La Jiribilla | Nro. 137
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
LETRA Y SOLFA
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

La canción vale la pena
 
«En los últimos años lo que predomina es el comercio, lo que imponen las modas comerciales. En otros países son las casas disqueras las que ponen dinero para levantar a determinados productos. En los últimos años, la música se ve cada vez menos como un arte; cada vez se ve más como un producto comercial que da dinero, como un negocio». Entrevista con Silvio Rodríguez.


Estrella Díaz
| La Habana


Cesar Vallejo y la Casa de las Américas fueron los responsables; martes 16 de diciembre, cuatro de la tarde, sala Manuel Galich, presentación del libro de la Obra poética completa del intelectual peruano; para disertar sobre la influencia del autor de Los heraldos negros en sus respectivas obras Víctor Casaus, Guillermo Rodríguez Rivera, Roberto Fernández Retamar y… Silvio Rodríguez.

Luego de presentado el libro y a sabiendas de que A guitarra limpia llega a los cinco años, me acerqué al trovador, y Silvio, a quien no le gustan mucho (al menos es lo que se comenta entre los periodistas) los micrófonos y las grabadoras, aceptó gustoso contestar algunas preguntas.

«Es obvio que los trovadores necesitan lugares para cantar y que no sea exclusivamente en las salas de las casas. Es importante que existan espacios así, que más personas —que no están solamente en el ámbito de la trova, es decir, gentes ajenas al mundo trovadoresco, eso a lo que se le suele llamar público y que no es nada más que gente, pueblo— se vayan enterando de las cosas que se suceden en las guitarras de las diferentes generaciones.

La trova tradicional —cuando empecé a tocar la guitarra y todo eso— se mantuvo durante muchos años gracias a peñas espontáneas que se hacían en las salas de los amigos y en los patios de algunas casas gracias al interés y al sostenimiento de personas interesadas, que vibraban con esas canciones y que prestaban sus espacios para que otros disfrutaran de aquello que les hacía vivir y que les emocionaba.

La trova sin esos espacios puede correr el riesgo no de extinguirse, pero sí de olvidarse un poco, de marginarse, de oscurecerse… y por eso es tan importante este espacio y por eso es tan aplaudible y merece tanta gratitud que Víctor Casaus al frente del Centro Pablo de la Torriente Brau,  haya creado ese espacio para que se manifiesten los trovadores no solo los más jóvenes, sino de todas las generaciones.»

¿Por qué la trova como género tiene cada vez menos presencia en los medios de comunicación?

Porque en los medios de comunicación en los últimos años lo que predomina es el comercio, lo que imponen las modas comerciales. En otros países son las casas disqueras las que ponen dinero para levantar a determinados productos. En los últimos años, la música se ve cada vez menos como un arte; cada vez se ve más como un producto comercial que da dinero, como un negocio.

En los países capitalistas, las casas de discos invierten una suma que esperan recuperar con creces cuando inventan, muchas veces, a nombres. Nosotros no tenemos esa forma de comercio, pero hemos heredado ese estilo de comunicación con las gentes porque, en gran medida, nosotros, como país, hacemos lo que vemos hacer a otros.

Es curioso; debiéramos tener más autoctonía sobre todo después de tantos años de Revolución y después de haber existido generaciones enteras, como la mía, que lucharon por tener esa libertad de opción.

¿Y a ti como trovador esa realidad no te molesta?

A mí me molestó desde que empecé a cantar, está en mis canciones…«Debo partirme en dos»… todas esas canciones son expresiones de lo que me molestaba eso… «Unos dicen que aquí, otros dicen que allá»… el dilema de un creador ante los públicos.

Por una parte están los fanes con quien tú tienes un diálogo y te dicen: haz esto. Por otro lado están los viejos, los oficiales, los que mandan, el poder… y que te dicen: haz esto y esa es la dicotomía que tiene todo el tiempo el creador en la cabeza. Eso no solo me molestaba, sino que lo padecía.

Yo me imagino que eso aún los jóvenes lo padecen; imaginaba que eso se iba a poder cambiar, la verdad, pero también yo pensaba cuando era jovencito que la poesía iba a cambiar al mundo. Obviamente estaba equivocado en casi todo… en casi todo menos en que la canción vale la pena porque la belleza y el contacto que se produce entre las personas a través de la canción, vale la pena.

Después de Expedición y de Cita con ángeles, ¿estás de reposo?  

¡Que va! Estoy grabando otro disco y ayudando a Leo Brower a grabar un disco que es como un resumen de su obra de cámara, o sea, soy un poco como su asistente. Él está grabando en los Estudios Ojalá que dirijo y estoy ahí, siempre, al lado de Leo para lo que se le pueda ofrecer.

¿Y? …porque Expedición fue un disco del que se dice que es demasiado perfecto, muy sinfónico, que no se parece a Silvio, de Cita con ángeles que es muy comprometido para estos tiempos…

¿Demasiado comprometido?  (Risas) ¡Mira tú!… Y cuando uno no se compromete dicen que uno no es demasiado comprometido…

¿Y qué será este disco en preparación?

Nada, lo que han sido todos mis discos.

Pero cada uno de ellos ha tenido una personalidad…

Sí, sí, el perfil que me ha dado la gana a mí, no el que han querido otros. Unos dicen que aquí, otros dicen que allá, pero yo siempre he hecho lo que me ha dado la gana…

¿Para bien o para mal?

Para lo que sea. También unos dicen que para bien y otros que para mal. Yo lo he hecho y me he dado el gusto de hacerlo, la verdad.

¿Y qué tono tendrá este disco?

Por el contrario de Cita con ángeles —que todas son canciones nuevas— en este disco todas las canciones son viejas, o sea, son canciones que no están grabadas en discos y son textos de la década del 60.

Pero, ¿son canciones conocidas? 

Algunas sí pueden haberse conocido, pero no están en discos. Por ejemplo, está «El papalote» que nunca la puse en un disco e hice una versión nueva de ella y me parece mucho, pero mucho mejor que la que existía.

¿Para cuándo estará listo el disco?

En cuanto Leo termine… estoy haciendo cositas en los huequitos que tengo libres… no me puedo dedicar full time a eso, pero cuando Leo concluya lo suyo yo termino en un par de meses.

Entonces, ¿para el 2004 tendremos un nuevo disco?

Absolutamente.

¿Cómo se llamará?

No sé si ponerle Que levante la mano la guitarra porque tiene esa canción que sí es inédita completamente… seguramente si le pregunto a Víctor Casaus me va a decir: ese es el nombre que le tienes que poner…

Seguro… 

Unos dicen que aquí y otros dicen que allá, (risas) pero a lo mejor le pongo —porque tengo la versión de otra canción que no está en ningún disco, que es «La canción de la trova»— Trovas antiguas.

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR




© La Jiribilla. La Habana. 2003
 IE-800X600