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ESTOY AQUÍ, SIEMPRE AMÁNDOLAS
Las
cartas de Ramón comenzaron a llenar el vacío tan grande
que creaba a las niñas la ausencia de su padre. Durante
los últimos cinco años nuestra vida familiar ha estado
marcada por las arbitrariedades y los abusos que ha
padecido Ramón, junto con sus cuatro compañeros.
Elizabeth
Palmeiro|
La Habana
Ramón y yo nos
casamos el 2 de junio de 1990. El 9 de agosto de 1992
nos llegó nuestra primera hija Laura, que es un vivo
retrato de su padre. Cuatro años después nació nuestro
otro tesoro, Lizbeth. Ailí, la niña mayor de Ramón es de
un primer matrimonio. Él nos llama sus cuatro mujeres.
Fue muy difícil
explicarles a las niñas que a Ramón lo habían arrestado
en Miami. Lo acusaban de conspirar para cometer
espionaje, portar documentación falsa y ser un agente no
registrado de Cuba en los Estados Unidos. Es una
sensación muy rara esa de que palabras extrañas
controlen de momento nuestras vidas. Para hablar con las
niñas me hacía falta un lenguaje que ellas pudieran
comprender desde la inocencia de su infancia. El reto
mayor era con Laura, porque siempre ha sido la más
cercana a su padre. Ramón la llama su princesita. Con
Lizbeth me sentía más segura por ser la pequeñita, y
quizás no haría preguntas difíciles de contestar. Ailí,
que tenía trece años, entendió todo mejor que sus
hermanas.
Fue en junio de 2001.
Estaba recién operada de apendicitis y llamé a Laurita
para que se acostara a mi lado. Le expliqué lo mejor que
pude que a Ramón lo tenían preso desde septiembre de
1998, que lo acusaban de ser un espía y haber puesto en
peligro la seguridad de los Estados Unidos. Le dije que
eso no era verdad, que en realidad su papá estaba preso
por ser un patriota que había defendido al pueblo de
Cuba de ataques terroristas y que no le había hecho daño
a nadie. Le dije que su papá estaba preso por defender a
todos de la muerte. También le expliqué que lo habían
enjuiciado en Miami y que querían sentenciarlo a cadena
perpetua. Laura comenzó a llorar, y yo para que no se
sintiera completamente desamparada me tragué las
lágrimas.
Las cartas de Ramón
comenzaron a llenar el vacío tan grande que creaba a
las niñas la ausencia de su padre. Durante los últimos
cinco años nuestra vida familiar ha estado marcada por
las arbitrariedades y los abusos que ha padecido Ramón,
junto con sus cuatro compañeros. La primera carta de
Ramón nos llegó fechada un 27 de diciembre de 2000,
veinticinco meses después de que los Cinco fueran
apresados. No sería, sin embargo, hasta abril de 2002 en
que nuestra familia se reunió por primera vez después de
casi cuatro años de encarcelamiento.
A Elizabeth
[fragmento]
Diciembre 27, 2000
FDC-Miami
Amada esposa, querida familia mía:
Aprovecho esta
oportunidad, después de un «largo» período de silencio,
para hacerles llegar este amor sin límites que siento
por cada uno de ustedes, y la añoranza inmensa de
volverlos a ver. En realidad, nunca me he alejado de
ustedes, pues siempre están aquí a mi lado, a lo largo
de estos dos años y algo, pues su presencia, de todos,
de los que están y de los que se han marchado, es mi
mejor aliada cada segundo de mi vida.
A mis hijas, siempre
les tengo presentes en cada momento, no saben cómo
pienso en ellas, en sus risas y caprichos, en sus juegos
y malcriadeces, pero sobre todo en ese amor de niñas que
supieron siempre darme. Reciban todas, un beso y todo el
amor de papá.
Espero tus necesarias
«largas» cartas, fotos de todos, sobre todo tuyas y de
mis hijas, y todos los míos. Sé que en este tiempo,
habrán pasado muchas cosas, y espero me actualices de
todo. Ojalá, si fuera posible, que recibas algo como
regalo de fin de año y milenio: ya tengo encaminado el
proceso de introducir el teléfono en mi lista de
teléfonos y espero que en una semana, más o menos,
estaré llamando. Mi plan es llamar los sábados entre las
8.00 y las 10.00 de la mañana, ojalá pueda hacerlo antes
del 2001. Las llamadas son bien caras, y no tengo mucho
dinero disponible, por lo que veré cómo las distribuyo
mejor, son sólo quince minutos, por lo que tenemos que
aprovecharlos al máximo. Ojalá puedas tener a todos, o a
gran parte de la familia allí, para poder hablarles a
todos, pero primero, tú, y mis hijas. No saben cómo
añoro ese día, en que pueda oír tu voz y la de las
niñas, me parecerá un «sueño». Así que prepárense
todas…
Por lo demás, no se
preocupen, todo saldrá a la luz, y «la verdad nos hará
libres» como dijo un genio de todos los tiempos.
