|
En la pujante escena metalera cubana,
una de las tendencias que tiene
numerosos partidarios entre público y
músicos es el hardcore. Bandas
como Chlover, Médula y Switch, de gran
popularidad en nuestro contexto, han
impuesto un tipo de propuesta que ya es
también facturada por agrupaciones de
reciente formación.
Dead Point, grupo surgido en Ciudad de
La Habana, es uno de los de mayor pegada
dentro de la nueva hornada del
hardcore en Cuba. Su primer material
fonográfico lleva por título Born to
kill y resulta un trabajo en el que
el signo predominante es la frescura con
que la banda asume su quehacer musical.
A tono con los objetivos perseguidos por
Dead Point, en lo concerniente al hombre
frontal del proyecto, aquí nos
encontramos ante una potente voz, que
afortunadamente consigue una variedad de
texturas y colores al vocalizar, nada
común entre nuestros cantantes. Dairon
Abreu es un vocalista que deja claro su
dominio de los estilos que se mueven
entre el hardcore, el
metalcore y el death metal,
apoyado en su facilidad para interpretar
en diferentes registros.
Como fonograma, el primero editado por
este quinteto capitalino me parece
demasiado lineal. Creo que la causa de
ello obedece al abuso de la utilización
de pasajes en los que las marchas
señorean todo el tiempo.
Un aspecto meritorio de la propuesta es
la calidad de sonido registrada en la
grabación, la cual vuelve a corroborar
la eficiencia de los pequeños estudios
independientes, siempre y cuando el
grabador y los músicos se pongan de
acuerdo en la sonoridad que quieren
sacar a la calle. Aquí cada instrumento
se ha situado en el plano justo al
realizarse la mezcla final y ello es de
felicitar porque no son pocos los discos
que en Cuba, incluso llevados a cabo en
estudios profesionales con todas las
posibilidades técnicas, dejan mucho que
desear por causa de una mala grabación.
Si bien Born to kill no llega a
reflejar con exactitud el ímpetu y la
fuerza que Dead Point transmiten en sus
actuaciones en vivo, como ópera prima no
está mal y me lleva a pensar que en la
próxima ocasión en que el quinteto entre
de nuevo a un estudio, nos entregarán un
producto mucho más cercano a las reales
potencialidades de la banda. Al menos,
eso quisiera yo. |