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No es verdad que existe
un tiempo para vivir y
uno para escribir, dice
Nadine Gordimer. Existen
naciones, períodos
históricos y situaciones
políticas en los que la
literatura hiere a quien
la hace y quien la lee.
Nacida en Sudáfrica (Springs,
1923) la escritora
Premio Nobel de
Literatura en 1991, es
la voz femenina de
lengua inglesa de la
literatura sudafricana.
En sus cuentos y
novelas, caracterizados
por un notable análisis
y profundidad
psicológicos y poblados
de personajes
inolvidables, ha
expresado el ambiente
sudafricano, a través de
su mirada personal,
describiendo conflictos
humanos y tragedias
sociales, dilemas
morales y situaciones
políticas.
Invitada de honor en
esta edición de la Feria
Internacional del libro,
donde presenta su novela
Un capricho de la
naturaleza,
publicada por la
editorial Arte y
Literatura, Nadine
Gordimer, responde estas
preguntas amable y
puntualmente. Los
encuentros que tendrán
lugar en el marco de la
feria, nos permitirán
conocerla más de cerca y
escuchar sus historias,
que son las historias de
su país, de su gente y
de ella misma.
Escritas en tiempos
diversos, sus páginas
son un valioso
testimonio espiritual
para sus lectores.
Nadine Gordimer es
esperanza y faro de los
narradores sudafricanos,
de la nueva generación
de escritores
posapartheid, que usan
formas de expresión
diversas para contar los
muchos rostros de
Sudáfrica.
¿Qué significó para
usted vivir en una
sociedad ferozmente
dividida durante tantos
años?
La sociedad sudafricana
no está ferozmente
dividida en la Sudáfrica
libre. Esto fue una
realidad en la era del
apartheid, pero a pesar
de haber tenido los
problemas típicos de
países con conflictos
históricos, los
sudafricanos están
cooperando para
conseguir el total
respeto a los derechos
humanos acorde a nuestra
Constitución.
¿Cuáles son los orígenes
del apartheid?
Los orígenes del
apartheid son los
orígenes del
colonialismo. Los
occidentales vinieron a
África buscando tener
acceso y control de
nuestros recursos
naturales, invadir y
explotar para su
beneficio la tierra que
pertenecía a los
indígenas y usarlos como
mano de obra sin
otorgarles derechos
ciudadanos. Esta
negación de los
derechos, desde el
inicio de la presencia
europea en 1652,
continuó en Sudáfrica
bajo diferentes
regímenes hasta el
apartheid —el régimen
racista supremo— fue
eliminada con la Lucha
de liberación.
Así, las primeras
elecciones con derecho
al voto para todos, sin
restricciones de raza o
color tuvieron lugar en
1994.
Su obra goza de gran
reconocimiento y
aceptación tanto de la
crítica, como del
público en el mundo y ha
sido galardonada con los
más prestigiosos premios
internacionales. ¿Cómo
han sido acogidos sus
libros en su país?
Durante el apartheid,
tres de mis novelas
fueron prohibidas, así
como una recopilación de
poesía de escritores
negros, la cual reuní y
edité. Ediciones de mis
libros prohibidos fueron
introducidas en
contrabando y fueron muy
bien recibidas por los
sudafricanos, incluyendo
a Nelson Mandela, a
quien le hicieron llegar
un ejemplar de la novela
Burger’s Daughter
en la prisión Robben
Island. Mi trabajo
posterior ha sido y es
extensamente leído en mi
país y se me han
otorgado varios premios
literarios.
¿Cómo es la sociedad
sudafricana luego de la
victoria del Congreso
Nacional Africano (ANC,
por sus siglas en
inglés)?
Soy miembro del Congreso
Nacional Africano y
apoyé activamente el
movimiento de liberación
cuando estaba prohibido.
Estoy preocupada por el
actual peligro de
disensión y una posible
separación en la alianza
con el Partido Comunista
Sudafricano y otros
importantes aliados
—nuestro gobierno de
unidad—; pero creo que
si pudimos superar el
apartheid, superaremos
nuestros problemas, los
cuales están vinculados
a la recesión económica
mundial.
