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"Ahí están los
testimonios de La historia me
absolverá y la manera en que se
consiguió el dinero: el mártir que
vendió su plaza como chofer de una
empresa distribuidora de cerveza, su
empleo lo vendió para aportar el
dinerito al fondo para comprar las
armas y preparar el asalto al
Moncada; la Revolución que se hizo
con el mártir fotógrafo vendiendo
sus instrumentos, con los cuales se
ganaba la vida, para aportarlo; la
Revolución que se hizo con los
centavos y los bonos vendidos por el
Movimiento 26 de Julio, que venía de
la tradición martiana que había
recogido el dinero entre los
tabaqueros de Tampa, los sectores
humildes de la emigración cubana."
Carina Soto
(Moderadora).- Muy buenos días.
Bienvenidos a la
conferencia de prensa del ministro de
Relaciones Exteriores de la República de
Cuba, compañero Felipe Pérez Roque.
Ministro, están
presentes representantes de todos los
medios de la prensa nacional y también
una amplia representación de la prensa
acreditada en Cuba, 83 corresponsales,
de 59 medios de prensa de 22 países.
Esta conferencia de prensa, además, se
está trasmitiendo en vivo por Cubavisión
internacional y por Radio Habana-Cuba.
Ministro, usted
tiene la palabra.
Felipe Pérez.-
Buenos días a todos los corresponsales.
Les agradecemos su
presencia aquí hoy jueves, en esta
semana tan movida y tan divertida, que
ya casi está terminando.
Los he convocado
para emplazar al Presidente de Estados
Unidos; para emplazar a la secretaria de
Estado, Condolezza Rice; para emplazar
al gobierno de Estados Unidos a que
respondan, a que dejen de evadir las
preguntas, que flotan en el aire y que
no han sido respondidas, sobre las
revelaciones a la opinión pública acerca
de las oscuras relaciones entre el
terrorismo anticubano de Miami, los
diplomáticos norteamericanos acreditados
en La Habana y los grupos mercenarios de
Estados Unidos que actúan en nuestro
país.
Los he convocado
para reiterar el emplazamiento de Cuba
de que el Presidente, la Secretaria de
Estado y el gobierno de Estados Unidos
deben responder. Tenemos derecho a
saber. Ustedes, los periodistas, la
opinión pública, nuestro pueblo, el
pueblo de Estados Unidos tienen derecho
a saber la oscura trama, no totalmente
develada, sobre esta conexión increíble,
sobre la que se ha dado abundante
información en estos días.
Emplazamos al
Presidente de Estados Unidos, emplazamos
a la Secretaria de Estado, emplazamos al
gobierno de Estados Unidos a dejar de
evadir, a dejar de evocar pretextos, a
dejar de hacer silencio, a dejar de
esconderse; los emplazamos a dar la cara
y a responder sobre las graves
acusaciones que han sido vertidas. Y los
he convocado también para dar respuesta
a la farsa orquestada ayer por el
Presidente de Estados Unidos en la Casa
Blanca.
Hace tres días
denunciamos el escandaloso proceder de
funcionarios diplomáticos de Estados
Unidos acreditados aquí en La Habana, en
particular el Jefe de la Sección de
Intereses Norteamericana en La Habana,
como facilitador de los contactos y del
trasiego de dinero entre el terrorista
Santiago Álvarez y grupos mercenarios en
Cuba.
Hasta ahora el
gobierno de Estados Unidos no ha
desmentido estas denuncias y ha evadido
responder sobre la actuación ilegal de
sus funcionarios, quienes han sido
sorprendidos in fraganti,
actuando como vulgares emisarios de un
terrorista que, además, en este momento
guarda prisión en Estados Unidos.
Veamos lo que ha
dicho el vocero del Departamento de
Estado, el señor McCormak, cuando le han
preguntado sobre este tema.
Le preguntaron
directamente: "¿Existe alguna política
que prohíba a los diplomáticos
norteamericanos ser el canal de entrega
de efectivo a aquellos que pudieran ser
disidentes en Cuba?" Esa es la pregunta:
"¿Existe alguna política que lo
prohíba?" Él ha respondido: "No estoy
informado del mecanismo de las
regulaciones que guían eso."
Le han vuelto a
preguntar: "La acusación de los cubanos
es que el Jefe de la Sección de
Intereses ha estado entregando dinero en
efectivo de grupos privados" —se le
llama grupos privados a un grupo
terrorista, violento, a un hombre que
está preso en Estados Unidos—
"norteamericanos a la oposición
política" —se le llama oposición
política a lo que hemos visto en estos
días, a los mercenarios peleándose entre
sí, ávidos de dinero. Respuesta del
vocero cuando le han dicho: "Bueno, los
cubanos dicen que es el Jefe de la
Sección de Intereses el que está en
eso." "No sé —dice el vocero— las
especificidades de esto, no estoy
consciente de la mecánica."
Le vuelven a
preguntar: "Pero el Jefe de la Sección
de Intereses, ¿él puede enviar dinero?"
Respuesta del vocero McCormak: "Mira, yo
no puedo, tú sabes, no estoy aquí para
hablar sobre las especificidades de
esto; estoy seguro de que podremos
encontrar algún experto."
Entonces uno de los
periodistas le dice: "Bueno, pero usted
está aquí para responder las preguntas
que tenemos sobre este asunto." Le
dicen: "Si usted no ha venido aquí a
responder a qué usted ha venido."
