Año V
La Habana

30 de SEPTIEMBRE - 6 de OCTUBRE

La Jiribilla como inicio

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Contar a Bola de Nieve
Sigfredo Ariel
FUENTE VIVA
Francisco D. Morillas
REBELDES.CU
William Gálvez
LIBROS DIGITALES
LA JIRIBILLA DE PAPEL
LA CARICATURA
 

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¿Una Jiribilla?
Es un cubanismo.
Se dice de la persona,  generalmente un niño,
bastante intranquila...

El sonido Bola de Nieve
Sigfredo Ariel 
La Habana
Hoy todo el mundo adora a Bola de Nieve. Su dimensión crece con el tiempo, como dicen que se engrandecen las bolas de nieve al rodar por las montañas heladas. Quiza dimensión no sea la palabra más acertada, trascendencia es mejor. Los jóvenes que no lo llegaron a ver en escena lo conocen a través de discos y casetes de audio. Bola se entiende rápidamente con la gente nueva. Es así, pregunten.
 

 
GALERÍA DE FOTOS
 

 
Falsos sueños para la Red de redes
P. Armas. F. La Habana
Por supuesto, que INTERNET es un avance indiscutible para el ser humano. Hoy, entre una punta  y otra del planeta pueden comunicarse dos o cien médicos para decidir el tratamiento de un paciente. Eso es desarrollo y también un poco de sociedad del conocimiento.  Más, para que las pistas de comunicación sean verdaderamente democráticas tendrían que tener iguales posibilidades de acceso un niño  de Luanda y uno de Nueva York.

 

"Siempre he dicho que yo no canto, sino que expreso lo que las canciones o pregones o poemas musicalizados tienen dentro. Cultivo la expresión más que la impresión. No me interesa impresionar, sino tocar la sensibilidad del que escucha”

Bola de Nieve

 
Bola de mis recuerdos
Reynaldo González
La Habana
Tuve la felicidad y la dicha de estar presente, de escucharle la voz baja, de persona, ronca y aniñada. Observé sus manos que no parecían de pianista por sus dedos regordetes sacándole ternuras al piano, haciéndolo suyo, obligándole a pausas y bajos tonos, convirtiéndolo en orquesta y poniéndolo triste, como él, dándole su tristeza: Señor, por qué me la llevaste después, Señor, por qué… No conozco dicha más exacta. Bola y su piano.
Cuando Bola de Nieve quiso ser actor
Humberto Arenal
La Habana
Creo que Ignacio Villa, mucho más conocido por Bola de Nieve, el gran intérprete de la música cubana, hubiera sido quizás un buen actor para esa posible obra teatral. Él tenía la calidad de un Maurice Chevalier, de un Ives Montand, de Frank Sinatra; por solo citar algunos buenos cantantes que lograron ser también buenos actores.
Voz y piano de nuestra identidad
Bladimir Zamora Céspedes
La Habana
Nunca más hemos podido verlo en persona brindándonos su risa de sandía encima del escenario o en la suerte de un cruce de calles, pero no se ha ido. (...) Desde aquel fatal día de 1971, Bola no hace más que acercarse poderosamente a las sucesivas generaciones de sus paisanos y a los demás puntos de la tierra.
Blanco y negro del piano, del cine
Joel del Río
La Habana
Insuperable intérprete más que cantante al uso, magistral pianista y excelente compositor (Si me pudieras querer) Ignacio Villa, Bola de Nieve, dejó en el cine la huella en blanco y negro del piano, el frac, la risa y el llanto siempre espléndidos.

