Al poco tiempo apareció la avioneta.
Como volaba a baja altura, le
dispararon; fue alcanzada por
algunos plomos y se retiró envuelta
en humo, por lo cual los rebeldes
consideraron que la habían tumbado.
La actuación enemiga puede conocerse
por un informe, de fecha 12, del
flamante jefe de operaciones del
Regimiento teniente coronel Suárez
Suquet:
“ASUNTO: ...después de haber oído
reiteradas veces al K-9 que llamaba
al FAE 36 quien le contestaba sin
que fuera oído, le ordené al Cap.
Manuel Molinero Castillo, piloto del
mismo, que continuara en dirección
al batey de la expresada finca. Una
vez en este lugar observé lo
siguiente: (a) Una vez en contacto
con el K-9 me indicó que el enemigo
se encontraba situado en unas cañas
próximas al batey y que los mismos
salían y lo provocaban. Se efectuó
un reconocimiento de observación
tanto por el piloto de enlace, como
por el Sgto. Batista, quien suscribe
por todos los cuadros de caña en que
se decía se ocultaban forajidos,
informándole tanto al Tte. Martínez
Alonso, como a los que se
encontraban en el K-9 que en ese
lugar no se encontraban personas
algunas y a petición de los mismos
dejamos caer dos granadas y varias
ráfagas de ametralladora con el
objeto de propiciarles a ellos el
avance sin interrupción, lo que no
efectuaron, no obstante haberlos
conminado en distintas ocasiones,
después de conocer la posición de
los rebeldes debajo de tres rastras
y en un monte cercano a estas y a
menos de 100 yardas de nuestras
tropas lo que se les repitió varias
veces, indicándoles que avanzaran
por el flanco derecho e izquierdo
con el fin de que rodearan el batey
y evitaran la fuga de los rebeldes,
pues los mismos se estaban
dispersando al notar la presencia
del avión, lo que tampoco se
cumplimentó.
“El Ofc. que suscribe pudo observar
desde el avión que un jeep del Esc
26 GR en el cual se encontraba una
ametralladora cal 30 delante de
otros vehículos, se encontraba solo,
lo cual pudo comprobar
posteriormente por las
manifestaciones del propio sold.
José M. Alberto y de otros más, los
que también manifestaban que no
podían hacer fuego de ametralladora
por motivo de que los rebeldes no
los dejaban llegar a la misma. Por
todas estas razones dejé que el
piloto lanzara varias granadas de
fusil y de mano en distintas
direcciones del batey, dispersándose
el enemigo a la retaguardia,
protegido por los que se encontraban
debajo de las rastras y en el monte
cercano a estos, lo que les
informaba enérgicamente a dichos
oficiales sin que se tomara decisión
alguna, por lo que continuamos dando
vueltas para lanzar granadas al
monte cercano y dar tiempo a que las
tropas de Camagüey y Sierra de
Cubitas llegaran. En este momento
sentí una pequeña explosión dentro
del avión y el piloto exclamó que lo
habían herido, cosa que ya conoce
esa superioridad, en la que estuvo
expuesta la vida de los tripulantes,
por la negligencia manifiesta o
cobardía, ya que pudo haber sido
derribado o incendiado por los
rebeldes. Por otra parte se perdió
la oportunidad tan brillante de
haber eliminado un grupo de ratas
con barbas procedentes de la Sierra
Maestra que no excedían de 50 y
otros que se encontraban a dos
kilómetros del batey de la Finca La
Federal que, según inf que tengo, el
grupo que visitó la finca lo hizo
para proporcionar el paso de otros
elementos por los potreros y montes
que componen dicha finca.
(b) El Sub – Tte. Blanco E. Corzo
momentos antes de la llegada de las
tropas de Cubitas observó que el
Tte. Martínez aparentaba estar
fatigado y el Tte. Cabrera próximo a
él, ambos inactivos, y a los cuales
les dijo: ¿Ustedes qué hacen aquí?
¿Por qué no salen a combatir?
haciendo caso omiso a dicha
sugerencia, no así el Tte. Humberto
Palacios Estévez que acababa de
llegar y que tenía conocimiento
hacía pocos momentos antes que el
enemigo se había retirado y los
persiguió. Acto seguido llegaron las
tropas al mando del Cmdte. Piñero
persiguiéndolos, batiéndolos hasta
el río Tana donde comenzaron a
disgregarse las ratas, continuándose
su persecución hasta que por motivos
de la oscuridad no pudieron ser
vistos ya que se internaron en los
montes cercanos.
“Así mismo pude comprobar que el
Cmdte. Piñero le mandó varios
mensajes verbales al Tte. Martínez
desde el río y el terraplén para que
dejara el batey y se uniera a él
para batir a los rebeldes
diciéndoles que si no lo hacía lo
constituiría en arresto realizándolo
entonces con bastante frialdad. Al
propio tiempo, en esos momentos el
Cmdte. Piñero le llamó la atención
en distintas ocasiones al Sgto. Sup
Juan Pérez Vázquez que se encontraba
con un grupo de 17 hombres debajo y
detrás de un camión de transportar
tropas, los que por temor a ataque
enemigo se refugiaron con mayor
peligro, tanto para sus vidas como
las de los que estaban atacando al
enemigo, por motivo de encontrarse
entre dos fuegos ordenándole el
Cmdte. que saliera inmediatamente a
combatir al enemigo o de lo
contrario procedería contra ellos,
cosa que realizaron inmediatamente.
(c) Es significativo también que el
Sgto. Sup. Herminio Najarro hablara
muy de cerca con los rebeldes y
estos con él, sin que procediera en
forma alguna contra ellos. (d) El
Tte. Cabrera a través de la
microonda inf. que los rebeldes, muy
cerca de él, lo provocaban sin que
tomara medida alguna.”
RESUMEN. (1) que el grupo que
penetró en el batey de la finca La
Federal a las 0445 hrs. del día 9
estaba mandado por el “Che Guevara”
que según inf. es un hombre más o
menos de mi estatura, más delgado
pelo castaño, mucha barba y peludo.
Que el grupo que se quedó en la
finca “Asturias” lo mandaba el
Camilo Cienfuegos quien desde ese
lugar en que se encontraba hablaba
con Fidel Castro en la Sierra...”
Ciertamente el enemigo intentaba
avanzar, pero al ver la riposta, se
retiran. Poco después Che ordenó
abandonar el lugar y, de esta forma,
la Ciro Redondo se encamina hacia
donde estaba acampada la Antonio
Maceo.
El resultado final del combate: el
enemigo sufrió dos muertos y cuatro
prisioneros, no existen datos de si
tuvieron bajas en el refuerzo que
enviaron y que combatió con la
emboscada de Silva. Se ocuparon 8
Spriengfiels y balas. Los rebeldes,
dos muertos y tres heridos, uno de
gravedad, Enrique Acevedo.
CONTINUARÁ