Con estas evasivas,
en tono balbuceante, es que el vocero
autorizado y oficial del Departamento de
Estado, ha respondido al tema.
Nosotros, como
ustedes comprenderán, de lo más
divertidos viendo esas imágenes.
Han preguntado
entonces al Secretario Asistente de
Estado para Asuntos del Hemisferio
Occidental, el señor Thomas Shanon,
sobre el tema y ha dicho esto: "Estados
Unidos tiene una bien conocida política
de ayuda humanitaria al pueblo cubano y
continuará esa política y esa práctica."
Nos quedamos en las
mismas. Por fin, ¿está autorizado o está
prohibido? ¿El gobierno de Estados
Unidos apoya o condena este proceder?
El Viceministro
para América Latina solo tiene para el
tema evasivas y frases hechas, que no
dicen nada además; pero, además de no
responder, es de un cinismo brutal la
respuesta del señor Secretario de Estado
Asistente, porque decir que tienen "una
bien conocida política de ayuda
humanitaria al pueblo cubano", hablando
a nombre del gobierno que ha endurecido
hasta niveles esquizofrénicos la
política de bloqueo y la persecución
contra el pueblo cubano, que ha
intentado asfixiarnos, matarnos de
hambre y enfermedades, y decir que
tienen una política bien conocida de
ayuda humanitaria demuestra una falta
total de escrúpulos. Pero no responde.
Después viene la
Sección de Intereses Norteamericana, que
no da la cara, pero publica, distribuye
un comunicado que le orientan,
lógicamente, de Washington enviar.
Distribuye un comunicado. ¿Qué dice el
comunicado de la Sección de Intereses,
que no da la cara?
"Nosotros
permitimos que organizaciones privadas
norteamericanas lo hagan también."
Entiendo que "lo hagan también", quiere
decir "como lo ha hecho nuestro Jefe de
Sección".
"Esta asistencia no
es con fines políticos, sino que está
dirigida a satisfacer las necesidades
diarias de las familias que luchan por
sobrevivir en el sistema actual."
Eso es lo que ha
dicho el comunicado de la Sección de
Intereses.
Nos parece que no
se ha respondido cabalmente a
acusaciones que son muy graves, y, por
lo tanto, hemos venido a reiterar la
gravedad de este asunto y la necesidad
de que se comparezca y se dé respuesta a
la opinión pública.
Resulta, además,
cínico que el mismo gobierno que bajo
las leyes y todas las regulaciones del
bloqueo priva a los cubanos residentes
en Estados Unidos del derecho a
enviarles remesas a sus familiares en
Cuba, ese mismo gobierno actúa, a través
de sus agentes diplomáticos, como
intermediario para que elementos
terroristas, como este Santiago Álvarez
y sus cómplices, envíen dinero a Cuba,
no ya a sus familiares, sino a elementos
mercenarios, con el propósito de
promover la subversión en Cuba, el apoyo
a su política de bloqueo y agresiones
contra nuestro país, que no tienen nada
que ver con ayuda humanitaria, es dinero
para pagar los servicios de agentes
pagados y mercenarios. Es de un cinismo
tal, que los mismos agentes diplomáticos
que se encargan de supervisar la
política que impide a los cubanos que
viven en Estados Unidos enviarles dinero
a sus familiares en Cuba —ayuda
económica—, esos mismos son los correos,
los emisarios, los transportadores del
dinero para los grupos mercenarios en
Cuba, en un hecho insólito, realmente,
en los anales de la historia de las
relaciones diplomáticas de Cuba.
Ha sido evidente
hasta ahora una incapacidad del gobierno
de Estados Unidos para responder
seriamente a estas imputaciones, y por
eso queremos reiterar claramente los
hechos que han sido denunciados esta
semana y que son muy graves.
Dentro de lo mucho
que se ha publicado, hay tres elementos
clave: Primero, la participación de
diplomáticos de la Sección de Intereses
Norteamericana en La Habana en el envío
de dinero del connotado terrorista
Santiago Álvarez, radicado en Estados
Unidos, preso allí, a mercenarios en
Cuba, a mercenarios de la política
norteamericana en Cuba; no solo de
correos, sino, incluso, de prestamistas
para un caso de apuro. Es decir, el Jefe
de la Sección de Intereses ha adelantado
el dinero para los gastos de esos
mercenarios hasta que Santiago Álvarez
se lo devuelva. Ese es un hecho.
Segundo, muy grave,
a su vez estos elementos mercenarios en
Cuba, en retribución al dinero recibido
de Santiago Álvarez a través de los
diplomáticos norteamericanos; como pago,
digamos, por aquel dinero que reciben,
han ayudado a Santiago Álvarez, preso en
Estados Unidos, en el momento en que
estaba siendo sometido a juicio, a
obtener una rebaja de su condena por
posesión de un arsenal de armas para
acciones violentas contra Cuba, porque
le han dado documentos, enviados desde
La Habana, que le han permitido a este
terrorista presentarse como un
benefactor de la causa de los derechos
humanos, alguien que "apoya a los grupos
que en Cuba luchan por los derechos
humanos" y no como un terrorista. Eso le
ha permitido obtener una rebaja de la
condena.