Papo, papi…
A Ramón
[transcripción]
Diciembre, 2000
[La Habana]
Papito Ramón:
Te escribiré a
continuación un poema, que espero te guste:
¿Por qué encarcelan?
Americanos, no se dan cuenta
que ya eso, no les cuenta,
suelten de una vez
a los cinco prisioneros.
[Laurita]
Dibujo de Lizbeth
(con tres años) para Ramón
A Elizabeth
[fragmento]
Enero, 2001
FDC-Miami
Querida esposa mía:
Quiero que sepas que
en los momentos más difíciles, en la soledad más
extrema, cuando extrañábamos hasta la voz de un ser
humano (y teníamos hasta el temor de perder la
comunicación, añorábamos incluso oír alguna palabra, en
cualquier idioma de alguna persona), siempre, siempre,
estuviste presente, tú, tu sonrisa y nuestra increíble
historia de amor. En esos momentos extremos siempre te
tuve, sin falta, a mi lado. También estaba mi madre.
Estaban todos, mis hijas, mis seres queridos, mis
amigos, y en lugar cimero esa madre primera a la que
todos nos debemos: mi patria.
Todo empezó el 12 de
septiembre de 1998. Sobre las 5:30 a.m., en casa, allí
nos detuvieron y nos llevaron al
Headquarters
del FBI en Miami,
para una entrevista de «convencimiento» a que
colaboráramos y traicionáramos, con ciertas promesas a
cambio. Como es obvio, nada tenía que decir, y después
de varios intentos fallidos, sin más que lograr, nos
llevaron en auto al FDC (Federal Detention Center) de
Miami, en el corazón mismo del Downtown Miami, donde
hemos estado todo este tiempo.
Me gustaría que te
tomaras una foto en la que estén mis cuatro mujeres: tú
y mis tres hijas, todas arregladas, con el pelo peinado
y con el cerquillo todas. Creo que así podría observar
mejor a todos mis tesoros.
[Ramón]
A Ramón
[fragmento]
Enero 4, 2001
[La Habana]
Ramón, mi amor:
Recibe con estas
primeras líneas después de más de dos años, todo el amor
mío y el de tus hijas, que nunca te hemos olvidado.
Hemos vivido nuestras vidas como si estuvieras aquí.
(…). He tenido mucho tiempo para repasar todos los días
desde que te conocí, para convencerme de que tú eres el
hombre de mi vida y saberte mío me hace fuerte para
enfrentar lo que sea. No te niego que ha sido duro, más
bien durísimo, pero he tenido mucho apoyo de gente que
me quiere y se ha solidarizado con mi lucha sola con
nuestras hijas, tratando de hacerles feliz la vida a
ellas. Nuestras hijas mañana sentirán orgullo del amor
de sus padres… Te amo mucho, mucho, mucho,
tu Eli
A Elizabeth
[fragmento]
Enero, 2001
FDC-Miami
Para Eli:
Es mi papel de padre
estar al tanto y siempre educar, aunque sea a distancia.
A Lizbeth, mi pequeñuela, como aún no sabe leer, aquí le
envío un dibujo con unas ideas y tareas para que le
leas. Me gustaría que este dibujo con un patico serio,
como cuestionando (donde le pondré tareas que realizará
todos los días), se lo pongas encima de su camita,
siempre a la vista, para que cada día le recuerde a papá
y así educarla en los deberes diarios y embullarla con
dibujos y lecturas.
[Ramón]
A Laurita
[transcripción]
[s/f]
FDC-Miami
Poema de amor a mi
hija
Lindos
ojitos chinos
Adorada
sonrisa mía
Unes como
dos lirios
Razón,
amor y poesía
A su
papito igualita,
eres tú la hijita
mía
papá te ama mucho...
A Elizabeth
[fragmento]
Enero, 2001
FDC-Miami
Laurita está
encantadora, preciosa y muy grande. No sólo yo, sino
todos aquí coinciden en que es mi fiel retrato, de lo
cual estoy muy orgulloso y contento. No sabes cuánto la
extraño y la quiero, como con ella estuvimos más tiempo
juntos, y con lo cariñosa y sensible que ella es, lo
pegajosa que es conmigo, es algo que siempre extraño y
añoro mucho. Dile cuánto la amo, y que vivo por ella,
como por ti y mis hijitas y todos los míos.
[Ramón]
A Ramón
Enero 4, 2001
[La Habana]
Querido papá:
Te deseo muchas
felicidades en este año nuevo cuando recibas esta carta
mía y de mi hermanita. Papi como puedes ver ya puedo
escribir y leer correctamente. También sumar, restar,
además de multiplicar y dividir, aunque todavía no me lo
sé todo, sí te puedo decir que me he ganado muchas
estrellas en mi libreta de tareas. Cuando terminé
segundo grado me gané el diploma de vanguardia porque
saqué excelente en todas las pruebas.
