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La
noticia le ha dado la
vuelta al mundo: la
administración Obama
está ultimando la puesta
en escena de un nuevo
ejército ciberespacial.
Primero The Wall Street
Journal, luego The
New York Times,
afirmaron que el
objetivo de este
cibercomando era
garantizar la seguridad
de las redes de
computadoras militares
de EE.UU., amenazadas
por la intrusión de
“hackers” vinculados
especialmente a países
como China y Rusia.
En una sola píldora le
han hecho tragar a las
víctimas el pretexto
para matarla (el
fantasma del enemigo
externo) y los detalles
de cuál será el arma
homicida (un
cibercomando que
mantendrá bajo
vigilancia al planeta y
eventualmente entrará en
acción). Como ha
interpretado cabalmente
Tom Burghardt, en Global
Research1,
los EE.UU. están
utilizando el
subterfugio de la
ciberseguridad como una
fachada para la
ciberguerra, un proyecto
que vienen fraguando los
halcones norteamericanos
desde antes del 11 del
Septiembre de 2001 y que
comenzó a concretarse en
el 2003, cuando se
filtró un documento
secreto2
firmado por Donald
Rumsfeld, ex secretario
de Defensa, en que se
daba la orden de crear
este Comando especial.
Desde entonces se ha ido
engrasando el arsenal
militar para la
intervención de
servidores, el espionaje
de la red, la compra de
mercenarios
cibernéticos, el asalto
a las legislaciones para
criminalizar a los
ciudadanos en nombre de
la guerra contra el
terrorismo, la torcedura
de brazo de las
compañías de
telecomunicaciones y
hasta el lanzamiento —en
marzo de 2003, en Iraq—
de la bomba electrónica,
que inhabilita todos los
sistemas electrónicos de
una sola vez.
Lo inédito desde
entonces no era la
creación de este
ejército, sino que las
acciones de guerra
electrónica, que
anteriormente estaban
separadas entre diez
operaciones del
Pentágono y otros
centros de inteligencia,
además de la Fuerza
Aérea, se comenzarían a
articular en una sola
dirección que extendería
la guerra santa de Bush
—“O estás con nosotros,
o estás con los
terroristas”— no solo
contra países, sino
contra empresas, grupos
e individuos, que
empezaban a ser cazados
como conejos a través
del gran sistema
nervioso de la era
global.
Por alguna razón
burocrática que no se ha
revelado, el Comando
Ciberespacial estará a
cargo de la tenebrosa
Agencia de Seguridad
Nacional (NSA). Sin
embargo, en el 2003 el
Comando Ciberespacial se
anunció bajo la
sombrilla de la Fuerza
Aérea y se
independizaría como
Ejército en octubre de
2008, con un presupuesto
para su primer año de operaciones
de 2 000 millones de
dólares.
El general de la Fuerza
Aérea Robert Elder,
quien en noviembre de
20063 se veía
como el jefe del
Comando, adelantó
entonces en una
conferencia de prensa la
razón de este nuevo
despliegue ofensivo en
el ciberespacio: “El
cambio cultural es que
vamos a tratar la
Internet como un campo
de guerra, y vamos a
concentrarnos en él y
darle prioridad para
acciones en el
ciberespacio”.
De modo que no hay
novedad ni en el
Comando, ni en el
autobombo del nuevo jefe
del Pentágono que sigue
el mismo trillo de sus
predecesores en la
administración Bush, ni
en el empleo ofensivo
que ya han hecho de él
los señores de la
guerra. Esta es la
misma versión
estratégica para la
represión y la
subversión que ha venido
implementando el
gobierno de los EE.UU.
por décadas, reajustada
simplemente a una nueva
era, la de la
información, cuya
columna vertebral es la
Internet.
QUÍTATE TÚ PARA PONERME
YO
El USA Today4
daba cuenta en marzo de
2007 de una de las
estrategias favoritas de
la ciberguerra, que ya
estaba en práctica:
ataques piratas contra
los sitios en Internet
que molestaban a la
administración Bush,
para lo cual el
Laboratorio de
Investigación de la
Fuerza Aérea disponía de
40 millones de dólares.