POEMAS Y CANCIONES AL BOLA

Oriki para Bola de Nieve
Miguel Barnet
BOLA DE NIEVE
Carlos Varela
LEYENDA DE BOLA DE NIEVE
Jesús Cos Causse
CANCIÓN PARA BOLA DE NIEVE
Francisco Garzón Céspedes
CANCIÓN A BOLA DE NIEVE
Pedro Vega
VEN, BOLA, TOCA ESE PIANO
Raysa White
 
EN WMA  
 

Bola de Nieve Y SU PIANO

1. Me contaron de ti - René Touzet
2. Ay venga, paloma venga
Texto: Nicolás Guillén
Música: Ignacio Villa
3. Aunque llegues a odiarme
Vicente Garrido
4. Be careful, it’s my heart - Irving Berlin
5. Adiós felicidad - Ela O’Farrill

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Contar a Bola de Nieve
Sigfredo Ariel
La Habana
Déjame que te cuente de Bola es un libro escrito desde la distancia del recuerdo de personas que conocieron a Ignacio Villa, de la paciente revisión de muchos periódicos, revistas, programas de espectáculo, libros, quién sabe qué otras fuentes. Pero sobre todo, es resultado de la profunda emoción —algo contenida, pero evidente— que suscita Bola de Nieve en un hombre llamado Ramón Fajardo.
 
Bola con su sonrisa y su canción
Fernando Rodríguez Sosa
La Habana
Bola de Nieve fue un gran artista. Y no hay temor al utilizar este adjetivo. Quizá, incluso, no ayude a presentarlo en su total magnitud. Los valores de este hombre bajo, grueso, de un negro reluciente, de risa abierta y ojos sinceros, no están ni en una sólida formación académica ni en dotes sobrenaturales. Están más allá, en su Guanabacoa natal, en el sol y las palmas de su isla, en los fértiles cantos africanos...

Habla Bola

LAS CANCIONES QUE CANTABA BOLA

[SI ME PUDIERAS QUERER] [NO DEJES QUE TE OLVIDE]
[Tú ME HAS DE QUERER] [AY, AMOR]
[NO ME PLATIQUES] [Tú NO SOSPECHAS]
[VETE DE MÍ] [ME CONTARON DE TI]
[TE OLVIDARÉ] [NO PUEDO SER FELIZ]
[SE EQUIVOCÓ LA PALOMA] [LA FLOR DE LA CANELA]
[DRUME NEGRITA] [MESIÉ JULIÁN]
[MAMÁ PERFECTA] [CHIVO QUE ROMPE TAMBÓ]
[BABALÚ] [AY, MAMÁ INÉS]
 
EN MP3  
 

El inigualable Bola de Nieve

1. Saludo - Ignacio Villa
2. La vie en rose  - Edith Piaff
3. Alma mía  - Maria Grever
4. Manisero  - Moisés Simons
5. Despedida  - Ignacio Villa

EGREM, La Habana, 1992

:: ESCUCHAR MÁS...

 
Hay un solo lugar donde podrías ver algo... Y a ese lugar llegamos, una noche, después de cruzar la bahía en la lancha “Nicolás Lenin”, y de tomar un autobús en Regla... El lugar era la casa de un músico negro, cantante y pianista —lo llamaban “Bola de Nieve”— ahora en gira por América del Sur, y que, en su ausencia, dejaba sus puertas abiertas a quienes en su patio querían armar holgorios de tipo familiar.

 

 
El ISA y Castorf: paralelas y puente
Omar Valiño
La Habana
El Diploma al Mérito Artístico que el Instituto Superior de Arte le entrega a Frank Castorf une sus respectivas, ricas y similares trayectorias, paralelas en el tiempo, con un puente, seguramente fuerte e irradiador.
 
 

A través del tiempo vamos dejando una estela, un rastro que será la huella visible de nuestra vida. Eso es lo que va a perdurar. Lo demás puede ser pura vanidad y arrogancia.
 