De mi hermanita te
diré que yo la cuido y juego con ella para que mi mamá
pueda hacer las cosas de la casa. Cuando salgo de mi
escuela yo voy para el círculo hasta que llegue mi mamá
de su trabajo.
Bueno, papi, te mando
muchos besitos míos y de mi hermanita.
Yo te extraño mucho y
te quiero mucho.
Te quiere,
tu hijita Laurita. ¡Muá!
Un beso.
A Laura
Enero 29, 2001
FDC-Miami
Laura, Princesita mía:
Ojalá te guste este
cuento. Como todos los cuentos, este tiene un mensaje y
una enseñanza que quiero aprendas: cuánto vale la
bondad, la nobleza (que tú tienes), y ayudar a los que
lo necesitan. En la princesita (como tú), en Dayra se ve
cuánto sirve leer y estudiar, lo que le ayudó a
encontrar el Unicornio y después cómo salvarlo para que
regresara junto a su mamá.
Aquí ves lo
importante que es saber leer, aprender y ser buena
estudiante, así como tú eres y debes seguir siendo.
Ojalá te guste este cuento. Colorea los dibujos. En tus
cartas dime qué te parecen los cuentos, si deseas otros
y cuáles.
Esto es sólo una
muestra de cuánto te quiero y extraño…
Un beso,
Papito
A Ramón
[s/f]
[La Habana]
Papá, yo fui a casa
de mi abuela y la pasé muy bien montando bicicleta y
saltando la suiza durante la semana de receso escolar.
Papá, yo me gané el
diploma de destacada y te lo voy a mandar para allá por
el correo. Yo llamé a mi mamá para decírselo y ella
cuando yo se lo dije se puso muy feliz. Papá yo lo que
más deseo para el cumpleaños de mi hermana es que tú si
puedes me llames. Para que felicites a mi hermanita. Ese
es mi mayor deseo. Adiós papá. ¡Muá! Un beso. Para ti. ¡Muá!
Laurita
A Laura
[fragmento]
Febrero 3, 2001
FDC-Miami
Laurita, adorada
preciosa mía:
…ahora te explicaré
en qué consiste el regalito que te envío aquí: como
premio por los buenos y excelentes resultados en la
escuela, por ser alumna ejemplar y lo buena hija y
obediente que eres y sobre todo por todas las carticas
que me enviaste en este período y tus besos y todo el
amor que pusiste en ellas, aquí te envío mis primeros 10
sellos.
Son 10 sellos porque
es la puntuación máxima por ser la que más cartas me ha
enviado, con sus dibujos, besos y poemas y amor para
papá.
El mundo de los
sellos o filatelia es fascinante. Los sellos son obras
de arte que se conservan en colecciones por diversos
temas y además se intercambian con otros amiguitos. Los
que se dedican a coleccionar sellos o a la filatelia se
nombran filatelistas. Como verás son de muchos colores y
se hacen en todas partes del mundo. Se coleccionan de
diversas formas: los que se reciben del mundo entero o
por intercambio con otras personas, se compran,
etcétera.
Una colección buena
de sellos puede ser muy valiosa, valen mucho dinero pero
sobre todo por lo antiguo y el valor artístico de los
sellos. Tú también puedes coleccionar tus sellos, de las
cartas que recibas, de tu abuelita que recibe cartas, de
tu tío, de tus amiguitos del barrio y de los que de la
escuela reciben cartas. En fin, todos los sellos son
valiosos (…). Ningún sello se bota, porque siempre
sirven para cambiar por otros que queramos.
Esta parte de los
sellos léesela también a tus hermanitas Ailí y Lizbeth
para que aprendan. A ellas también envío los sellos que
se ganaron en este período. Cuando me escribas cuéntame
sobre los sellos, si te gustaron y todo lo que estás
haciendo con ellos.
Bueno, preciosita
mía, te quiero mucho, mucho y te mando un beso grande
como el que me pones en tus cartas. Te extraño mucho y
recuerda que papá te ama.
Papá Ramón
A Ramón
Febrero 4, 2001
[La Habana]
Papá:
Te contaré que mi
hermana se estaba portando bien y ahora se está portando
muy mal, lo primero es que quiere romper mi almanaque,
me coge mis cosas y me las pierde, mira te diré lo que
ella me perdió, ella me perdió dos lápices nuevos cuando
yo fui a la casa de mi abuela.
Querido papá yo estoy
sudando y ya me bañé. Tú sabes por qué yo estoy sudando
porque me he pasado la tarde y estoy cansada de recoger
la casa. Papá si tú ves lo contenta que se puso mi mamá,
tú también te pusieras contento porque tú llamaste por
teléfono. Bueno papá un beso grande. Adiós.
Tu hijita Laura. La
hora es 6:20 p.m.