Por lo tanto,
estamos ante un caso en que cubanos
mercenarios radicados en Cuba facilitan
documentación, a través de la Sección de
Intereses Norteamericana, para que esa
documentación juegue un papel en un
juicio contra un terrorista acusado de
poseer un arsenal para actuar contra
Cuba, para permitirle rebajar la
condena. Un hecho de la mayor gravedad.
Me parece que hay
que insistir en el contenido de dos
documentos que fueron presentados esta
semana. El primero es un mensaje de la
señora Carmen Machado a la señora Martha
Beatriz Roque, donde Carmen Machado
—estrecha colaboradora del terrorista
Santiago Álvarez— expresa lo siguiente:
"Te quería pedir un
gran favor" —a Martha Beatriz. "Si no
puede ser no tengas pena ni te preocupes
porque el Amigo" —Santiago Álvarez— "lo
entenderá. Necesito una carta tuya
—firmada por ti— que diga de la relación
que hemos tenido entre la Fundación
Rescate Jurídica y del cual" —de ese
apoyo y de esa relación— "sabías que el
colaborador principal es Santiago
Álvarez". Necesitamos una carta donde
digas eso.
"La carta sería
dirigida al Juez James Cohn" —el juez
que está viendo el caso de este hombre
allí. "Este Juez es el que va a tener la
última palabra en los años que le van
dar a nuestro Amigo y el que le puede
rebajar a lo que se le ha prometido." A
Santiago Álvarez se le ha prometido
rebajarle años de la condena y para eso
hace falta darle al juez una carta donde
diga que Santiago ayudaba aquí en Cuba a
los grupos mercenarios que luchan —según
el gobierno de Estados Unidos— por los
derechos humanos. "Esta carta sería
vista nada más por los abogados" —del
terrorista— "nuestros" —dice ella— "y
por el Juez Cohn." La Fiscalía, que
representa al Estado, no tenía acceso,
no vería la carta.
Es decir,
mercenarios cubanos hacen una carta para
ayudar a un acusado a rebajar su
condena, para eso los ayuda la Sección
de Intereses Norteamericana en La
Habana, y se conspira contra la
Fiscalía, que, a su vez, representa al
Estado, para que no conozca de la carta,
que solo podrán ver el Juez y los
abogados defensores. "La ayuda que les
hemos brindado a ti y a otros familiares
de presos políticos (Biscet), y los que
nos faltan por ayudar. Esto sería darle
legitimidad a este proceso de él" —de
Santiago.
"Por favor si te es
posible yo te lo agradecería hasta el
infinito."
Le hacen esta
solicitud. Y la señora Roque y otros
mercenarios en Cuba elaboran la carta y
la mandan.
Después aparece
este otro documento donde Martha le dice
a esta señora:
"Tengo que contarte
que hay un grave problema con el
documento que les hice y te envié sobre
el dinero recibido", ¿de quién?, de
Santiago Álvarez, "pues el original con
mi firma se le perdió a la muchacha del
Centro Roosevelt" —allí en la Sección de
Intereses Norteamericana—, "que como te
podrás imaginar al trabajar en la
oficina de intereses trabaja para la
seguridad del Estado" —no sé por qué esa
asociación y esa acusación contra la
muchacha que trabaja en el Centro
Roosevelt. "Yo le informé de esto" —dice
la mercenaria— "a Michael Parmly y ellos
quedaron en que iban a ver lo que
hacían" —para encontrar la carta cuyo
original está perdido. Allá se ha usado
la copia, pero ahora el original no
aparece. "Es un problema grave, pues la
Seguridad seguro saca el papel original
por la mesa redonda, o un libro." Sigue
diciendo: "Quería que lo supieras y se
lo contaras a mi amigo del que yo
también estoy orgullosa". Porque él le
manda a decir que está orgulloso de ver
cómo ella pelea para que a él le rebajen
la condena.
He querido subrayar
la gravedad de este tema: diplomáticos
norteamericanos en La Habana se han
confabulado con mercenarios al servicio
de Estados Unidos aquí en Cuba para, de
conjunto con un juez en Florida y los
abogados de la defensa, rebajarle la
pena al terrorista Santiago Álvarez, con
un documento hecho y transferido a
través de la Sección de Intereses
Norteamericana y los mecanismos de su
correspondencia.
Entonces, creo que
el gobierno de Estados Unidos tiene que
responder ante este nuevo eje que se ha
creado, el eje terroristas de origen
cubano en Miami-diplomáticos
norteamericanos-grupos mercenarios de
Estados Unidos en Cuba; este nuevo eje
que trasiega dinero, conspira contra la
justicia y trabaja a favor de la
subversión contra Cuba. Este es un
segundo elemento; por lo tanto, Cuba
espera una investigación exhaustiva por
parte del gobierno de Estados Unidos de
este grave hecho, y Cuba espera que los
resultados de esa investigación sean
públicos. Tenemos derecho a saber.
Hay un tercer
elemento que ha quedado revelado esta
semana. Ya dije el primero, la
participación de diplomáticos
norteamericanos en el trasiego de dinero
entre grupos terroristas y mercenarios
en Cuba; el segundo, la participación de
los mismos actores para confabularse y
ayudar a rebajar la condena del
terrorista preso y el tercero, la
actuación ilegal de la Sección de
Intereses de Estados Unidos en La Habana
que alienta, financia, organiza, dirige
y monitorea en detalle, pero en detalle.