Pero la joya de esta
ofensiva se concentraba,
desde entonces, en la
fabricación de sitios
web y de ciberdisidentes
a la medida de la
retórica libertaria de
las tropas
norteamericanas para
justificar sus acciones
bélicas.
Esa misma publicación
daría cuenta unos meses
después, en mayo de
2008, que el Pentágono
“está creando una red
mundial de sitios web
noticiosos en lengua
extranjera, incluido un
sitio en árabe para los
iraquíes, y contrata
periodistas locales para
escribir historias de
acontecimientos de
actualidad y otros
contenidos que promuevan
los intereses de EE.UU.
y mensaje contra
insurgentes”5.
"Magharebia es un sitio
web patrocinado por el
Departamento de Defensa
de los EE.UU. Está
diseñado para informar a
un público
internacional, con un
portal que posee una
amplia gama de
información sobre la
región del Magreb". (USA
Today)
El diario añadía que
“los sitios de noticias
son parte de una
iniciativa del Pentágono
para ampliar las
‘operaciones de
información’ en
Internet”. Entre las web
construidas por el
Pentágono, afirmó la
publicación, se
encuentran el sitio
iraquí www.mawtani.com ,
el portal para los
Balcanes www.setimes.com
y www.magharebia.com,
para la región magrebí.
¿Cuál era el denominador
común de estas
publicaciones, según
USA Today?
· Ser escrito por
periodistas locales
contratados para
elaborar historias que
se ajusten a los
objetivos del Pentágono.
· Personal militar o sus
contratistas revisan las
historias para
asegurarse de que sean
compatibles con esos
objetivos.
· A los periodistas se
les paga por lo que
publican.
Y por supuesto, la suma
discreción, que se
traduce en el
enmascaramiento del
hospedaje para los
sitios web y los
registros de dominio, y
la reserva de cómo
funciona el trasiego del
dinero para el pago a
los traductores y al
personal técnico y
periodístico. El diario
anunciaba la preparación
de web similares para
Latinoamérica, en
particular un portal que
correría a cargo del
Comando Sur cuyo nombre
y características se
mantenía en el
anonimato.
EXTRAÑAS COINCIDENCIAS
Un sencillo ejercicio de
comparación de los
registros de dominio de
estas web reveladas por
el USA Today, y algunas
que en esos primeros
meses de 2008 gozaban de
una súbita publicidad,
revelaba el siguiente
resultado:
|
|
Nombre del dominio |
Fecha de creación |
Fecha de expiración |
Ultima actualizacion |
Nombres del Servidor: |
IP Direccion: |
IP localización |
Propiedad
del
Dominio |
|
setimes.com |
01-oct-2002 |
01-oct-2009 |
2008-08-05 |
dns1.carpathiahost.com dns2.carpathiahost.com |
66.117.39.197 |
Servidor desconocido
Virginia (USA) |
Domains by Proxy, Inc.
GODADDY.COM, INC. |
|
magharebia.com |
2004-10-13 |
2010-10-13 |
2006-07-17 |
dns1.carpathiahost.com
dns2.carpathiahost.com |
66.117.39.197 |
Servidor desconocido
Virginia (USA) |
Domains by Proxy, Inc.
GODADDY.COM, INC. |
|
mawtani.com |
2007-08-16 |
2010-08-16 |
2008-07-28 |
ns53.domaincontrol.com
ns54.domaincontrol.com |
193.179.58.35 |
U-turn A.s
Ustecky Kraj, República Checa |
Domains by Proxy, Inc.
