower a
grabar un disco que es como un resumen de su obra de
cámara, o sea, soy un poco como su asistente. Él está
grabando en los Estudios Ojalá que dirijo y estoy ahí,
siempre, al lado de Leo para lo que se le pueda ofrecer.
¿Y?
…porque Expedición fue un disco del que se dice
que es demasiado perfecto, muy sinfónico, que no se
parece a Silvio, de Cita con ángeles que es muy
comprometido para estos tiempos…
¿Demasiado comprometido? (Risas) ¡Mira tú!… Y cuando
uno no se compromete dicen que uno no es demasiado
comprometido…
¿Y qué
será este disco en preparación?
Nada,
lo que han sido todos mis discos.
Pero
cada uno de ellos ha tenido una personalidad…
Sí,
sí, el perfil que me ha dado la gana a mí, no el que han
querido otros. Unos dicen que aquí, otros dicen que
allá, pero yo siempre he hecho lo que me ha dado la
gana…
¿Para
bien o para mal?
Para
lo que sea. También unos dicen que para bien y otros que
para mal. Yo lo he hecho y me he dado el gusto de
hacerlo, la verdad.
¿Y qué
tono tendrá este disco?
Por el
contrario de Cita con ángeles —que todas son
canciones nuevas— en este disco todas las canciones son
viejas, o sea, son canciones que no están grabadas en
discos y son textos de la década del 60.
Pero,
¿son canciones conocidas?
Algunas sí pueden haberse conocido, pero no están en
discos. Por ejemplo, está «El papalote» que nunca la
puse en un disco e hice una versión nueva de ella y me
parece mucho, pero mucho mejor que la que existía.
¿Para
cuándo estará listo el disco?
En
cuanto Leo termine… estoy haciendo cositas en los
huequitos que tengo libres… no me puedo dedicar full
time a eso, pero cuando Leo concluya lo suyo yo
termino en un par de meses.
Entonces, ¿para el 2004 tendremos un nuevo disco?
Absolutamente.
¿Cómo
se llamará?
No sé
si ponerle Que levante la mano la guitarra porque
tiene esa canción que sí es inédita completamente…
seguramente si le pregunto a Víctor Casaus me va a
decir: ese es el nombre que le tienes que poner…
Seguro…
Unos dicen que aquí y otros dicen que allá, (risas) pero
a lo mejor le pongo —porque tengo la versión de otra
canción que no está en ningún disco, que es «La canción
de la trova»— Trovas antiguas. |