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sigo manteniendo viva mi
capacidad de asombro
ante
la maravilla y mi
capacidad de indignación
ante la infamia,
y continúo creyendo en
la verdad del poeta que
me dijo
que no tome en serio
nada que no me haga
reír.
Eduardo Galeano
“Si Miguel no hubiera
muerto en la cárcel de
Alicante el 28 de marzo
de 1942 hubiera venido a
Cuba, como también
hubiera hecho cine, pero
solo tenía 31 años. Fue
un hombre que aprovechó
mucho el tiempo, como si
hubiera vaticinado que
su vida sería corta”,
afirmó José Luis Ferry,
autor de una biografía
que será próximamente
presentada en Cuba
Pasiones, cárcel y
muerte de un poeta,
en el homenaje a Miguel
Hernández organizado por
el Centro Cultural Pablo
de la Torriente Brau.
Abel Prieto, ministro de
Cultura; Roberto
Fernández Retamar,
presidente de la Casa de
las Américas; Víctor
Casaus, director del
Centro Pablo y otros
especialistas y
estudiosos de la obra de
Miguel Hernández, a
propósito de la 19 Feria
Internacional del Libro
celebraron el centenario
del nacimiento del gran
poeta español.
Sino sangriento y otros
poemas
y su poesía completa,
ambos de la Editorial
Arte y Literatura,
fueron presentados en
este espacio organizado
por el Centro Pablo. El
prólogo de este último
título, presentado en la
sala Lezama Lima, es
obra de Fernández
Retamar, quien afirmó
que el pastor-poeta fue
para él un formador.
“Era un adolecente
cuando comencé a leerlo
y probablemente no le
deba tanto a otros
poetas”, confesó el
autor de Felices los
normales.
“Cuando Miguel se
compara con un toro, ‘…y
se le olvida que es
toro, y masculino…’,
recuerdo a Juan Larrega
que comentaba que los
críticos que veían el
mal representado en el
toro del Guernica
eran totalmente
desacertados, porque
para los españoles el
toro era ellos mismos”,
concluyó Retamar.
José Luis Ferry también
adelantó la próxima
presentación de su
biografía para los
cubanos, a los cuales
cedió los derechos de
autor “por la
complicidad de este
hombre con Cuba”,
aseguró el escritor
español.
“La canción del
esposo soldado es
una experiencia personal
convertida en
experiencia universal.
Cuando este hombre se
entera de que va a ser
padre, escribe este
poema que comienza a
circular entre el resto
de los soldados, que se
veían representados en
lo que él sentía,
incluidos aquellos del
ejército contrario. Esa
era la grandeza de
Miguel, por eso he
tratado de presentarlo
como el hombre
rabiosamente humano que
era”, narró Ferry.
Una canción para Miguel,
concurso convocado por
el Centro Pablo como
parte de las actividades
en homenaje al poeta,
citó hace unos meses a
un grupo de trovadores
para musicalizar sus
poemas. Los ganadores,
entre varias
composiciones, fueron
los integrantes del Dúo
Karma, con la canción
homónima del poema “El
corazón es agua”.
El cantor de Orihuela
mezcló arte y compromiso
sin caer en la
propaganda, llegó al
pueblo con una alta
calidad literaria y
murió con los ojos
abiertos sin que alguna
de las personas que
fueron a enterrarlo
lograra cerrarlos. No
pudieron comprender que
los grandes poetas nunca
mueren. La prueba es que
a cien años de su
nacimiento el mundo
entero lo recuerda. |