A Ramón
[fragmento]
Febrero 5, 2001
[La Habana]
Papo, hoy ordené las
carticas de Laurita. Como podrás ver son bastante
originales y sobre todo muy espontáneas. Ella solita se
sentó a hacerlas a su manera y a su gusto. Traté de
rectificarle la escritura, pues empezaba escribiendo en
un renglón y lo terminaba casi al final de la hoja, pero
no me dejó… Aquí todos estamos bien, esperando poder
reunirnos y celebrar por todo lo alto tu regreso. Las
niñas y yo seguiremos esperando ese día, pero mientras
tanto, la prioridad mía es que ellas sigan creciendo
sanas y fuertes, saludables, educadas y sobre todo
dignas de su papá. Que cuando puedan valorar todo este
tiempo, lo hagan orgullosas de ti y de tu vida. Que el
amor a su padre les llene la vida y que lo vean como te
veo: digno y valiente. Así te empecé a querer y a mi
forma de amarte adapté la vida de mis hijas. Quiero que
cuando podamos reencontrarnos, puedas notar eso. Te amo,
Eli
A Ramón
[fragmento]
Marzo 10, 2001
[La Habana]
En la escuela me va
muy bien, y por eso me gané un campismo en La Laguna, en
el cual me fue muy bien, fuimos a la playa y a la
discoteca por la noche (aunque tú sabes que yo no
bailo). Fui al cumple de Lizbeth, había pocas personas,
pero pasamos un rato divertido y agradable. Laura comió
todo lo que quiso (está un poco gordita), ella es
estudiosa, le gusta leer y enviarte muchas cartas. Te
quiero,
Ailí
A Ramón
Mayo 22, 2001
[La Habana]
Querido papá:
Te deseo un millón de
felicidades por tu cumpleaños y por el Día de los
Padres. También dile a tus compañeros que yo les deseo
un millón de felicidades. A ti sobre todo sabes porque
tú verás: te quiero como mi palma como mi bandera. Ahora
son más bonitos.
|
Me enfermé con la
A
por culpa de la
M
y el doctor
O
me recetó la
R |
|
Quiero decirte que
esa esposa que tú tienes es muy bella, ella te quiere
tanto como tú a ella, y yo los quiero mucho a los dos.
Mi hermanita los quiere tanto como yo. Te quiero,
Laurita
A Laura
Mayo, 2001
FDC-Miami
Amada Laurita, mi
niñita dulce:
Todos los días pienso
y sueño contigo, con nuestras cosas sólo tuyas y mías,
nuestros miles de juegos y alegrías, nuestros paseos y
travesuras, nuestro amor tan tuyo y tan mío. Y hago
planes, muchos planes, para cuando regresemos, pues
pienso llevarte y tenerte siempre conmigo, a todas
partes, en las ciudades y las montañas, en los cielos y
en las nubes, y nos bañaremos en todos los ríos y playas
de Cuba, y recorreremos palmo a palmo cada pulgada de
nuestra adorada Isla, siempre juntitos, siempre unidos.
Papito Ramón
A Ramón
[s/f]
[La Habana]
Querido papá:
Te extraño mucho. De
mí puedo decirte que en la escuela me va muy bien, en
las pruebas que he hecho he salido muy bien y me quedan
por examinar Química, Inglés y Matemática. Dice Eli que
si le ponemos un bigotico a Laura es tu propia copia,
las dos tienen los ojos chinitos como los tuyos. Bueno
papá me despido con un beso enorme del tamaño del mar.
Ailí Labañino, así me llaman los profesores en la
escuela y mis compañeros lo cual me hace recordarte y
eso me hace feliz.
A Ailí
[fragmento]
Mayo 31, 2001
FDC-Miami
Hijita preciosa:
Quiero felicitarte
por las buenas notas en la escuela y por lo buena alumna
que eres, por lo activa que eres en todas las
actividades, sólo te pido que sigas así, que continúes
esforzándote y dando lo mejor de ti para que logres
estudiar en la Universidad y seas una mujer con un gran
y bonito futuro, como estoy seguro será. Cuéntame bien
en detalles cómo fue tu viaje de competencia, dónde se
quedaron, qué hicieron, qué especialidad competiste,
cómo te sentiste, tus amigos y amiguitos… en fin, de
todo y con detalles. Y los planes futuros.
Hijita, ya el año que
viene cumplirás quince años y trataré de que sean los
quince años más maravillosos de tu vida. Dime qué planes
tienes para celebrarlos, qué desearías hacer, qué planes
tiene tu mamá, en fin, todas las ideas que tengas.
Preciosa mía, como ya casi eres una señorita es bueno
que empecemos a hablar de temas más maduros y serios.
Hoy se me ocurre hablarte del amor y sólo quiero darte
algunos consejos:
El amor es el
sentimiento más puro y profundo que uno siente en la
vida hacia personas (padres, madres, amigos, hijos,
familia, esposo, novio, etc.). O cosas (patria, tierra,
bandera, ideas, etcétera).
El amor es bello,
desprendido, sin interés, que a veces duele cuando te
hieren o no eres correspondido.
