|
Hace diez años, en La
Habana, hubo un
alumbramiento feliz:
nacieron los Salones de
Arte Digital.
De entonces a la fecha
ha transcurrido una
década y esa nueva
manera de crear y
concebir arte que
sustituyó pinceles,
lienzos, prensas,
cartulinas, diluyentes y
tintas por la PC, se ha
colocado y ganado un
espacio de
reconocimiento y
validación en el
contexto de las artes
visuales en la Isla.
El arte digital cubano
encontró en el Centro
Cultural Pablo de la
Torriente Brau, no
solamente una abrigada
cuna, sino todos los
apoyos posibles y
necesarios para el
desarrollo de una
manifestación que llegó
de la mano (y como
derivación) de las
nuevas tecnologías las
que, poco a poco, se han
ido convirtiendo en
herramientas
imprescindibles del
hombre contemporáneo.
Variados e importantes
espacios de la capital
cubana se han habilitado
para acoger el X Salón
de Arte Digital, que se
extiende hasta diciembre
y que incluye muestras
de artistas de
reconocimiento
internacional y un
especial homenaje (en el
Taller Experimental de
Gráfica) a dos de los
iniciadores del arte
digital cubano: Luis
Miguel Valdés y José
Gómez Fresquet (Frémez).
En la sede del Centro
Pablo se exhibirán,
además de las obras
premiadas, las
mencionadas y una
selección del jurado, el
proyecto 10 x 10, Diez
años de arte digital (carteles) y Arte
sin fronteras al que han
sido invitados, entre
otros artistas de la
plástica, Adigio
Benítez, Nelson
Domínguez, Ángel
Ramírez, Zayda del Río,
Diana Balboa, Ever
Fonseca, Agustín
Bejarano, Aziyadé Ruiz,
Eduardo Abela y
Rigoberto Mena.
|
 |
En el Centro
Hispanoamericano de
Cultura se exhibirán la
exposición fotográfica
del maestro Pedro Meyer,
de México, y la muestra
Vida, de los
jóvenes integrantes del
Proyecto Siamés,
Eduardo y Orlando
García; en el
Centro Cultural
Cinematográfico ICAIC
estará la exposición
Jouissance, de la
argentina Alicia
Candiani; en la Casa
Simón Bolívar,
Caminos, una
exposición fotográfica
analógica/digital del
español Juan Miguel
Morales; en la Casa
Humboldt podemos
encontrar la muestra
digital de obra impresa
y audiovisual
Desenfoques (de
Katia Hernández y
Enrique Smith) y en la
galería del Hotel Ambos
Mundos, la
exposición documental
Ciertas visiones
(con participantes
norteamericanos en el
proyecto Sharing Dreams
/ Compartiendo Sueños).
Igualmente, en la sala
de proyecciones del
Centro Cultural
Cinematográfico ICAIC se
estrenará el audiovisual
Dinero y cabezas,
de Ángel Alonso y se
ofrecerá un amplio
programa de
audiovisuales que
incluye las obras
premiadas de este Salón,
una retrospectiva de
todos los premios
audiovisuales otorgados
desde el año 2004 en el
evento y una selección
de obras internacionales
que participaron también
las ediciones anteriores
del Salón.
Durante los días 4, 5 y
6 el Coloquio de Arte
Digital debatió, como en
años anteriores, sobre
los temas principales de
estas nuevas formas
artísticas que las
nuevas tecnologías han
propiciado y
desarrollado. El tercer
día del Coloquio estuvo
dedicado al audiovisual
cubano, que ha mostrado
su fuerza en esta décima
edición del Salón y que
está en momento de
crecimiento y
consolidación a través
de eventos como la
Muestra de Nuevos
Realizadores del ICAIC y
la labor de
instituciones docentes
como la Facultad de los
medios audiovisuales del
ISA.
Durante el evento fue
presentada la edición
especial del cuaderno
Memoria dedicado a
esta primera década de
los Salones de Arte
Digital, así como un DVD
que reúne todas las
obras audiovisuales
premiadas en el evento.
Noviembre es un mes
digital: disfrutemos de
este arte que en Cuba
—desde su alumbramiento
feliz— apostó por la
imaginación y la belleza
y que en sus primeros
diez años creció fuerte
y resistente. La madurez
está, entonces,
garantizada. |