El
pasado 23 de agosto tuvo lugar en el capitalino Centro
Cultural Dulce María Loynaz una nueva edición de la
tertulia Juegos de agua, que cada último miércoles del
mes dedica su espacio a divulgar aspectos de la vida y
obra de la autora de Jardín y sus hermanos, que
como se sabe fueron intelectuales de singularidad y
probada valía en el contexto cultural cubano del siglo
XX.
Esta tertulia, como
es usual, estuvo organizada por el Centro Hnos. Loynaz
de Pinar del Río y se dedicó a recordar a Carlos Manuel
en el centenario de su natalicio, figura de esta familia
que menos ha sido divulgada y promovida, acaso porque
prefirió una vida de recogimiento y misterio, y en un
rapto de locura quemó casi todos sus textos poéticos y
musicales y otros valiosos documentos que obraban en su
poder, como por ejemplo el original de “El público”, que
el propio Lorca le había regalado en una de sus
estancias habaneras.
El numeroso y atento
público asistente pudo disfrutar de un conversatorio
ofrecido por Juan Gualberto Ibáñez Gómez, investigador y
amigo personal de la familia Loynaz, que abordó aspectos
fundamentales de la atormentada vida de Carlos Manuel.
Algunos textos del
autor, fueron recogidos en un bonito plegable que
Ediciones Loynaz puso en manos de los participantes:
Yo te daría…
Yo te daría mi amor
vestido de primavera,
pero soy ciego,
señor,
y no tengo amor,
ni tengo
primavera.
1923
Ella…
Ella se vistió de
rosas
y olía a rosa;
y yo le dije:
¿Porqué te vistes de
rosas
si eres rosa tú
también?
Ella se quitó las
rosas,
y sin saber,
la amé más, que como
rosa,
como mujer.
1923
Adivinanza
No tiene forma
alguna,
tampoco melodía ni
ritmo;
y sin embargo,
Él es la armonía.
1924
Por último, se
proyectaron fragmentos del teleplay Violetas para
mamá, del destacado realizador Vicente González
Castro. El actor Julio César Pérez Duarte, quien
caracterizó excelentemente la obra de Carlos Manuel
Loynaz, nos trasmitió sus experiencias en la
interpretación del personaje. |