GODADDY.COM, INC. |
|
pornopararicardo.com |
2003-9-8 |
2009-09-08 |
2008-7-4 |
ns1.bluehost.com
ns2.bluehost.com |
69.89.26.116 |
Orem (Utah, USA)
Bluehost Inc |
Domains by Proxy
GODADDY.COM, INC. |
|
|
|
|
|
Otra variable común, no
revelada por el USA
Today, es la propiedad
del dominio, en manos de
la compañía GoDaddy,
dedicada al registro de
dominios y soluciones
para Internet que se
caracteriza por ofrecer
estos servicios
preservando el anonimato
del comprador. Cobra más
caro, por supuesto. El
dueño y único
inversionista de esta
compañía es Bob Parsons,
ex miembro del Cuerpo de
Marina de la Fuerza
Naval norteamericana y
veterano de la guerra de
Vietnam, hombre de
cuantiosa fortuna y
entusiasta defensor de
métodos extremos para
“ablandar” terroristas6.
|
 |
|
Bob Parsons.
|
GoDaddy posee un largo
historial de cierre de
sitios pertenecientes a
sus clientes, sin previa
notificación, y como
otras empresas de
registros de dominios
norteamericanas, no
puede ofrecer registros
en Internet a firmas o
individuos vinculados a
países que aparecen en
la lista de sanciones de
la Oficina de Control de
Activos Extranjeros
(OFAC), entre ellos
Cuba.
Tienen terminantemente
prohibido facilitar el
comercio electrónico y
el envío de remesas. De
hecho en marzo de 2007
el gobierno de los
EE.UU., a través la OFAC7,
ordenó el cierre de 80
sitios web de un
operador turístico
extranjero, cuyo dueño
vive en España y hace
negocios en el Reino
Unido. Sin notificación
previa, el registrador
Enom bloqueó 80 nombres
de dominio de este
operador turístico,
incluidos algunas web
dedicadas a intercambios
puramente culturales,
como
www.cuba-hemingway.com.
Sin embargo, GoDaddy,
que también tiene
órdenes legales de
cerrar dominios
vinculados con Cuba y
que lo suele hacer sin
contemplaciones,
mantiene un supuesto
sitio web cubano del
grupo de rock Porno para
Ricardo, rabiosamente
antigubernamental, a
través del cual se
pueden realizar envíos
de dinero para “comprar
instrumentos musicales”
para este grupo en la
Isla. Y remarco la
sospechosa cubanidad del
sitio, porque, como
otros que se dedican a
la propaganda contra el
gobierno de Cuba en
Internet, ni es
administrado en la Isla,
ni sus servidores están
en el territorio cubano,
ni utiliza dominios
nacionales, ni sus
dueños parecen estar en
el Caribe, ni las
sofisticadas
herramientas de
administración y
servicios de esta web
―con gateway de pago o
pasarela electrónica
para el traspaso de
dinero a través de
tarjetas de crédito― las
podría administrar un
periodista cubano
verdaderamente
independiente de la
voluntad política y el
financiamiento de
Washington.
A lo que se añade la
abrumadora campaña
publicitaria de este y
otros sitios de
“disidentes” cubanos en
los sistemas de búsqueda
en la web, campaña que
tampoco se puede hacer
desde Cuba. Google lo
tiene prohibido,
cumpliendo a rajatabla
lo que establece la ley
del bloqueo
norteamericano contra
Cuba. En otras palabras,
si nadie desde aquí
puede usar una tarjeta
de crédito para ejecutar
una estrategia
publicitaria semejante a
través de Google Adwords8,
¿podrán los directivos
del famoso buscador
darnos la pista del
dinero que corre a
raudales en la Internet
promoviendo este tipo de
web y a súbitas
estrellas de la
ciberdisidencia mundial?
CIBERDISIDENTES
Los académicos militares
ofrecen, además, otra
variable importantísima
en la guerra de
información vía
Internet. Para hacer
pasar los prejuicios
como hechos reales estos
deben ser filtrados a
través de una
perspectiva personal,
acompañada
preferiblemente de
imágenes y otras
evidencias que prueben
que el testimoniante se
encuentra efectivamente
en el lugar del relato.
