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La Habana

3 al 9 SEPTIEMBRE
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A los 75 años de Moraima Secada, La Mora
Raúl Martínez Rodríguez  La Habana


Moraima Secada, singular cancionera cubana fue una de nuestras más populares y genuinas intérpretes del movimiento denominado feeling, iniciado desde el punto de vista creativo por importantes compositores como José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Luis Yáñez, Piloto y Vera, Jorge Masón, Ñico Rojas y Tania Castellanos, entre otros muy significativos dentro de este estilo.

María Micaela Secada Ramos, su verdadero nombre, nació el 10 de septiembre de 1930, en  una casa de la calle San Miguel entre Unión y Maceo, en la ciudad de Santa Clara, provincia de Villa Clara. Sus padres fueron Micaela Ramos y Juan Secada. De este matrimonio, Moraima, fue el quinto parto y hermana jimagua  con la nombrada María Caridad.

Sus hermanas mayores advirtieron en Moraima una precoz vocación artística y a los tres años de edad la presentaron  en un programa infantil que salía en la Emisora CMHI de la Ciudad de Santa Clara donde fue aplaudida  por cantar el bolero-son “Lola”.

Por el mes de agosto de 1940 y con diez años de edad, Moraima, junto a su familia se trasladó a la Ciudad de La Habana presentándose al poco tiempo en el programa de radio La Corte Suprema del Arte, en la desaparecida  Emisora CMQ  de Monte y Prado, obtuvo uno de los primeros premios cantando el pasodoble “Valencia”, del compositor español José Padilla.

A mediados de la década del 40 comenzó a visitar la casa del compositor Jorge Masón, situada en la calle Marquez González, entre Posito y Jesús Peregrino, de nuestra capital. En esta ese lugar conoce algunos de  los iniciadores del grupo de la canción del movimiento del feeling como los compositores José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz  y Luis Yáñez, entre otros. Por esos años la joven Moraima Secada no se perdía una “descarga musical” las cuales cantaba en las distintas casas donde se organizaba, y a su vez, se ganaba el sustento humildemente planchando y haciendo plisado en la tintorería  de su tía política  llamada Pastora, situada en la calle San Lázaro No. 660 entre Belascoaín y Gervasio.

En 1950 y con 20 años de edad, Moraima Secada fue integrante de la famosa orquesta femenina Anacaona  donde conoce a la cantante Omara Potuondo. Con la Anacaona viajó a países como Venezuela, Taití y Santo Domingo.

Para Moraima, esta etapa con la notable agrupación fue maravillosa desde el punto de vista humano y muy significativa para su formación como artista por la disciplina que adquirió a través de su directora Argimira Castro y sus siete hermanas.

En 1952 la excelente pianista y directora de coros Aida Diestro organizó su famoso cuarteto vocal, Moraima fue una de las escogidas para integrarlo junto a las excelentes cantantes Elena Burke y las hermanas Omara y Haydée Portuondo.

Junto a la inolvidable Aida Diestro, permaneció durante largos y fructíferos ochos años. De ella La Mora aprendió, sobre todo, a tener un pleno dominio de su voz, de la afinación y su conducción dentro de la armonía, y el buen uso del rubateo en el ritmo. Por esos años los cabarets  La Campana, Montmatre, Tropicana y Club 21, de nuestro país. Viajó a New York, Venezuela, México, Argentina, Uruguay, Chile y Puerto Rico.

Dio a conocer y se adiestró con la obra de compositores cubanos tan importantes como: Eliseo Grenet,  René Touzet,  Orlando de la Rosa, Felo Bergaza, Ernesto Lecuona, Armando Oréfiche y Adolfo Guzmán.

En 1960, Moraima Secada se separó de Las D’ Aida y durante un tiempo como solista fue acompañada por el grupo Los Bravo y como integrante del cuarteto Los Meme. Al poco tiempo reanudó su faceta como solista cosechando una impresionante cadena de éxitos e interpretando canciones como las tituladas: “Alivio”, de Julio Cobo; “Perdóname conciencia”, de Piloto y Vera; “Cuidado”, de Nacho González; “Depende de ti”  y  “Se llama tú”, de Chany Chelacy;  “Me encontrarás”, de Tania Castellanos, entre otras obras.

Las noches del 26 y 27 de mayo de 1972 La Mora  ofreció su primer recital de 20 canciones en el Teatro Amadeo Roldán. Su segundo recital fue al año siguiente, pero esta vez, no sólo interpretó obras de compositores cubanos  sino también del resto de Latinoamérica. En estos dos recitales, Moraima con su peculiar voz y estilo dramático y a veces patético muy contrario a su personalidad alegre y bromista, conquistó a todos los asistentes al teatro.

Rememorando su etapa como integrante de Las D’ Aida y sin prejuicio  por sus condiciones como solistas, el trío de Elena, Omara y Moraima se unieron por el mes de octubre de 1979 y viajaron a Ciudad de México invitadas por el productor mexicano Jorge Saldaña para actuar en el popular programa de televisión Nostalgia, transmitido por el canal 13 recordándolas en sus últimas actuaciones  en 1957 en dicha nación. De regreso a nuestro país Moraima, Elena y Omara ocasionalmente siguieron cantando unidas en algunos programas de televisión. En 1983 cantaron “Amigas”, de Alberto Vera y participaron en el homenaje de este compositor, organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. También actuaron en la Galería de Arte Amelia Peláez, del Parque Lenin. Su voz quedó registrada  en varios discos pequeños y  dos largas duración para el sello Areíto donde aparecen sus  últimos  éxitos, entre ellos la canción  “Me niego”, de Tania Castellanos, y los boleros “Depende de ti”, de Chany Chelacy, y  “Ese que está allí”, de Juan Arrondo.

La cantante Moraima Secada, La Mora falleció en la Ciudad de La Habana el 30 de diciembre de 1984. Con su desaparición  física no solo dejaría de existir una de las voces más singulares del cancionero  popular, sino también su maravillosa chispa humorística y su diálogo con el público los cuales motivaron en toda su carrera artística una simpatía que estuvo latente hasta el fin de su admirable vida.

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