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Uno de los géneros
privilegiados por los
lectores cubanos, el
cuento, tuvo hoy una
tarde de gracia en la
sala Alejo Carpentier:
Bajo la bandera rosa,
de Ernesto Pérez
Castillo; Todos los
cuentos de amor, de
Francisco García
González; Sex Machine,
de Eduardo del Llano; y
El vendedor de
cabezas, de Esther
Díaz Llanillo, fueron
presentados como parte
de las novedades de
Letras Cubanas para esta
Feria.
Según Ruby Ruiz Bencomo,
editora que fungió como
comentarista de los
textos, los seis relatos
que conforman el libro
de Castillo no pueden
separarse ni leerse en
otro orden: “cada uno de
ellos comparte, explica
o justifica las acciones
de los personajes. Sus
argumentos se
entrecruzan y es
imposible
individualizarlos”.
Sobre Todos los
cuentos de amor,
señaló su prosa
desenfadada y también la
sensualidad “que roza
los límites de lo
erótico”. Mientras, de
los cuentos que integran
Sex Machine,
consideró importante
destacar la riqueza de
sus estructuras, las
situaciones tragicómicas
en que se ven envueltos
los personajes y la
sagacidad con que
exploran nuestro entorno
más inmediato. Las
historias de Eduardo del
Llano, no obstante,
refieren tanto a Cuba
como a escenarios de
ultramar.
Por último, el volumen
de cuentos firmados por
Esther Díaz Llanillo fue
presentado por su
editora como “un triunfo
de la imaginación”. Aun
con sus casi 80 años, la
autora mantiene su mano
firme y una prosa
fluida. “Los cuentos
aquí reunidos se
corresponden con
escenarios insólitos y a
la vez se acercan a lo
cotidiano desde visiones
sugerentes”, agregó.
El panorama generacional
que contempla esta
publicación conjunta es
muy diverso. No
obstante, son autores
unidos por la
sistematicidad.
Ernesto Pérez Castillo
es narrador, editor y
periodista. Su obra ha
sido recogida en
antologías cubanas y
extranjeras, y entre sus
premios más importantes
destacan el Pinos Nuevos
(1996), el Dador (1999)
y el Cirilo Villaverde
(2008). Francisco García
González se ha
desempeñado como
narrador y guionista,
aunque es graduado de
Historia de América. Ha
publicado libros como
Juegos permitidos
(1994) y Color local
(2000) y su último
trabajo como guionista
fue el filme Lisanka
(2009), de Daniel Díaz
Torres. Eduardo del
Llano es también
guionista, aunque
reconoce en la
literatura su principal
afición. Es autor de
Aventuras del caballero
del Miembro Encogido,
(1993), Los doce
apóstatas (1994) y
Basura y otros
desperdicios (1994),
entre otros libros. De
su trabajo como
guionista destacan
filmes junto a Daniel
Díaz Torres y Fernando
Pérez. A la autora de
El vendedor de cabezas,
le ha sido
conferida la Distinción
por la Cultura Nacional,
entre otros
reconocimientos en el
ámbito literario, entre
ellos el Alejo
Carpentier. El
castigo (1966),
Cambio de vida
(2002) y Los rostros
(2008) son algunos de
sus títulos más leídos.
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