Recordemos aquello: "La CNN, ¡wow!" Es
decir, al detalle de la cobertura de
quiénes son los que están, qué es lo que
se hace. Monitorea, dirige, financia,
organiza la realización de actividades
provocadoras de elementos mercenarios en
Cuba para desestabilizar el orden en
nuestro país. Hay tres elementos muy
graves que involucran a personal
diplomático norteamericano en La Habana.
Ha quedado
demostrado también, pienso, pero de
manera irrebatible, el carácter
mercenario de estos grupos llamados
disidentes, su naturaleza cipaya, cómo
reciben orientaciones y dinero no solo
ya del gobierno de Estados Unidos, sino,
incluso, de grupos terroristas, de todo
el que esté dispuesto a poner dinero.
Quiero subrayar que
estos hechos violan las leyes cubanas,
violan las leyes de Estados Unidos y
violan convenciones y normas del derecho
internacional.
¿Qué pasaría si la
señora Martha Beatriz Roque, los
mercenarios sobre los que en estos días
se ha hablado, vivieran en Estados
Unidos y fueran acusados de recibir
dinero de un grupo terrorista que
actuara contra Estados Unidos a través
de diplomáticos cubanos o de otro país?
¿Qué hubiera pasado si se conoce y se
les juzga en Estados Unidos por recibir
dinero de grupos terroristas que quieran
actuar contra Estados Unidos? ¿Qué prevé
la ley norteamericana? ¿Qué dijo el
presidente Bush? "El que alienta a un
terrorista, el que cobija a un
terrorista se convierte también en un
terrorista." ¿No fueron sus palabras?
Entonces, venimos
hoy a preguntar: ¿Qué sabe el gobierno
de Estados Unidos sobre toda esta trama?
¿Qué sabe la Secretaria de Estado? ¿Qué
tiene que decir? ¿Estaba informada de
que sus diplomáticos actuaban de esta
manera en La Habana? Ahora que lo sabe,
¿qué opina? ¿Ve bien que sus
diplomáticos actúen de correo? ¿Apoya al
señor Parmly en sus actividades de
correo y emisario del dinero de los
grupos terroristas a los grupos
mercenarios en Cuba? ¿Qué tienen que
decir? ¿Qué dice el gobierno de Estados
Unidos? Que diga algo.
¿Se opone, condena
estos actos o los apaña, los condona,
los apoya? ¿Qué dice el gobierno de
Estados Unidos? ¿Qué ha investigado?
¿Qué tiene que decir sobre este nuevo
eje de conexiones entre grupos
terroristas, diplomáticos
norteamericanos y grupos mercenarios?
Los emplazamos a dejar el lenguaje
evasivo, balbuceante y enfrentar
seriamente hechos de una gravedad que no
puede ser disminuida ni disimulada.
Ese es el sentido
principal de este emplazamiento. El
gobierno de Estados Unidos tiene que
hablar, tiene que decir si está de
acuerdo o si investigará estos hechos en
los que se cometen delitos que violan
las leyes norteamericanas y cubanas y
donde se viola el derecho internacional.
La actuación ilegal
de la Sección de Intereses
norteamericana en La Habana viola, en
primer lugar, el acuerdo bilateral entre
los gobiernos de Cuba y Estados Unidos
que dio lugar a las secciones de
intereses y que data del 30 de mayo de
1977. En ese acuerdo se estableció que
las secciones de intereses se creaban
"para facilitar las comunicaciones entre
los dos gobiernos" y para "llevar a cabo
funciones diplomáticas y consulares
rutinarias", para lo cual ambas partes,
el gobierno de Estados Unidos y el de
Cuba, "reafirmaron su compromiso con lo
establecido en los tratados
internacionales que rigen las relaciones
diplomáticas y consulares". Fue
reafirmando el contenido de esos
tratados.
¿Qué dice la
Convención de Viena para las Relaciones
Diplomáticas —que es el documento aquí
clave—, qué dice la Convención de Viena
de 1961? Dice que "Las funciones de una
misión diplomática consisten en:
representar al Estado acreditante ante
el Estado receptor; proteger en el
Estado receptor los intereses del Estado
acreditante y los de sus nacionales,
dentro de los límites permitidos por el
derecho internacional; negociar con el
gobierno del Estado receptor." Es decir,
las funciones diplomáticas habituales,
como se sabe. "Fomentar las relaciones
amistosas" —dice que es deber y función
de las representaciones diplomáticas— "y
desarrollar las relaciones económicas,
culturales y científicas".
La Sección de
Intereses Norteamericana en La Habana
funciona adscrita a la embajada de Suiza
en Cuba y todo esto es una violación
también y una ofensa a la diplomacia
suiza, que aceptó representar esos
intereses en Cuba y los nuestros en
Estados Unidos y a la cual se pone
también en una situación en extremo
embarazosa.
Estas son las
funciones. En ningún lugar está aceptado
que las funciones de una representación
diplomática sean financiar, prestarle
dinero, servir de correo, dirigir y
organizar grupos políticos opositores al
gobierno ante el que se está acreditado;
todas esas son violaciones.
