Año III
La Habana
Semana 19 - 25
FEBRERO
de 2005

Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

Suscripción

EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
MEMORIAS
APRENDE
EL CUENTO
POR E-MAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
LA JIRIBILLA DE PAPEL



RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

Tras la Farola de Oggún, un Carnaval a la Ceiba
Sergio Domínguez La Habana
Fotos:
Cecilio Delgado


En los portales del Palacio del Segundo Cabo muy cerca  de la Madre Ceiba de San Cristóbal de La Habana, en la noche del 25 de febrero, fue bautizada la Farola de O
ggún, dios de los hierros y del monte, curandero mayor, e insignia mayor del Carnaval de La Habana 2005. Oficiada por  el etnólogo, poeta, escritor y Premio Nacional de Literatura Miguel Barnet, la ceremonia de bautizo comenzó con la  plegaria a la Ceiba, majestad  divina que amparará los diez días y las diez noches del Carnaval que comenzó en el Malecón Habanero.

Junto a Barnet, fueron padrinos de la Farola, el gran percusionista Tata Güines, el músico Pellito El Afrokán, la doctora Virtudes Feliú, y los directores de tradicionales comparsas: Digna Sánchez (La Jardinera), Orestes Vasallo (La FEU), Haydée López (Los Marqueses) y Félix Reyes (La Boyera).

El bautizo a la Farola de Oggún  fue festejado frente a la Plaza de Armas con los tambores de Efik Yawaremo y el baile de sus diablitos.  

 

Pregón del carnaval de La Habana 2005
Miguel Barnet La Habana
Fotos: Cecilio Delgado

 

Fiesta cubana, caribeña fiesta mayor, clamor de sonidos, chisporroteo de luces, serpentinas bajo un cielo cálido y estrellado.

La Habana ante el umbral de su más deslumbrante y gregaria fiesta popular. Bailes procesionales, comparsas de vieja tradición, diversión lúdica, el Carnaval de La Habana, impúdico como todo carnaval, gozoso y participativo, desde mañana romperá tabúes, liberará energías contenidas, producirá goce estético en las muchedumbres y regirá por varios días el destino de la ciudad.

Carnestolenda primaria y ancestral, fiesta de la cosecha, el Carnaval de La Habana vuelve a su fecha original del mes de febrero para alegrar la vida de los habaneros.
 

Evocador de viejas procesiones y salidas de los cabildos africanos pero marcados por una socialidad más plena, el Carnaval de San Cristóbal de La Habana luce sus galas con antiguas comparsas, farolas y personajes que rememoran a los más populares como el Mpaka, los Kokorikamos, la Kulona, la Mojiganga y los írenes o diablitos gangas o carabalíes. Comparsas de las más viejas como El Alacrán, Las Jardineras, Las Bolleras y los Marqueses de Atarés. Viejas costumbres que rememoran un pasado que marcó un signo indeleble en nuestra idiosincrasia. Mascaradas litúrgicas de raíz africana, bailes y cantos de piquetes cubanos, holgorio y diversión, mojiganga; de múltiples formas que asustaban y divertían a la vez a pequeños y mayores.

Nuestro carnaval habanero recupera los hilos de su tradición y retorna a las raíces para ofrendar hoy un tributo a la ceiba, árbol emblemático y sagrado de los cubanos, intocable, intumbable, erguido majestuosamente en el tiempo y en la sacralidad. La madre ceiba, en cuya copa moran en armoniosa unión Iroko y Sanfankon, Aggayú Solá y Changó.

La ceiba ni se corta ni se quema, nadie se atreve a tumbarla; ella permanece ahí, enhiesta, centenaria y adorada. En sus raíces los ebbos para la salud o la prosperidad, para el amor o el desamor. En su tronco los espíritus de los muertos, los mfumbi, todos del panteón congo porque ella es la madre protectora y el recinto también de todos los orishas.
 

¡Alabada seas ceiba madre que viste nacer a nuestra amada Ciudad de San Cristóbal!

Que cuando los dedos de los paseantes te toquen los bendigas y fortifiques a cada uno que te venere con tu imán y tu poderosa energía.

Que nos alivies de las penas del alma y cubras a esta fiesta de todos con tu manto de fino algodón.

¡Oh, majestad divina insignia de nuestro carnaval, llegue a ti esta plegaria. Desde tu alto trono bendícenos que seremos siempre tus fieles devotos!

¡Abasí, Changó, Iroko, Aggayú Sol, Modupue!

¡Que la farola de Oggún dios del monte y de los hierros, rompa con su danza dionisíaca y comience el carnaval!
 

SUBIR

 


Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

Suscripción

© La Jiribilla. La Habana. 2005
 IE-800X600