Ahora bien, el amor
hay que cultivarlo, cuidarlo, atenderlo, hacerlo crecer
y nunca olvidarse de que existe. El amor es una rosa que
hay que rociar constantemente, si no se muere o
marchita. ¿Cómo se cultiva el amor? Pues con detalles,
con mucho cariño siempre. Nunca puedes dejar de darle un
beso cada día a mamá y decirle «cuánto te quiero», un
abrazo, una caricia, una llamada por teléfono si estás
lejos, un poema, una canción dedicada a ella, un
regalito modesto, como una flor…
Hay detalles que no
se pueden olvidar, estés donde estés, sea lo que sea que
estés haciendo…
[Ramón]
A Lizbeth
[fragmento]
Mayo 31, 2001
FDC-Miami
Pequeñita traviesa
mía:
…no sabes lo mucho
que papá te extraña y cómo deseo verte y abrazarte mucho
y estar siempre juntos para no separarnos más.
Estás muy linda en
las fotos del cumpleaños de tu amiguita Ivette y me
gusta mucho tu carita, y tu pelo hermoso.
Mamá me dice que te
portas bien y que eres muy cariñosa con ella. Ya sabes
que soy tu papito, que igual que mamá te hicimos con
mucho amor los dos y te trajimos con mucha alegría a
vivir con nosotros. Así te quiere mamá, yo que soy tu
papito también te quiero y siempre te querré.
También nosotros dos,
mamá Elizabeth y papá Ramón te trajimos junto a tus
hermanitas Laurita y Ailí para que fueran felices y
jugaran mucho. Por eso debes querer mucho a tus
hermanitas, cuidarlas y hacerles caso, pues son más
grandes que tú y te cuidan.
Cuando papito Ramón
que soy yo, regrese, vamos a jugar mucho y divertirnos,
por eso debes cuidarte y ser buena.
Te mando un cariño
grande y todo mi amor,
Papito Ramón
Ailí y Laura le
escriben regularmente a Ramón. La pequeña que ahora
aprende las primeras letras le envía dibujos. Ella lo
conoció en la cárcel cuando tenía cinco años y medio.
Siempre me pide que le lea las cartas de su papi.
Algunas se las ha aprendido de memoria porque le gusta
cuando Ramón la llama: pequeñuela traviesa mía. Él trata
por todos los medios de mantener una relación estrecha
con ellas. A las niñas les escribe cartas, poemas y les
envía dibujos y postales. Siempre quiere que le cuenten
los más mínimos detalles de lo que pasa en la casa.
A Ramón
[s/f]
[La Habana]
Querido papá:
Te extraño mucho y
quisiera que vengas para cuando vengas mi mamá te dé de
mí muy buenas notas mías. Lizbeth está gordita ahora se
está comiendo el jamón y el queso de los espaguetis.
Bueno papá, adiós, esta es mi última carta. Papá.
Papá. Papá Ramón.
[Laurita]
A Laura
[fragmento]
Mayo 31, 2001
FDC-Miami
Laurita mía, mi
princesita:
Un beso grande,
grande (…) y todo mi amor por ti, hija mía. Acabo de ver
tus fotos en el cumpleaños de Ivette y me encantaron. Te
ves muy linda y delgadita y ya se ve que estás creciendo
rápido y cada día, para orgullo mío, te pareces más a
mí. Así que eres mi fiel retrato.
Me gustaron mucho tus
sellos sobre los mártires y patriotas de Cuba. Quiero
que hagas esa colección aparte en una hoja sólo dedicada
a esos mártires. Yo aquí te estoy coleccionando algunos
que te voy a enviar pronto.
También me gustan
mucho tus poemas y sobre todo ese poema de amor a papá.
Gracias, hijita mía.
Laury, recuerda
siempre seguir mis consejos sobre la dieta y la comida
que te envié en el dibujito. Quiero que estés muy linda
y saludable para cuando yo vaya, y salir todos juntos a
todas partes, incluso a los parques, discotecas, El
Morro, así que cuídense mucho para papá.
Dale todos los días
un besito a mamá al levantarte y dile siempre que tú y
yo la amamos mucho. Acuérdate que papá siempre está
pensando en ti y te ama mucho (…). Te amo,
papá Ramón
A Ramón
[s/f]
[La Habana]
Papá esta es la carta
mía para ti. Querido papá. Esta es mi última carta
espero que te guste como las demás. Te iba a preguntar
cuándo venías pero mi mamá me dijo que no te lo dijera
porque te pones muy triste.
Laurita
A sus hijas
[fragmento]
Julio 11, 2001
FDC-Miami
Adoradas hijitas
mías:
Sé que viven momentos
de mucha emoción, alegrías y sorpresas que quizás nunca
imaginaron. Hoy día están descubriendo quién realmente
es su papito y estos cuatro hermanos míos que me
acompañan, de nuestras vidas reales y de todo lo que
hicimos por salvar sus sueños y los sueños de nuestro
pueblo y su seguridad (…). Por esta razón marchamos un
día a estar lejos de todos nuestros seres queridos.