Military Review[9], la
revista oficial del
Pentágono, ha dedicado
extensos análisis a la
importancia del blog y
del ciberdisidente en
esta estrategia. Sirven
para ofrecer rostro y
anécdota a una retórica
que responde al diseño
político de los
militares
norteamericanos para
cada región en
conflicto,
particularmente aquellas
donde se está
extendiendo el uso de la
Internet.
Como mismo han
construido sitios, los
expertos en guerra de
información han creado
ciberdisidentes a la
carta. Un caso muy
controversial fue el del
bloguero iraquí Salam
Pax, quien durante la
invasión norteamericana
mantuvo misteriosamente
su blog anti Saddam y
anti Bush. Hay
evidencias de
sospechosos
ciberdisidentes en
Yugoslavia, China,
Vietnam, Irán, Siria…
En cuanto a Cuba, llama
la atención el meteórico
estrellato de la
bloguera Yoani Sánchez,
quien clasifica para no
pocas de las condiciones
exigidas por los
expertos del Pentágono.
El diseño de su blog
está concebido sobre
varias falacias: el
nombre del sitio madre ―
www.desdecuba.com―
sugiere que todo el
esfuerzo de conexión a
la Red proviene de la
Isla. Sin embargo, el
servidor está alojado en
Alemania, registrado a
nombre de Josef
Biechele, ―¿quién es
este hombre?, ¿por qué
ella jamás menciona a
este generoso mecenas?
―, y goza de recursos de
administración que no
están al alcance de
ningún bloguero común,
mucho menos cubano, que
no posee gestores
locales de blogs y tiene
que lidiar con una red
extremadamente lenta
para conectarse con
sistemas internacionales
como Blogger y otros.
http://www.ipligence.com/geolocation/?lang=en&search#
El soporte técnico de
este sitio, que le da
servicio casi en
exclusiva a su blog, es
del tipo de herramienta
diseñada a mano, que
cuesta hoy en el mercado
varios cientos de miles
de dólares. La
estrategia publicitaria
tanto en los sistemas de
Google, como en otros
medios digitales y
tradicionales, es de
Grandes Ligas.
Lo que dice también es
obra de las
manipulaciones. La
bloguera convoca a
movilizaciones a través
de Twitter, foros
sociales y otras
variantes de la web 2.0
que apenas se utilizan
en Cuba, un país con un
limitadísimo ancho de
banda y débiles
prestaciones de la red,
entre otras razones
porque toda su conexión
a Internet es satelital
y sigue estando bajo la
presión del bloqueo, que
además del cable
submarino ha impedido
por más de una década el
comercio electrónico y
el acceso a las
tecnologías digitales.
Quien se conecta en la
Isla a una velocidad de
30-40 Kbps, a duras
penas puede consultar su
correo electrónico y
dedicar su esfuerzo y
tiempo de conexión a
prioridades que suelen
estar años luz del
negativismo a ultranza
de Yoani.
¿A quién le habla
entonces esta mujer, que
obviamente no tiene
interlocutores en Cuba?
¿Es a los cubanos o a
una audiencia que está
fuera de la Isla,
bombardeada por un
discurso prejuicioso que
ella intenta apuntalar?
¿El privilegio de estar
aquí garantiza su
objetivad?
Se declara apolítica, no
comprometida con ningún
sistema, y sin embargo,
el descriptor que los
creadores de su blog
pusieron para
identificar a su web
dicen que
www.desdecuba.com es
una “Revista de corte
político-independiente.
Brinda una panorámica
distinta a la que brinda
el gobierno cubano”.
Entre sus notas abundan
las gastadas tesis
políticas que ha
utilizado por años el
Departamento de Estado
para incorporar a Cuba
en todas las listas
negras, sazonadas con la
estética de los años 50
y el estereotipo de La
Habana en ruinas, una
manera de dar lo que
quieren y lo peor
posible en el menor
espacio posible.