Algunas fábulas de Humberto Arenal
Alberto Garrandés
La Habana
La discreta pertinacia de la huella de Humberto Arenal en la narrativa cubana contemporánea, observada desde la perspectiva de la idea que él tiene sobre el acto de escribir ficciones, resulta motivo suficiente para que me acerque de nuevo a sus libros siquiera en términos tentativos. 
La vida: una pelea de Arenal contra los demonios
Paquita Armas Fonseca
La Habana
El teatro es mi amor más constante. Le dediqué cuarenta años de mi vida. Fue una pasión que me dejó agotado. Todavía lo amo mucho, tanto como al cine tal vez. Y a la literatura, que es mi gran refugio, mi gran amor. Pero los grandes amores agotan y ya yo no tengo energías para eso. 
Carta a Humberto Arenal
Félix Contreras
La Habana
De ti aprendí todo, o casi todo, pero principalmente tu tenacidad, tu alegre y callada pasión por el trabajo, por la labor de cada día, lejos del boato y la vanidad, enfrentado siempre a los desafíos, incluyendo la terrible enfermedad que venciste y que, ahora, te mira cada mañana muerta de envidia y, tú, ahí, en perpetua epifanía, mañanero, trabajador al vaivén de nuestro difícil cotidiano incesante. 
Días de libros
Omar Valiño
La Habana
Aunque a la altura de sus más de ochenta lúcidos años, la obra literaria de Humberto Arenal (La Habana, enero de 1923) tiene su centro en la narrativa, nadie podría negar la pasión de este hombre por el teatro. Él mismo confiesa que descubrió la magia de los escenarios casi sin querer. 
Fragmento de la novela inédita
Occitania
Humberto Arenal 
La Habana  
GALERÍA DE FOTOS
 
 
 

 

MLB-dopaje:
de eso no se habla

El Mundo.es
 

Dos redactores del diario San Francisco Chronicle han sido condenados por no revelar sus fuentes. Publicaron una serie de artículos y un libro sobre el dopaje de jugadores de las Grandes Ligas.

José María Aznar
El País/EFE

"Un montón de personas en todo el mundo exige al Papa que pida disculpas por su discurso, pero ningún musulmán me ha pedido perdón por ocupar España durante 8 siglos".

FIRMA: Aznar, el tolerante
En Miami, a los 69 años de edad, aquejado de leucemia, murió Pedro Rentería, quien dejó una huella apreciable en la escena y el cine cubanos. Había llegado a ese país a mediados de los 90, después de varios años de lidiar en los elencos de las mediocres telenovelas venezolanas. Dejaba atrás una carrera en la que no solo destacó como actor sino director de experiencias tan vitales como la del grupo Los Pinos Nuevos, en la Isla de la Juventud.
 
 
El terror como un beso
Stefania Mosca
EE.UU.
 
 
Los 10 años renovados del Centro Pablo
Estrella Díaz La Habana
 
 
SOBRE Convexa Pesadumbre

Continúa la travesía
Rafael Acosta de Arriba
La Habana
 
 
Nostalgia de por la Tarde
Rosa Miriam Elizalde La Habana
En el Cementerio de Colón, en el mismo nicho que guarda los restos de Eliseo Diego, fue depositado el cuerpo de Bella. Los que estábamos allí, acompañando a su familia y sus amigos, a Fina y a Cintio que iban de la mano bajo el sol inclemente de la tarde despidiendo a la hermanita, entendimos perfectamente que sobre la lápida quedara la breve inscripción en mármol: "Porque quién vio jamás las cosas que yo amo".
 
 
Que nos sea propicio
 

Manuscrito inédito de un poema de Eliseo Diego para Bella
cuando aún eran novios, 26 de enero de 1946.

 
 

Poemas para Bella
Eliseo Diego (La Habana, 1920-1994)

Pero quién vio jamás / el ruedo misterioso de tu falda / mientras cortas las rosas en la tarde / ni el roce y la tristeza de la lluvia / como un ajeno llanto por mi cara. / Porque quién vio jamás las cosas que yo amo.
 

 
GALERÍA DE FOTOS
 

 

 

Memorial de Judas
Ernesto Pérez Castillo

Narrador y periodista. Fue Premio La Gaceta de Cuba en 2003. Obtuvo el Premio Dador del Instituto Cubano del Libro por Filosofía barata (cuentos, 1999) y el Pinos Nuevos por Últimas vacaciones con el abuelo (novela, 1996). En la actualidad es editor de la revista El Cuentero. Con este cuento obtuvo mención en el Concurso de Cuento Julio Cortázar en su edición del 2006.

 

 
 

GALERÍA


Bola de Nieve,
el Brujo Azul
Diana Balboa

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Grupo Camaleón
Ilustración y descarga
Proyecto integrado por
cinco diseñadores e
ilustradores cubanos.
 

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© La Jiribilla. La Habana. 2006.  
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