Y es que sucede que,
a veces, cuanto más se ama a un ser humano, es cuando
más pronto debes separarte de él, por salvar su propia
vida e incluso sus sueños.
Ustedes están
conociendo cosas que yo hubiera querido contarles algún
día personalmente, pero hasta ahora no había llegado ese
momento. Estoy contento de ver que no soy yo quien les
cuente esta historia, sino el mismo pueblo al que
defendemos. Yo nunca hubiera podido contarles con tantos
detalles y amor, ésta, mi propia vida, que hoy cuentan
en la televisión, en las tribunas del pueblo, en la boca
de nuestro querido Comandante, y mis compañeras y
compañeros. Y sé que sabrán comprender todo mucho
mejor.
Ahora ustedes pueden
entender por qué papá no pudo estar más tiempo a su
lado, ni vivir tantos momentos felices y alegres que
viven todos los papás con sus hijos. Por eso, les pido
disculpas. Por eso, por mis ausencias, porque no pude
estar al lado de mamá durante el embarazo, porque no
pude verlas nacer, porque no pude estar allí cuando
ustedes abrieron sus preciosos ojitos por primera vez en
la vida, porque no pude cambiarles pañales, ni ayudarlas
en sus primeros pasitos, ni limpiarles sus «pipis» y sus
«cacas», ni ver su primera sonrisa, ni escuchar su
primera palabra, no oír sus primeros «papá» o «mamá», ni
el primer «te quiero», ni pude cuidarlas cuando
enfermaban, ni jugar a cuanto juego disfrutan los padres
con sus niñitos, ni siquiera enseñarles las primeras
vocales, o leerles el primer libro, e incluso al hecho
de que hoy día mi más pequeñuela apenas me conoce.
A todo, mil
disculpas, adoradas mías.
Pero sepan que hube
de marchar por el amor a ustedes y a todos. Que donde
quiera que he estado y estaré, ustedes siempre están y
estarán presentes.
Sean fuertes, muy
fuertes para vencer siempre con una risa en los labios
cada tarea que enfrenten en la vida. Por mí no teman,
estoy bien y soy fuerte, mucho más ahora que me
acompañan ustedes, todo mi pueblo y la dignidad del
mundo. Yo regresaré, no lo duden, y tan pronto como sea
posible, pues las extraño mucho. Y cuando vuelva
recuperaremos todas mis ausencias y reconstruiremos
todos los sueños y anhelos que hicimos esperar (…).
Hasta pronto.
Papá Ramón
Del Diario de
Ramón
[fragmento]
[s/f]
FDC-Miami
Un día me encontraba
en mi habitación oyendo, como es usual, el programa
«Haciendo Radio» de Radio Rebelde1, eran las
6:55 a.m., hora en que día a día los compañeros nos
dedican un espacio de saludos de nuestro pueblo. En ese
momento, un «inquilino» cubano, vino a buscarme para
iniciar la jornada de ejercicios que habíamos acordado
en horas de la mañana. Le expliqué que no me
interrumpiera, y a su interrogante le dije que escuchara
en su radio la sintonía de Rebelde. Casualmente ese día
era el inicio del curso escolar 2001-2002, en que
entrevistaron a mis dos hijas mayores, y que tan
emotivamente lo hicieran, dedicándome sus dulces
palabras. Yo estaba concentrado en la escucha y apenas
pude percatarme de que mi compañero se secaba
tímidamente algunas lágrimas. Al culminar, vi que se
levantó y se fue sin decir palabras. Casi una hora
después regresó trayendo un papel en la mano, con
algunas palabras que según él, nos había dedicado a mis
hijas y a mí.
1 Radioemisora cubana
que transmite por los 9 600 kHz, 31 m para Centroamérica
y los 11 655 kHz, 25 m para el Caribe. [N. del E.]
A Ramón
Diciembre 13, 2001
[La Habana]
Hora 3:30 p.m. Día jueves. Querido y amado papá:
Papá, en esta carta
no puedo escribirte la canción
El hombre que yo amo.
Entonces
te haré una poesía.
Los 4
No cuentes hasta tres
sino hasta cuatro
Porque si cuentas hasta tres, serán en la familia tres
Mamá, joven y nené pero se te olvida algo si cuentas
Están tres, ¿y entonces quién falta?
Papá.
Papi, ¿te gustó la
poesía que inventé?
Palomita en la
playa
A la orilla del mar
Canta una paloma
Dulcemente canta
Tristemente llora
Dulcemente canta
La paloma blanca
Se van los pichones
Y la dejan sola.
Chao papi Ramón. Te
quiero, Laurita
A Elizabeth
[fragmento]
Julio 18, 2002
Beaumont, Texas
Siempre soñé con
tener un hijo varón. Y eso tú lo sabes. Creo que todo el
que me conoce lo sabe, y es que en mí, tenerlo, es como
realizar un sueño, una esperanza, o quizás una dicha,
como esa que tú me haces disfrutar cada día de mi vida,
desde aquel primer instante en que tus labios y tu alma
me dieron aquel Sí eterno. Tal de inmenso es mi sueño
con mi «principito».