Además, en el
Artículo 41 de esa Convención de Viena,
en el apartado 1 se dice: "Sin perjuicio
de sus privilegios e inmunidades, todas
las personas que gocen de esos
privilegios e inmunidades deberán
respetar las leyes y reglamentos del
Estado receptor. También están obligados
a no inmiscuirse en los asuntos internos
de ese Estado", sin perjuicio de sus
privilegios. Obligados a no inmiscuirse
en los asuntos internos y a respetar las
leyes y reglamentos del Estado receptor,
y: "Los locales de la misión diplomática
no deben ser utilizados de manera
incompatible con las funciones de la
misión."
Bueno, convertir a
la SINA en el estado mayor, sus
instalaciones en un centro de
convenciones para que los grupos
mercenarios hagan actividades,
conspiren, es totalmente violatorio de
la Convención de Viena, y el gobierno de
Estados Unidos lo sabe; por lo tanto,
los emplazamos, porque ellos no permiten
que en Estados Unidos una representación
diplomática acreditada actúe de esta
manera. Así que los emplazamos a
responder, a dejar de esconderse, a dar
la cara y a explicarle a la opinión
pública lo que tengan que decir sobre
estos hechos graves y ampliamente
probados.
Pero, además, en el
día de ayer la Sección de Intereses
Norteamericana, en medio de esta
situación, monta y orquesta una nueva
provocación contra Cuba y organiza una
reunión en la residencia de uno de sus
funcionarios en la calle 7ma. y 24, en
Miramar, esta casa se ha convertido
—como ya dije— en una especie de centro
de convenciones de la contrarrevolución
en Cuba y de los grupos mercenarios de
Estados Unidos. Organiza allí un show
con toda esta gente, una parte de los
cuales en estos días ha sido totalmente
desenmascarada, nada más y nada menos
que para escuchar el discurso del
presidente Bush. Todo eso en medio de
esta situación, como si fuera poco lo
que ya se ha dicho y se ha discutido.
Allí fueron a oír, a aplaudir a
rabiar... Algunos han declarado que se
sintieron emocionados realmente de ver
al presidente por la televisión, que fue
para ellos realmente enriquecedor. Ahí
están sus declaraciones, que dan una
idea de la naturaleza cipaya de alguna
de esta gente.
Bien, fueron allí,
aplaudieron, les pareció todo aquello
bien y oyeron el discurso de Bush.
Sobre el discurso
de Bush y todo aquel espectáculo en la
Casa Blanca, tengo que decir que fue un
show decadente, un discurso irrelevante
y cínico, un acto de propaganda ridícula
y de mal gusto. Es lo que tengo que
decir sobre lo de ayer; porque realmente
hay que decir que el presidente Bush es
un gobernante agotado, un presidente en
salida, empacando sus bultos para irse
para el rancho de Texas, desacreditado,
un político que es rechazado
abrumadoramente en su propio país.
El presidente Bush
es menos popular hoy que lo que era el
presidente Nixon en medio del escándalo
de Watergate cuando estaba a punto de
tener que dejar la presidencia, todo un
récord —como se ha dicho—, un hombre que
avergüenza a los norteamericanos, que
los candidatos del Partido Republicano y
sus propios correligionarios no quieren
mostrarse en público con él, ni quieren
tener su apoyo, porque los afecta de
cara a sus aspiraciones electorales; un
apestado, un hombre al que la gente le
huye. Esa es la realidad. Ese es hoy el
presidente de Estados Unidos, que se
retira y se va de la presidencia,
después de haber sido el presidente que
ordenó invasiones ilegales, el asesinato
de cientos de miles de civiles, la
tortura, los vuelos ilegales, el
secuestro de personas, que apareció en
público defendiendo la tortura; es
decir, un hombre que desarrolló una
política solo al servicio de sus
amiguetes, de los intereses poderosos
del petróleo y de una parte de los
grupos de poder norteamericanos.
Ese es el hombre
que se va. ¿Cuál es su herencia? ¿Qué
deja como legado? Bueno, ayer, el show
este ante el mismo auditorio de siempre,
que es uno de los pocos grupos que
todavía lo aplauden a él en Estados
Unidos, los sectores de la mafia cubana
de Miami, que son una minoría de la
comunidad cubana en Estados Unidos. No
tiene nada más que hacer, este es un
show ahí, nadie le presta atención; la
campaña electoral se da sin que él
participe, le huyen, si él viene por
aquí, los candidatos republicanos se van
por allá, no quieren saber de él, los
afecta, les da mala onda. Es el hombre
ante el que estamos, irrelevante, al que
todo el mundo mira con una mezcla de
sorna y de repugnancia. Esa es la
verdad, ese es el hombre ante el que
estamos. Ahí él se para, amenaza a Cuba,
dice cuatro frases incoherentes, tres
frases intenta decir en español. Ese es
el show decadente, mediocre que hemos
visto.
Eso es lo que
opinamos de sus palabras.
Pero sí hay un tema
que debo subrayar, porque el presidente
Bush hizo ayer algo, en medio de toda
aquella farsa mediocre, poner —lo hizo
él en su discurso de ayer— a un cantante
de Miami a la altura de José Martí,
rendirle homenaje a un cantante de
Miami, decir que estaba a la altura del
Héroe Nacional de Cuba, José Martí;
hacer eso en Washington, dos días
después del aniversario de la caída en
combate gloriosa de José Martí, es una
grave ofensa a la dignidad del pueblo
cubano que condenamos y rechazamos en
nombre de este pueblo. El pueblo cubano
no olvidará nunca ofensa de tamaña
entidad.
