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Los títulos ganadores de
los premios UNEAC de
Poesía y Novela, y los
David de Poesía y
Cuento,
fueron presentados en la
Feria del Libro de La
Habana. Este momento
había sido señalado por
su directora Olga Marta
Pérez como “una de las
actividades más
importantes” que
concibiera la casa de
publicaciones Unión para
el mayor evento del
libro en Cuba.
Entre los más de 30
títulos de diversos
géneros que propone esta
editorial, Materia,
de Marcelo Morales
(Premio UNEAC de
Poesía), destaca por una
estructura que tiende a
la más estricta unidad.
En este volumen de
poemas, el lector puede
asistir a un aprendizaje
singular sobre la
relación de los hombres
con las cosas.
Morales explica que le
cuesta hablar de este
como un libro, pues en
realidad está escrito
como un gran poema, como
la tercera parte de una
serie de volúmenes de
poesía que tiene por
antecedentes El mundo
como objeto y
Círculo mágico.
Otros poemas suyos
aparecen en las
antologías: Cuerpo,
sobre cuerpo sobre
cuerpo (Editorial
Letras Cubanas) y Los
parques (Reina del
Mar Editores).
Haciendo las cosas mal
es la novela ganadora
del UNEAC, que viene de
la pluma de Ernesto
Pérez Castillo,
narrador, editor y
guionista de radio.
Cuenta la historia de un
ruso que viene a
encontrarse con su padre
en Cuba. Los cruces
culturales que se
engendraron a partir de
los 60 entre la Isla y
la URSS, son unos de los
motivos del texto, que
el autor asegura
resultará muy divertido
para los lectores.
Según la nota de
contraportada, el lauro
fue otorgado a Pérez
Castillo por concebir
una historia “en la que
se abordan —con lenguaje
desenfadado y singular
humor— temas medulares
de la sociedad cubana, y
en la cual el absurdo,
la predestinación y los
vaivenes de la vida
cotidiana se mezclan en
un discurso que cautiva
al lector desde la
primera página”.
Por otra parte, el
premio David de Poesía
permitió la publicación
del volumen Los
huecos de la araña,
de Jamila Medina. Estos
poemas que pudieran
parecer en ocasiones
abigarrados, son de
contenido profundamente
escatológico. En la
presentación del texto
se señaló que se
estructura como una
máquina en la que se
viaja para lograr que
los sentidos gocen.
Diez cajas de fósforos,
llega como última
entrega de la
villaclareña Anisley
Negrín, que se publica
luego de recibir el
David de Cuento. Esta
joven narradora ha
firmado también
Sueños morados/sueños
rojos
(Editorial Sed de
Belleza);
Feeling,
Premio de Cuento “Félix
Pita Rodríguez”,
(Editorial Unicornio);
Temporada de patos,
Premio de Cuento
“Alcorta” (Editorial
Cauce);
e
Isla a mediodía,
mención en el Concurso
Iberoamericano de Cuento
Julio Cortázar.
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