Y sabes muy bien que
no es por falta de cariño o amor de padre, pues tengo la
dicha enorme de tener a mis tres princesas, a las que
amo tanto, y con las cuales me siento el más realizado
de los padres. Yo soy un padre completamente feliz y
dichoso; por contar contigo y con ellas; por todo cuanto
somos y hemos sido.
Pero diría que es
algo más profundo, es quizás esa añoranza de tener un
hijo entre mis brazos, y besar sus piececitos desnudos,
bañarle y cuidarle cada segundo de su vida, enseñarle a
caminar, a leer y escribir, a jugar y hacer todos los
deportes que sé y los que, por razones de mis
ocupaciones, nunca pude practicar yo mismo. Te amo.
Papo
A sus hijas
[dedicatoria]
Mayo 27, 2002
Beaumont, Texas
Ternura y orgullo
siento (…). Son mis hijas mi tesoro, mi amor. La primera
divisa con tales sueños es que no hay ni enojos ni
quebrantos que esa fuerza tal no derribe. Heme aquí con
mis sueños, siempre victorioso, siempre amándolas. Con
todo amor.
Papo, Papi, Ramón
Viajé con mis
niñas para una visita familiar en la peninteciaría de
Beaumont, Texas. Hasta entonces las cartas habían
llegado regularmente, desde el FDC (en inglés: Federal
Detention Center) en Miami primero, y desde la USP (en
inglés, United States Penitentiary) de Beaumont,
después.
Nunca se quejó ni
trasmitió el más mínimo indicio de sufrimiento. En sus
cartas mantenía vivo su deseo de estar cerca de sus
hijas. Sabía que Ramón había sido enviado al «hueco» al
menos en tres ocasiones —por diecisiete meses después
del arresto; cuarenta y ocho días tras dar a conocer un
mensaje al pueblo norteamericano denunciando su
situación y la de sus compañeros, y treinta y un días en
vísperas del inicio del proceso de apelación ante la
corte del Onceno Circuito de Atlanta. Pero el amor crea
vínculos que a veces no necesitan palabras. Ramón y yo,
desde la distancia y a pesar de los barrotes, teníamos
un pacto no hablado de proteger a las niñas de cosas
terribles que pudieran herirlas para una visita familiar
en la peninteciaría de Beaumont, Texas. Hasta entonces
las cartas habían llegado regularmente, desde el FDC (en
inglés: Federal Detention Center) en Miami primero, y
desde la USP Penitentiary) de Beaumont, después
trasmitió el más mínimo indicio de sufrimiento. En sus
cartas mantenía vivo su deseo de estar cerca de sus
hijas. Sabía que Ramón había sido enviado al «hueco» al
menos en tres ocasiones —por diecisiete meses después
del arresto; cuarenta y ocho días tras dar a conocer un
mensaje al pueblo norteamericano denunciando su
situación y la de sus compañeros, y treinta y un días en
vísperas del inicio del proceso de apelación ante la
corte del Onceno Circuito de Atlanta. Pero el amor crea
vínculos que a veces no necesitan palabras. Ramón y yo,
desde la distancia y a pesar de los barrotes, teníamos
un pacto no hablado de proteger a las niñas de cosas
terribles que pudieran herirlas.
A Ailí
[fragmento]
Noviembre 30, 2002
Beaumont, Texas
Para Ailí, de Papá:
Hoy cumples quince
años. ¡QUIÉN LO DIRÍA! ¡CÓMO VUELA EL TIEMPO!
Parece que fue ayer
cuando te tuve entre mis brazos por vez primera, y
escudriñé cada pulgada de tu cuerpecito, y te acaricié y
besé, con la ternura y la delicadeza de un rayito de
sol. Y ya ves, hoy eres toda una señorita: hermosa,
esbelta, espigada, elegante, mía… El día en que naciste
era especialmente encantador. El sol brillaba afuera, en
medio de una mañana fríamente cálida, tan típica de
nuestra bella Isla en noviembre. Yo estaba dentro, en la
sala de espera de Maternidad Obrera, inquieto,
intranquilo, jubiloso; sin saber qué hacer ante el
suceso que se avecinaba. Ya había hablado con cuanto
doctor y enfermera había en el hospital; y creo que no
había rincón que no conociera tu próxima llegada a la
vida.
[Ramón]
A
Lizbeth
Febrero 23, 2003
Beaumont, Texas
Para Lizbeth en sus cinco añitos:
A mi princesita
bonita
A la más pequeña de mis delirios
Hoy papito te regala lirios
Que son rosas de tu sonrisita.