Es lo que tenemos
que decir, es nuestra reacción a estos
acontecimientos y a la aparición pública
ayer del presidente de Estados Unidos.
Moderadora.-
Bueno, para preguntar, yo les pido que
por el orden en que se vayan anunciando,
por favor, se identifiquen con su nombre
y con el medio que representan.
Morgan Neil
(CNN).- Señor Ministro, Morgan Neil, de
la CNN...
Felipe Pérez.-
¡¡¡wow!!! (Risas.)
Adelante, adelante,
Morgan.
Morgan Neil.-
Quería preguntar, dada la gravedad de
las acusaciones que hemos escuchado esta
semana, ¿está Cuba considerando romper
relaciones con Estados Unidos?
Felipe Pérez.-
Bueno, las relaciones entre Cuba y
Estados Unidos fueron rotas...
Morgan Neil.-
Bueno, las relaciones existentes.
Felipe Pérez.-
Fueron rotas ya por ellos, es decir,
¿qué quieres saber?
Morgan Neil.-
Si están considerando cerrar la SINA,
que está involucrada en las cosas que
nos han explicado hoy. Digo, dada la
gravedad de estas acusaciones, si están
considerando algo así.
Felipe Pérez.-
Lo que puedo decir, Morgan, en este
momento es que esperamos que el gobierno
de Estados Unidos se llame a capítulo y
tome las medidas pertinentes para
rectificar la conducta de sus
diplomáticos en Cuba. Esto es un conteo
de protección. Ellos sabrán qué hacer.
No debe subestimarse la gravedad de los
hechos denunciados.
Fernando García
(La Vanguardia).- El principio es
el mismo. Dada la gravedad de las
acusaciones, yo quería saber si se ha
iniciado algún procedimiento penal, o se
va a iniciar, contra las personas
acusadas, en definitiva, de graves
delitos, entiendo yo.
Gracias.
Felipe Pérez.-
Bueno, esta es una investigación sobre
el terrorismo y su conexión con la
subversión en Cuba; esta es una
investigación antiterrorista, y esta
investigación está en curso, no ha
concluido y va a continuar. Por lo
tanto, todavía estamos en pleno proceso
de investigación, las autoridades
correspondientes nos han informado que
sigue su curso la investigación sobre
todos estos hechos y hay que esperar que
avance y concluya la investigación.
Moderadora.-
Al parecer no hay otras preguntas.
Carlos Iglesias.
Carlos Iglesias
(Yomiuri Shimbun).- Bueno, estoy
aquí junto con el corresponsal jefe para
América Latina, Isaku Kotera,
entonces él tiene todavía algunas dudas,
porque, bueno, quizás se nos ha pasado
en el análisis de todos los documentos
que hemos visto.
Felipe Pérez.-
Entiendo, además, que en Japón entender
esta trama...
Carlos Iglesias.-
Sí, debe ser difícil.
Felipe Pérez.-
Es complejo, porque son hechos que me
imagino que ellos no han visto nunca
antes.
Carlos Iglesias.-
Una de las preguntas que él tiene es si
Rescate Jurídico llegó a enviar el
dinero a Martha Beatriz Roque. Si alguna
de las pruebas habla de este hecho de
que ya recibió el dinero.
Felipe Pérez.-
Amplias pruebas: acuses de recibo, vales
firmados, cartas de agradecimiento. Hay
pruebas copiosas y concluyentes sobre el
tema.
Carlos Iglesias.-
En el caso del jefe de la Sección de
Intereses de Estados Unidos, ¿qué
cantidad fue la que trasegó y cuándo fue
que ocurrieron estos hechos? Creo que
fue en el 2006, ¿no?, según tengo
entendido de los documentos.
Felipe Pérez.-
Bueno, se ha dado información pública de
al menos tres operaciones de
abastecimiento de dinero, personalmente
del jefe de la Sección de Intereses, y
no son las únicas.
Carlos Iglesias.-
Aunque Santiago Álvarez está
personalmente vinculado a Luis Posada
Carriles, ¿si hay alguna evidencia,
dentro de esta que se ha mostrado, de
que la Fundación Rescate Jurídico está
vinculada con Posada Carriles?
Felipe Pérez.-
Bueno, es un tema bajo investigación, es
un tema que está todavía abierto, porque
se habla continuamente de otros
benefactores de la fundación, se habla
de otros donantes. Son temas que todavía
permanecen como interrogantes abiertas a
las que habrá que dar respuesta.
El gobierno de
Estados Unidos debería investigar e
informar públicamente el resultado de
sus pesquisas.
Carlos Iglesias.-
Muchas gracias.
Felipe Pérez.-
Gracias.
Moderadora.-
Will Weissert, para una última pregunta.
Felipe Pérez.-
No, mira, dásela a aquel que empezó a
protestar allá atrás.
Moderadora.-
También se la vamos a dar después.
Felipe Pérez.-
Pero no te toca todavía, primero...
Moderadora.-
Es que levantaron la mano después.
Felipe Pérez.-
Adelante, adelante.
¿De qué medio eres
tú?
José Luis
Paniagua.- De EFE.
Felipe Pérez.-
De EFE, Paniagua eres tú (Risas).
Moderadora.-
Bien conocido.
