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“Nada ha podido borrar
su condición de
campesino”. Con esa
certeza inicia el
Presidente de los
Consejos de Estado y de
Ministros, General de
Ejército Raúl Castro Ruz,
su prólogo a la más
reciente entrega del
Comandante de la
Revolución y Héroe de la
República de Cuba Guillermo
García Frías:
Encuentro con la verdad,
un libro editado por la
Casa Verde Olivo.
“No es el Comandante de
la Revolución y
prestigioso dirigente
actual la persona que
percibimos en estas
páginas, sino aquel
guajirito en quien cinco
décadas atrás Fidel
descubrió desde el
primer momento, aunque
de escasa cultura
libresca, una
inteligencia, voluntad y
fidelidad a toda
prueba”, continúa Raúl.
El libro de García
Frías, quien ha pasado a
la historia como el
primer campesino en
incorporarse a la gesta
liberadora luego del
desembarco del Granma,
fue presentado por el
propio autor como un
recuento de las
principales incidencias
ocurridas en la Sierra
Maestra entre diciembre
de 1956 y los primeros
meses de 1957.
La importancia de dejar
constancia de aquellos
meses decisivos, viene
de las propias palabras
del prologuista. Cuenta
Raúl que en aquel
momento, “al igual que
en otros momentos
decisivos de nuestra
historia, el futuro de
la Patria dependió en
buena medida, al menos
en lo inmediato, de la
voluntad y la suerte de
unos pocos
combatientes”.
Para el autor y
protagonista de este
recuento, la principal
motivación para
escribirlo luego de más
de medio siglo, fue “el
deseo de compartir con
el pueblo y sobre todo
con los jóvenes, los de
hoy y los que vendrán,
esa parte de nuestra
historia”.
El Héroe de la República
de Cuba, en el ambiente
de cordialidad que
caracterizó la
presentación, insistió
en ratificar las
palabras que inician el
prólogo de Raúl: “los
años transcurridos y las
responsabilidades en
otros frentes, no han
podido borrar mi
condición de campesino.
Este testimonio no
pretende que los
lectores piensen que yo
salvé la Revolución; por
el contrario, fue ella
quien me salvó a mí: me
salvó para siempre de la
incultura y la miseria”.
Guillermo García Frías
se desempeñó por
aquellos años al mando
del Tercer Frente Mario
Muñoz. Es miembro
del Comité Central del
Partido Comunista de
Cuba y del Consejo de
Estado. Se licenció en
Ciencias Políticas y
durante los últimos años
se ha dedicado a dejar
constancia de sus
memorias. A esa
vocación debemos también
la obra El último
combate.
El “guajirito de Niquero”,
como lo llaman sus
colegas, considera un
deber de su generación
el dejar testimonio de
las luchas
revolucionarias a las
futuras generaciones.
“Escriban ―pidió a los
combatientes que
asistieron a la
presentación―. No
permitan que queden solo
los recuerdos. La
riqueza de nuestra
historia merece el
esfuerzo”. |