A Ailí
Agosto 15, 2003
Beaumont, Texas
A mi amada hija Ailí:
Tengo yo muchas
razones
Para amarte como te amo
Por tus ojos color silencio
Por el rosado miel de tus labios
Por tus cabellos rubios y rizados
Y ese olor encantado
que deja en tu espacio
Tengo yo muchas razones para amarte como te amo
Pero de todas, mi preferida
El ser tu padre
Yo creador
Yo soberano
Pero nadie encontrará en la vida
Quien te ame
Como yo a ti
Te amo.
A Ramón
[fragmento]
Noviembre 8, 2003
La Habana
Querido papito mío:
Espero que no hagas
muchos ejercicios que te puedan perjudicar la pierna (yo
sé que tú eres un «poquito majadero»).
Este curso es un poco
difícil (como todos los segundos años de las carreras),
empiezo con asignaturas nuevas que los profesores por
más que se esfuercen no nos explican como es debido. Hay
que estudiar muchísimo para poder «entender algo» (sin
libros de la especialidad, y los pocos que hay son para
un grupo muy grande de estudiantes). En Inglés lo que
estamos haciendo es traducir (del inglés al español)
textos de computación (bastante complicados) y hasta el
momento no conozco a ningún estudiante que tenga
diccionario técnico, para estudiar con él.
Todos los sábados
estoy viniendo a la oficina para arreglar los poemas con
Eli, y hoy lo que empecé a hacer son diapositivas en el
Power Point
donde
inserto uno de tus poemas y una de las fotos de las
visitas que te hemos hecho. Hoy hice 10, espero que te
gusten (…). Acerca de Osmel (un amiguito mío) no te voy
a hablar en esta carta porque la preocupación del
trabajo práctico de Arquitectura no me da ánimo. Pero te
prometo que será en la próxima carta.
Besotes para un
papote grandote de su «hijita chiquitica»,
Ailicita
Ramón llama por
teléfono de vez en cuando. Laura y Ailí, por ser las
mayores, tienen confidencias y secretos que sólo con él
comparten. Lizbeth todavía no entiende completamente por
qué su papá no está con nosotras. Hace poco Ramón llamó
y Lizbeth no quiso venir al teléfono: «Si quiere decirme
algo, que venga él mismo y me lo diga», me dijo
llorando.
A sus hijas
[s/f]
Beaumont, Texas
A mis hijas:
Yo les di la vida,
rocié su amor de rocío,
glorifiqué su alma en la mía;
y crecí en sus desafíos...
Mi vida se hizo tres vidas,
tres mis deseos y destinos,
tres mi felicidad agradecida,
tres mis fortunas y designios.
Yo, por ustedes
existiría,
en todo cuanto soy y resido,
pues sólo en ustedes va todo mi amor;
sólo en ustedes yo existo.
Quizás hoy yo esté
lejos,
y no pueda compartir sus delirios
pero sepan que donde quiera que esté
yo las amo.
Donde quiera que esté
yo, por ustedes,
¡es que vivo!
*Representa la visita a la cárcel de su
mamá, sus hermanas y ella, quien tiene en la mano un
cuño con tinta que le ponen para poder entrar a la
prisión.
[N. del E.]
A
Elizabeth
[fragmento]
[s/f]
Beaumont, Texas
Todas las fotos que
me envías me traen mucha alegría, nostalgia otras (sobre
todo las de mi mamá), pero sin dudas una alegría
infinita al ver qué familia tan hermosa he creado,
gracias a ti, mi amor. Hice una selección de las fotos y
las más lindas (fue muy difícil elegir), las puse en el
mural de mi celda, y todo el mundo tiene que ver con
ellas. Por eso te pido más, sobre todo que me envíes las
más recientes para ver cómo están, en particular las
niñas.
Eli, sígueles
enseñando fotos mías, videos, cartas, poemas, y cuanta
cosa puedas de mí, a mis hijas, en especial a Lizbeth
que es la que menos me conoce. Háblales constantemente
de mí, de papá Ramón, que las quiere mucho y las
extraña…
A Ramón
Junio, 2004
[La Habana]
¿Por qué?
¿Por qué?, mi amor
por ti
es tan grande.
Será porque tú me creaste,
no lo creo.
¿Por qué?, cuando me
alejo de ti,
el mundo no es el mismo,
será una bobería mía,
no lo creo.
¿Por qué?, en el
mundo,
no existe alguien mejor que tú,
ya sé por qué,
porque mi amor no es igual a ninguno
en este mundo inmenso
ni el mejor hombre del mundo,
sería capaz de sustituirte,
como padre.
En mi mente siempre
estarás,
Y yo sé que tú...
¡REGRESARÁS!
[Laura]
A Ramón
[transcripción]
Junio, 2004
[La Habana]
Querido papá:
Ya sé escribir y ya
sé leer. Papi te quiero mucho y tengo ganas de verte.
Ojalá podamos ir a verte pronto, pronto, pronto, para
darte muchos besos.
Papi, te extraño
mucho, un [muá] grande
Lizbeth |