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La Habana
2006

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Los muñes que cantan y otros prodigios
Joel del Río La Habana


Durante los meses de agosto y septiembre han venido arribando a la televisión cubana, y a las escuelas, y a los Joven Club, y a las salas de video en todo el país, los quince nuevos animados musicales, realizados en los Estudios del ICAIC. A pesar de que los dibujos animados suelen ser considerados una manifestación “menor” del cine, hemos decidido consagrar la presente edición de La Butaca a estas “pequeñas” obras capaces de remover los recuerdos de los adultos y de sembrar valores en los más chicos.

Los animados de que hablamos no superan la duración de una canción, se dirigen al noble rescate de títulos infantiles tradicionales (Marinero quiero ser, La gata Mini Mini, Balada de Elpidio Valdés) así como a la promoción de nuevas creaciones —provenientes sobre todo de los concursos de música para niños Cantándole al Sol —como “Mariposita” y “Cocuyo”, “Rui la pestes”, “La abeja y la flor”, entre otros. Valga aclarar que no estamos hablando de una producción seriada, uniforme y estándar, sino del sorprendente y encomiable acontecimiento que significa el hecho de que cada uno de estos animados proponga un estilo de animación, una gama de colores y una imaginería que distingue por completo a uno del otro.

Así, una línea de trabajo que al principio parecía alternativa (los Estudios de Animación del ICAIC se concentran, por supuesto, en la producción de cortos y largometrajes, no necesariamente musicales) ha resultado en uno de los cauces válidos para que la producción alcance utilidad social, validez estética, confluencia con otras manifestaciones culturales, y notable poder expresivo, experimental.

Rápidamente se han entusiasmado los animadores, consagrados y noveles, Juan Ruiz y Tulio Raggi, entre los primeros, junto con Nelson Serrano y Antonio Nodarse, entre los bisoños. Algunos de ellos cuentan con largas filmografías, otros abordan sus primeras obras, pero todos se han entregado con ilimitados entusiasmo y creatividad a graficar bellamente varias canciones, y rescatarlas del perentorio olvido en que se encuentran, como “Un día de paseo”, cantado por Rosa Fornés; “Barquito de papel” (Consuelo Vidal), “Juan me tiene sin cuidado” (Aurora Basnuevo) y “La pavita pechugona” (Mariana Morejón) entre otras.

En coordinación con los Estudios, la Editora Abril proyecta la pronta edición de un cancionero-libro de colorear que contenga los textos de algunas de estas canciones animadas, y las siluetas de sus personajes, de modo que los niños puedan apropiarse también por esta vía de tales pequeñas porciones, no siempre bien valoradas, del patrimonio cultural de este país. Todo ello tendrá mayor éxito en la medida en que la Televisión se apreste a promocionar el asunto convenientemente, y salgan al aire una y otra vez estas quince canciones, así como las anteriores, y las que vengan después (en producción se encuentran “Dame la mano y cantaremos”, “La vacuna”, el remake de “El gatico vinagrito”, “El soldadito de plomo”, “Tin tin, la lluvia cayó”, y otros muchos) pues se sabe que la pequeña pantalla es el medio idóneo para divulgar estos minimetrajes, aunque puedan emplearse, y se emplean, muchas otras vías.

En cuanto a los animados no musicales, los Estudios están enfrascados en la continuación de las series Fernanda (la niña detective) y El negrito cimarrón, que han logrado notable aceptación del público menudo; recientemente se concluyó la producción de la parte animada en el documental ¡Vampiros!, dirigido por Carlos León, pensado como homenaje por el  aniversario 20 del estreno de Vampiros en La Habana, de Juan Padrón; y quienes han tenido la suerte de ver los diseños, o partes del story board, aseguran que el largometraje “Meñique”, inspirado en el célebre cuento de La Edad de Oro, será una verdadera joya en la ya considerable historia del dibujo animado cubano. Silvio Rodríguez está trabajando en las canciones que escoltarán a este prodigio en muñequito, como se les decía cuando yo era niño. Nos mantendremos al tanto de la realización de Meñique y les contaremos a nuestros lectores oportunamente.

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