Últimamente ni siquiera
se cuida de los excesos
ultraderechistas, algo
por lo que seguramente
ya le deben haber
llamado la atención,
pues está lejos del
papel que parece
representar. Se acerca
más a lo que diría un
Luis Posada Carriles10
digital que a lo que se
pudiera esperar de una
bloguera pacifista,
probable candidata al
Nobel de la Paz. Por
ejemplo, en un texto
dedicado a la “noche de
los cuchillos largos que
sobrevendrá sobre la
Isla”, hace adhesión
tácita a la licencia
para matar que de vez en
cuando se invoca desde
Miami:
Gente esperando, con el
palo o la navaja bajo la
cama para un día poder
usarlos. Odios
enquistados contra aquel
que los delató, les
impidió que tuvieran un
mejor empleo o hizo que
el hijo más pequeño no
pudiera estudiar en la
universidad. Hay tantos
aguardando por un
posible caos que les dé
el tiempo necesario para
la venganza, que desearía no
haber nacido en esta
época, donde solo se
puede ser víctima o
victimario, donde tantos
añoran la noche de los
cuchillos largos. (Yoani
Sánchez, 25 de abril de
2009)
Si se sigue la lógica de
los estrategas
norteamericanos, el
rostro que hoy tiene el
discurso anticubano ―sea
el de una mujer o
cualquier otro―, es lo
menos importante. Ella y
quienes vendrán preparan
el terreno para una
escalada que permita
continuar imponiendo
determinado punto de
vista en una audiencia
de más de mil millones
de usuarios que se
informa fundamentalmente
por Internet. También,
ganar un espacio para
influir en los cubanos
que, por lógica del
desarrollo y el esfuerzo
en la educación de
cientos de miles de
niños y jóvenes en la
tecnología digital,
estarán cada vez más
conectados a la Red.
La estrategia de
utilizar la Internet
para la intervención
política viene
perfilándose desde hace
al menos cinco años, con
un in crescendo
en los últimos meses,
cuyo colofón son las
recientes medidas
anunciadas por la
administración de Obama.
Él heredó de Bush la
decisión de redirigir
los financiamientos para
la subversión contra
Cuba en el ámbito de las
telecomunicaciones. Que
este anuncio no es nuevo
lo confirma la nota
publicada el 7 de mayo
de 2008, en Los
Angeles Times,
firmada por Paul Richter11:
La USAID, a cargo de
supervisar el programa
para promover la
democracia en Cuba, está
tratando de convencer a
grupos no
gubernamentales en
Europa Central y
América Latina de que se
unan a organizaciones
estadounidenses para
solicitar subvenciones…
El objetivo es utilizar
mayor parte del
presupuesto de 45
millones de dólares para
comprar equipos de
telecomunicaciones como
teléfonos celulares y
medios para acceder a la
Internet.
¿Habrá ido a parar parte
de estos fondos al
financiamiento del
soporte técnico y la
desmedida publicidad
para la
“ciberdisidencia”
cubana? ¿Qué
instituciones en Europa
están recibiendo este
dinero del gobierno
estadounidense? ¿El
Premio para la bloguera
cubana auspiciado por el
grupo español Prisa
saldrá de aquí? ¿Será
casualidad que Prisa, la
agenciera mayor de Yoani
en Europa, sea también
propietaria de Noticias
24, el blog de la
oposición venezolana más
agresivo contra Chávez?
Cualesquiera que sean
las respuestas, dirán
más de lo mismo. Ni es
nuevo el comando
ciberespacial, ni las
web y los
ciberdisidentes
prefabricados, ni el
acomodo coyuntural del
diseño político para
aniquilar al gobierno de
la Isla.