Felipe Pérez.-
Espérate. Paniagua se puso bravo y se
iba (Risas). Espérate, espérate.
Will Weissert
(AP).- Les ruego a todos paciencia con
mi español, que me falla a veces; pero
tengo dos preguntitas.
Felipe Pérez.-
Es mejor que el de Bush, sin duda
(Risas).
Will Weissert.-
Pero eso no va a decir nada (Risas).
Felipe Pérez.-
Es poco, en verdad.
Will Weissert.-
Yo tengo dos preguntitas:
Primero,
internacionalmente, la cantidad de
dinero que hemos visto en este caso no
me parece que es mucho dinero. O sea,
estamos hablando de 200 dólares al mes
por comida o por cuestiones de Internet;
en el mundo, fuera de Cuba, esa cantidad
no va a estar vista como algo que puede
cambiar la vida de alguien. Entonces,
quería saber si tiene algún comentario
sobre eso.
Mi segunda pregunta
es si va a haber alguna respuesta
oficial de parte de Cuba en contra del
señor Parmly en lo sucesivo, si va a ser
expulsado del país o si va a haber una
carta diplomática de parte de Cuba a
Washington hablando de él en lo
personal. Y si no hay ninguna respuesta
formal, se puede ver que está tolerando
esto Cuba de cierta forma; si no hay una
respuesta concreta de parte de La
Habana, la gente va a entender que este
tipo de cosas se toleran en este país.
Gracias.
Felipe Pérez.-
Gracias, Will.
Bueno, sobre la
primera pregunta, en primer lugar, se ha
hablado de una parte del dinero que se
ve que está corriendo desde Estados
Unidos hacia Cuba. Esto ha sido apenas
un botón de muestra.
En segundo lugar,
el propio gobierno de Estados Unidos ha
dicho que ha aprobado dinero con estos
fines por valor de más de 45 millones
para este año fiscal, solo para este año
45 millones, solo el aprobado por el
Congreso para ser usado a través de la
USAID y otras agencias. Ahí no está
contado el dinero que manejan los
servicios especiales, que está fuera de
este control; el que dan otras
fundaciones pantalla. Pero, bueno, 45
millones para un año es una cifra.
Por otro lado, 200
dólares mensuales en Cuba, donde estos
mercenarios no tienen que pagar ni la
educación de sus hijos, ni la salud
—probablemente son dueños de la vivienda
de la que la Revolución les dio la
propiedad a través de la Ley de Reforma
Urbana—, ni tienen que pagar tampoco
alquiler, 200 dólares... Una parte de
los alimentos que necesitan lo reciben
subsidiados, amplia y fuertemente
subsidiados, más ahora; y 200 dólares a
20 por 1 son 4 000 pesos cubanos, que es
más de diez veces el salario medio en
Cuba, más de diez veces.
Ustedes vieron los
presupuestos con que funcionan estos
grupos mercenarios. La Cancillería
siente envidia de esos niveles de
presupuesto y de dinero, para hacer
subversión y para trabajar contra su
patria y contra su pueblo al servicio de
una potencia extranjera, y para vivir de
eso y robarse una parte.
Entonces, sí es
dinero. En las condiciones de Cuba, 1
500 dólares mensuales, que es el salario
base fijo de la señora receptora de una
parte del dinero, 1 500 dólares
mensuales es más salario que el que
algunos corresponsales aquí reciben de
sus agencias y de sus medios. Es dinero
en Cuba, en Miami no, no alcanza, porque
es muy caro el nivel de vida, los
medicamentos, si tienen un anciano en la
casa es muy caro; pero 1 500, en Cuba es
mucho dinero.
Pero lo más grave
no es la cantidad de dinero, sino la
procedencia: recibir dinero del gobierno
que bloquea a su patria, que quiere
matar de hambre y enfermedades a su
pueblo, para ayudarlos a aplicar la Ley
Helms-Burton, para ir a "soplarles" los
inversionistas en Cuba, para darles
información sobre cómo actuar, mejorar y
apretar más las tuercas del bloqueo,
prestarse a campañas que sirvan para
desacreditar a su patria y justificar la
agresión contra ella. Lo más grave es la
procedencia.
Por ahí hay uno que
hoy ha salido declarando: "A mí me da
igual de donde venga el dinero", lo que
importa es el dinero. Esos son los
luchadores por la libertad que Bush
apoya, para derrocar una revolución
cuyos fundadores la hicieron sin apoyo
de potencia extranjera alguna.
Ahí están los
testimonios de La historia me
absolverá y la manera en que se
consiguió el dinero: el mártir que
vendió su plaza como chofer de una
empresa distribuidora de cerveza, su
empleo lo vendió para aportar el
dinerito al fondo para comprar las armas
y preparar el asalto al Moncada; la
Revolución que se hizo con el mártir
fotógrafo vendiendo sus instrumentos,
con los cuales se ganaba la vida, para
aportarlo; la Revolución que se hizo con
los centavos y los bonos vendidos por el
Movimiento 26 de Julio, que venía de la
tradición martiana que había recogido el
dinero entre los tabaqueros de Tampa,
los sectores humildes de la emigración
cubana.
