Año III
La Habana
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La historia de Mumia
Freemumia


WHO IS MUMIA?  

Mumia Abu-Jamal es un periodista premiado de Pensilvania que puso al descubierto la violencia policial contra las comunidades minoritarias. Condenado injustamente por el asesinato de un agente de la policía, se encuentra desde 1982 en el corredor de la muerte. Las nuevas evidencias, entre las que se incluye la retractación de un testigo ocular, nuevas evidencias balísticas y forenses, y la confesión de Arnold Beverly (una de las dos personas que mataron al agente Faulkner), apuntan a su inocencia. Mumia no tenía antecedentes penales.

Durante los últimos 23 años, Abu-Jamal ha permanecido encerrado 23 horas diarias. Se le niega el contacto con sus familiares. Su correspondencia confidencial es abierta ilegalmente por las autoridades carcelarias, y se le aplicó una detención punitiva por haber escrito el libro La vida en el corredor de la muerte, el primero de los tres que ha terminado en prisión.

Su caso se encuentra actualmente en apelación ante la Corte Federal del Distrito de Filadelfia. La batalla de Mumia por lograr un nuevo juicio ha ganado el apoyo de decenas de miles de personas en todo el mundo, incluidos el Arsobispo Desmond Tutu, Nelson Mandela, el Parlamento Europeo, Alice Walker, Paul Newman, Maya Angelou, la hermana Helen Prejean, Danny Glover, el grupo Rage Against The Machine, los consejos de las ciudades de Detroit y San Francisco, Amnistía Internacional, y muchos otros. El destino de Mumia Abu-Jamal descansa en todos aquellos que creen en el derecho de cada persona a la justicia y a un juicio justo.

“Sigo siendo inocente. Una corte no puede convertir a un inocente en culpable. Ninguna regulación que se apoye en la injusticia es injusta. La lucha sobre la base del derecho por la vida, la libertad y la justicia, sólo puede continuar.” Mumia Abu-Jamal, 31 de octubre de 1998.

Datos sobre el juicio hecho a Mumia en 1982:

·      El agente de la policía fue asesinado con una pistola calibre 44. La pistola de Abu-Jamal, que tenía licencia para portar en su trabajo como taxista nocturno, era calibre 38.

·      La policía nunca probó el arma de Abu-Jamal para determinar si había sido disparada recientemente. Nunca comprobaron si sus manos habían disparado un arma de fuego. Nunca demostraron que la pistola de Abu-Jamal era el arma homicida.

·      Ninguno de los agentes de la policía que estuvieron presentes en el arresto de Abu-Jamal dijo haberlo oído “confesar” hasta dos meses después de que la confesión supuestamente ocurrió. Fue sólo inmediatamente después de que Abu-Jamal acusara a la policía de brutalidad.

·      El doctor de Abu-Jamal dijo que Abu-Jamal, que estaba inconsciente, no hizo ninguna declaración. Informó que una enfermera se encontró a varios agentes de la policía apuntando con pistolas cargadas a Mumia mientras yacía inconsciente en su cama del hospital.

·      William Singletary, veterano de Vietnam y dueño de un pequeño negocio en la localidad, vio todo el incidente y ha testificado que Abu-Jamal no fue quien disparó. Sin embargo, la policía lo forzó a cambiar su testimonio y lo ha intimidado para que abandone Filadelfia.

·      Otros testigos relevantes, como Verónica Jones -quien ahora testifica en favor de Abu-Jamal, fueron hostigados para que dieran un falso testimonio. Dos testigos de la parte demandante recibieron favores especiales por su testimonio, incluida la dispensa de sus cargos criminales.

Elementos de un juicio injusto:

·      El juez, Albert Sabo, ha sentenciado a muerte a más personas que cualquier otro juez en los EE.UU.

·      El abogado de oficio en la defensa de Abu-Jamal no entrevistó a un sólo testigo mientras preparaba el caso, y no contaba con los recursos financieros necesarios para defender un caso capital.

·      El demandante excluyó del jurado a 11 afroamericanos suficientemente calificados. Y pidió la pena de muerte porque Mumia era miembro del Partido Pantera Negra, un argumento que luego ha sido condenado en la Corte Suprema de los EE.UU. por anticonstitucional.

·      Los prejuicios raciales de las cortes de Filadelfia se manifiestan en el hecho de que de las 120 personas en el corredor de la muerte sólo 13 son blancos.

Tomado de Freemumia
 

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