¿Qué se escribe en
Sudáfrica en estos
momentos?
Existen muchos
escritores nuevos e
innovadores; pero
demasiado pocos
periódicos y revistas
donde publicar sus
trabajos. Algunas
pequeñas y atrevidas
editoras publican libros
de estos escritores, y
algunas veces algún que
otro trabajo individual
se traduce e imprime en
otros países. Yo diría
que escribir para el
teatro —obras— es
últimamente la forma más
común. Tenemos algunos
excelentes guionistas y
actores, hombres y
mujeres que les dan vida
en nuestros teatros.
Podría mencionar a John
Kani, Zakes Mda, Monde
Mayephu, Paul Grootboom,
James Ngoba, sucesores
todos de uno de los
fundadores de nuestro
teatro contemporáneo que
trata nuestra realidad,
Athol Fugard. Entre los
novelistas —que tienden
a escribir más sobre el
pasado del apartheid que
sobre el presente— está
el recién llegado y
talentoso Thando
Mgqolozana, con su
novela A Man Who Is
Not A Man. Entre la
generación más vieja,
Achmat Dangor y André
Brink.
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Usted es considerada la
principal representante
de la actual literatura
sudafricana y su abierta
oposición al apartheid
está presente en gran
parte de su obra. ¿Se
considera una escritora
comprometida?
Mi oposición al
apartheid pertenece al
pasado. Después del
apartheid continúo
escribiendo como siempre
lo he hecho,
alimentándome de las
situaciones humanas de
las personas que me
rodean en mi país, de
las reacciones
cambiantes y en
desarrollo dentro de mí
misma. Nunca he escrito
“sobre” política; solo
sobre las condiciones
humanas, más allá del
confinamiento de la
identidad dado por la
raza, el color o la
clase.
¿Cuáles cree que son las
causas del
recrudecimiento de la
xenofobia en estos
momentos?
En Sudáfrica, la causa
de la llamada xenofobia
es dada por la pobreza
de nuestra propia gente.
Les molesta y hasta
rechazan la avalancha de
refugiados desesperados
que provienen de los
conflictos existentes en
los territorios
circundantes porque
ellos representan una
competencia para lo poco
que poseen los pobres.
Los refugiados compiten
por los trabajos que
nuestra gente necesita,
por los espacios
abarrotados en los
asentamientos de chozas.
Estos refugiados son
negros, como nuestra
propia gente, pero
representan un peligro
para las vidas de
nuestros pobres, cuyas
condiciones estamos
tratando de mejorar. La
reacción no es contra la
raza o el color.
¿Qué opina sobre el
hecho de que EE.UU.
incluyó a Cuba en la
lista de los países
patrocinadores del
terrorismo?
Desconocía que los EE.UU
habían incluido a Cuba
como uno de los
patrocinadores del
terrorismo. Pero sí
tengo algo que repudiar:
los EE.UU. tienen que
levantar todo tipo de
sanción y boicot contra
Cuba, ya sea económica o
de otra índole.
Entrevista (traducción
de Iris Mutiz)
Algunas de sus obras:
Lying days
(1953)
A World of strangers
(1958)
Ocasion for Loving
(1963)
A guest of honour
(1970) Ganador del James
Tait Black Memorial
Prize
The Conservationist
(1974) ganador del
Booker Prize y publicado
en Cuba bajo el título
El Conservador.
Burger’s daughter
(1979)
July’s people
(1981) premio Grizanne
Cavour
A sport of nature
(1987)
My Son’s story
(1990)
The house gun
(1998)
Le pickup (2001)
Get a Life
(2005)
Libros de cuentos:
Face to face
(1949)
Town and country lovers
Selected stories
(1975)
No Place like: selected
stories
(1978)
A soldier’s embrace
(1980)
Something out there
(1984)
Jump: and other stories
(1991)
Loot and other stories
(2003)
Además, libros de
ensayos, algunos de los
cuales refieren sus
encuentros con autores
como Joseph Rpth, Nagib
Mahfuz, Gunter Grass y
Kenzaburo Oe. En 1973,
publica The Black
interpreters, un
texto sobre la
literatura escrita por
sudafricanos negros.
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