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Las Perlas son de la loma
Odal Palma|
Santiago de Cuba
Por aquello de que de
casta le viene el galgo, siete hermosas jóvenes
santiagueras abandonaron sus profesiones como maestras,
abogadas, coristas, licenciadas en educación, actrices,
pianistas… y, mezclando los conocimientos que poseían
de percusión, cuerdas y voces legadas por sus abuelos,
trajeron al mundo una agrupación que por razones obvias
y sobradas fue bautizada con el nombre de Perlas del
Son.
“Nuestra agrupación
fue fundada el 30 de enero de 1995”, explica para La
Jiribilla Rosa María López, la directora del
septeto, y agrega: “pero estas muchachas no son
precisamente sus fundadoras”.
Las nuevas
integrantes conforman la cuarta generación de Perlas del
Son, con excepción de Rosa María a cuya gestión personal
se debe la creación de este septeto femenino. “Si nos
acogiéramos al formato de septeto, Perlas… no pudiera
ser considerada como tal, pues carecemos de trompeta”.
Pero indiscutiblemente dicho instrumento queda
sustituido y con creces por las armoniosas voces de
Oleisis Infante, Ailen Guevara y Amilé Marrero, quienes
además de compartirse las maracas y las claves, aseveran
que “el repertorio de la agrupación lo componen
alrededor de 80 melodías de autores tan prominentes como
Miguel Matamoros, Sindo Garay, Francisco Repilado,
Lorenzo Hierrezuelo y Benny Moré”, entre otras figuras
imperecederas de la música cubana.
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En el amplio y
variado repertorio de Perlas del Son figuran igualmente
piezas de otros autores cuya contemporaneidad no les
permite todavía trascender en el tiempo. Tal es el caso
de Marcos Perdomo, “un compositor habanero que tuvo la
gentileza de darnos algunos de sus números para que los
interpretáramos”.
“Son canciones que se
apartan un poco de nuestro estilo, pues no son de música
tradicional, aseguran las muchachas. “Pero de cualquier
manera las incorporamos a nuestra agrupación en busca de
alguna variedad y de un público amante de la música más
actual, preferentemente los jóvenes”.
Como atajando mi
inquietud por el iniciado desapego de nuestras
raíces, Rosa María acota: “No abandonaremos jamás la
música tradicional, porque esa es la que nos
identifica, con la que nos dimos a conocer. Es el legado
de nuestros bisabuelos y abuelos y por ello la
mantendremos siempre”.
Con más razón deben
mantenerla en honor al público que las aplaude
efusivamente en cada presentación y en especial al
esfuerzo de María Salas, una percusionista genial que,
aun cuando ha adquirido la técnica de oídas, toca
magistralmente los bongoes. “Desde muy pequeña me
gustaba este instrumento y aprendí a tocarlo también
desde las edades más tempranas de mi niñez. Solo que
aquellos estaban compuestos por dos laticas.”
“De mis padres,
continúa explicando Salas, aprendí la música
tradicional, y siempre sentí inclinación hacia ella,
particularmente por la trova. Soñaba con tocar en un
grupo. Y en Perlas… convertí ese gran sueño en
realidad”.
Perlas del Son, no
es, sin embargo, la única agrupación sonera femenina de
Santiago de Cuba. Junto a las muchachas de “Rosy” se
erigieron otras que decidieron llevar por nombre Morena
Son. Aunque “Morena… surgió después que Perlas…,
nosotros fuimos las primeras en crear un septeto
femenino de música tradicional”, asegura la tresera
Lliliam Salazar, integrante más joven de la agrupación.
Mientras Maritza
Cutiño, la guitarrista y la propia Rosa María reseñan
que “veíamos a los hombres hacer este tipo de música en
la Casa de la Trova, en la calle Heredia y, ¿por qué
nosotras las mujeres no podíamos hacer lo mismo, nos
preguntamos un día? Entonces surgió la idea de crear la
agrupación. Todas empezamos en cero, sin conocimientos
de ninguna índole. Y al principio les cogimos un poco de
miedo a algunos instrumentos como el bongó, el tres, que
eran bastante difíciles para nosotras. Ahora pensamos
que el objetivo se logró ampliamente. Ya cumplimos
nueve años, con una cuarta generación que viene
desarrollando un trabajo con mucho decoro y muchas
aspiraciones”.
Perlas del Son tiene
grabados cuatro discos. El primero con un nombre muy a
propósito de la agrupación: Las Perlas del Son, sí
señor. En el segundo se remitieron a una palabra que
se explica por sí sola: Siá cará. Mientras que en
el tercero, una producción hecha con Australia,
aseguraron que Estas sí son cubanas. Al cuarto,
acabado de grabar con la EGREM, todavía no le han
encontrado nombre. Tratan de que sea un título tan
seductor como las melodías que incluye, porque con él
las santiagueras se han propuesto ganar la posibilidad
de entrar en la lid y competir de tú a tú con otras
agrupaciones, incluidas las masculinas, en la fiesta del
disco cubano del próximo año. De hecho, yo desde ahora
estoy apostando por ellas. |