Entonces, venir
aquí a tratar de presentarse como
luchadores por la libertad de este país,
recibiendo dinero del gobierno que
bloquea a su patria. El pueblo cubano es
un pueblo que no puede ser subestimado,
su cultura política, su dignidad, su
sentido de la dignidad, que lo ha
llevado a resistir enhiesto, sin
rendirse, el bloqueo y las presiones.
El tema no es el
dinero, que es mucho en las condiciones
de Cuba, sino la procedencia: dinero
manchado de la deshonra; pero, además,
ahora, dinero manchado de sangre, de
terroristas. Han recibido dinero de uno
de los hombres que atacó el poblado de
Boca de Samá, donde asesinaron a varios
compatriotas, donde dejaron sin piernas
a aquella muchacha que dijo una vez aquí
en un acto público: "Nunca más pude ser
feliz en mi vida. No me pude poner los
zapatos a los 15 años." Un hombre que
participó en eso, que participó en el
intento, en uno más de todos los
intentos de asesinar a Fidel; el hombre
cuya voz se oyó aquí diciendo: "Tira las
laticas" y vuela el cabaret Tropicana.
Dinero manchado de sangre, ya no solo
dinero manchado de la deshonra del
gobierno que agrede a su patria. En el
mundo entero eso se llama, y ha sido
siempre a lo largo de la historia,
mercenario: el que trabaja para una
potencia extranjera.
En la guerra de
1868, en la guerra de 1895, en la guerra
revolucionaria y en la guerra
norteamericana por la independencia de
Inglaterra, y en las guerras mundiales y
en todas las guerras, eso se castiga
severamente; y Cuba es un país en
guerra, sometido a una guerra, no
declarada, económica, mediática,
psicológica, política, y es un grave
delito, Will, el que cometen.
Y el dinero es en
Cuba dinero que les permite derrochar,
malgastar y conspirar contra su patria y
contra el pueblo, que ha tenido que
resistir los duros años del período
especial y que los ve ostentar su
dinero, y que conoce ahora mucho más de
este tema, lógicamente.
Sobre el otro tema,
nosotros hemos, de manera sistemática y
permanente, hecho llegar a las
autoridades, al gobierno de Estados
Unidos, al Departamento de Estado
nuestras protestas continuas, nuestra
denuncia de todas estas actuaciones.
Están documentados ampliamente los
llamados de atención del gobierno
cubano. Ayer, en televisión, la
directora de América del Norte de la
Cancillería, la compañera Josefina
Vidal, habló en extenso y presentó las
pruebas, las evidencias de este asunto,
y, realmente, lo volveremos a hacer y
seguiremos llamando la atención; pero
tenemos un mensaje para el gobierno de
Estados Unidos: "Reflexionen, llámense a
capítulo, investiguen, den la cara y den
explicaciones, que el tema es muy grave
y las pruebas son muy amplias y muy
sólidas."
Adelante, Paniagua.
José L.
Paniagua (EFE).- Yo quería
preguntarle sobre un aspecto que se ha
estado comentando en círculos europeos.
Algunos países consideran que lo que ha
venido ocurriendo en estos últimos días
no ayuda mucho a esos países que tratan
de abogar por la eliminación definitiva
de las sanciones a Cuba. Yo no sé si
usted tiene algún tipo de valoración al
respecto.
Y, quizás ligándolo
con esto, tengo entendido que en Lima
usted mantuvo reuniones con diplomáticos
de la Unión Europea, de la Comisión. No
sé si nos pueda dar algún detalle sobre
esas reuniones.
Felipe Pérez.-
Bueno, no he leído esos artículos, ni he
visto ninguna declaración oficial de
algún representante de la Unión Europea
o de algún país miembro que cuestione el
derecho de Cuba a denunciar públicamente
los resultados de una investigación
sobre el terrorismo, y no creo, además,
que tendrían razón para hacerlo; es
decir, no he visto que lo hayan hecho,
como usted lo ha visto, no he leído eso,
y no creo que tendrían razones para
hacerlo. Cuba está actuando en legítimo
ejercicio de su soberanía y sus
prerrogativas, y creo que lo que hay que
hacer es reclamarle al gobierno de
Estados Unidos que explique estos hechos
tan graves y esta oscura relación de sus
diplomáticos con terroristas, con
mercenarios y toda esta actuación ilegal
que viola la ley norteamericana y la
cubana.
En Lima sí sostuve
contactos con representantes de Europa.
Me reuní con la Comisaria para las
Relaciones Exteriores de la Unión
Europea, la señora Benita Ferrero;
sostuve contacto con otros cancilleres
europeos y autoridades, y discutimos
sobre el estado de las relaciones entre
Cuba y la Unión Europea, y reiteramos
nuestra posición del derecho de Cuba a
defenderse de la agresión extranjera,
del bloqueo, y la esperanza de Cuba de
que la Unión Europea mantenga una
política independiente hacia Cuba y que
las sanciones de 2003, que están
suspendidas, sean definitivamente
levantadas; ello crearía un clima
apropiado para avanzar.
Nos interesan las
relaciones con la Unión Europea como con
cualquier otro país; pero tienen que ser
relaciones basadas en el respeto a la
soberanía, la igualdad soberana y la no
injerencia en los asuntos internos de
los países.
Cuba es respetuosa
de los demás, pero reclama para sí el
mismo respeto que prodiga a otros.
Gracias.
Moderadora.-
Muchas gracias, Ministro. Muchas gracias
por su presencia. |