Notas:
1- BURGHARDT, Tom
(2009): “The Pentagon's
Cyber Command:
Formidable
Infrastructure arrayed
against the American
People”. En Global
Research, april 26,
2009. Se puede descargar
en la web
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13354
2- RUMSFELD, Donald
(2003): Information
Operations Roadmap,
United-States National
Security Archive,
October 30, 2003. Se
puede descargar en la
web
http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB177/info_ops_roadmap.pdf
(PDF 2,3 Mb)
3- WOOD, Sara (2006)
"New Air Force Command
to Fight in Cyberspace".
En: American Forces
Press Service. U.S.
Department of Defense,
november 3, 2006.
4- MICHAELS, Jim (2007):
“U.S. Military Beefs Up
Internet Arsenal”. En:
USA Today, Mach, 28,
2007.
5- EISLER,
Peter (2008): "Pentagon
launches foreign news
websites". En USA Today,
May 1, 2008.
6-En junio de 2005,
Parsons generó una gran
controversia cuando
afirmó en su blog que
los métodos de
interrogatorio que los
EE.UU. utilizaban en
Guantánamo "son
increíblemente suaves.
Todos los presos reciben
atención médica
regular”. PARSONS, Bob
(2005): "Close Gitmo? No
Way", 19 de junio de
2005.
7- La llamada Ley Torricelli o Ley de autorización y de defensa nacional
para el año fiscal 1992,
que autorizó la conexión
de la Isla a la Red, por
vía satelital, con el
condicionamiento de que
cada megabyte (rango de
velocidad de conexión)
debía ser contratado a
empresas norteamericanas
o sus subsidiarias y
aprobado por el
Departamento del Tesoro.
Estableció limitar esa
contratación y decidió
sanciones
extraordinarias —multas
de 50 000 dólares por
cada violación— para
quienes favorezcan,
dentro o fuera de
EE.UU., el negocio
electrónico o el más
mínimo beneficio
económico de la Isla.
Esto se ha estado
aplicando rigurosamente
y poco a poco la OFAC ha
ido ampliando su lista
negra hasta el delirio.
En abril de 2004, la
OFAC informó al Congreso
que de sus 120
empleados, cuatro fueron
asignados para seguir la
pista de las finanzas de
Osama Bin Laden y Saddam
Hussein, mientras que
casi dos docenas se
ocupaban de reforzar el
bloqueo contra Cuba.
Admitieron que
utilizaban la Internet
como fuente fundamental
para seguir las pistas
del dinero. Por cierto
en las medidas
anunciadas recientemente
por Obama, ni siquiera
se menciona el tema de
las transacciones de
dinero vía electrónica.
Es decir, aquí también
el bloqueo se mantiene
intacto.
8- Google AdWords es el
método que utiliza
Google para hacer
publicidad bajo su
patrocinio. Son anuncios
que se muestran de forma
relevante en los
resultados de la
búsqueda del usuario
(por ej., si el usuario
buscó “cuba", a la
derecha o arriba de las
páginas indexadas por
PageRank aparecerán
anuncios referentes a
“cuba”). Google cobra al
dueño de la publicidad
por cada clic hecho
sobre su anuncio.
9- Hay numerosos
trabajos en esta revista
que teorizan sobre la
guerra de información y
el uso de las llamadas
nuevas tecnologías. Les
recomiendo, por ejemplo,
el artículo "Partnering
with the Iraqi media"
En: Military Review,
julio-agosto 2008. Se
puede descargar en la
web
http://usacac.army.mil/CAC/milreview/English/JulAug08/DeCarvalhoEngJulAug08.pdf
10- Luis Posada
Carriles, ciudadano
venezolano de origen
cubano. Es un terrorista
confeso, responsable de
la voladura de un avión
civil en el que murieron
sus 73 pasajeros y de la
serie de bombas que
estallaron en hoteles
cubanos, en la década
del 90, y que le costó
la vida a un turista
italiano. Posada
Carriles vive en Miami.
11- RICHTER, Paul
(2008): “Cuba USAID
Program Gets Overhaul”
En: Los Angeles Times.
May 7, 2008. Se puede
descargar en la web http://articles.latimes.com/2008/may/07/world/fg-uscuba7
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