La Habana. Año X.
7 al 13 de ENERO de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Los Van Van
La Maquinaria
Joaquín Borges-Triana • La Habana

“¡Atención!, para todos los bailadores del mundo / La Maquinaria ya salió / Ahí na má / ¡Oh, Oh! Te figuraste que ya yo no (estribillo) / Somos una maquinaria / que si nos cambian los aros / nos rectifican el cigüeñal / nunca se va a parar / La maquinaria es un tren / una guagua / una rastra / un aeroplano / un camión / una lancha / a propulsión / Te figuraste / te lo creíste / pero, yo creo que te confundiste varón / Tú te creías / que ya taba cansao / que taba achantao / pero yo sigo plantao / Anda ven y súbete / a mi maquinaria / pa que vea / cómo las mujeres se menean / lo digo yo / y tú te figuraste/ que no taba en talla / y con mi maquinaria / sigo en la batalla / ¡Atrévete! ¡Atrévete! / Súbete en mi maquinaria / pa que baile con cadencia / pa que nunca te arrepientas / de bailar con los Van Van / ¡de Cuba! / Somos la más perfecta / maquinaria universal / imagínate si es un Van Van / que lleva más de 40 años / andando / creando / inventando…” 

Lo anterior es el texto de una de las melodías que, a tono con las recientes fechas de jolgorio, más ha sonado en mi populoso barrio de San Leopoldo, Centro Habana. Nuevamente Los Van Van, la agrupación encabezada por Juan Formell desde su aparición en los escenarios cubanos el 4 de diciembre de 1969, coloca un tema musical en la banda sonora de Cuba, para hacer bailar de lo lindo a buena parte de los moradores de este país. 

Contentivo de diez cortes, el álbum titulado La Maquinaria y que viese la luz en el 2011 a través del sello EGREM, es un fonograma en el que Los Van Van entregan una suerte de revival de la sonoridad que caracterizase a la agrupación durante el decenio de los 70. De acuerdo con esa intención retro, en los diez cortes recogidos en la producción fonográfica se respira un relativo alejamiento de los aires timberos que habían acompañado al ensamble en sus más recientes discos y en contraste, una mayor presencia de elementos procedentes del son y de las formaciones charangueras. 

Así, en el repertorio incluido en el CD, encontramos predominio del songo (esa contagiosa creación de Juan Formell, César Pedroso y Changuito), son, tumba-songo y merengue-songo. Inmersos en tal espíritu de tributo a códigos sonoros de una época pasada, en La Maquinaria Los Van Van retoman dos antiguas composiciones de Juanito y que fueran harto exitosas en su momento de aparición. “Recíbeme” y “Eso que anda” aparecen ahora con nuevas orquestaciones, pero que en esencia no cambian los signos distintivos que las tipificaron al darse a conocer allá por los 80. 

En cuanto a las composiciones de estreno en el álbum, Juan Formell aporta tres piezas, las tituladas “Qué tiene ese guajiro que”, “Final” y la que da nombre a la producción discográfica, o sea, “La Maquinaria”. Completan el CD los cortes “La bobería”, original del vocalista Abdel (“Lele”) Rasalps y el pianista Roberto Carlos, “Mis santos son ustedes”, perteneciente a la autoría del cantante Mayito Rivera (en la actualidad, fuera de la agrupación), “Yo no le temo a la vida”, acreditada al percusionista Samuel Formell, “Un año después”, bajo la rúbrica del flautista Jorge Leliebre, y “Control”, firmada por el guitarrista y cantautor Juan Carlos Formell, hijo mayor del líder de Los Van Van y músico con una vida muy activa en la escena latina de New York desde hace años. 

Entre los mejores instantes del fonograma, en mi opinión figuran “La bobería”, con particular destaque para el Lele en las improvisaciones vocales, la cautivante hibridación entre merengue y songo que encontramos en “Un año después”, interpretada con mucha picardía por Yenisel, “Control”, a cargo de Mayito Rivera y donde el vocalista sobresale por la impronta guaguancosera, y “Yo no le temo a la vida”, en virtud del armonioso trabajo de toda la agrupación en aras de exponer el clásico sonido Van Van. 

Importante en el resultado final de la producción discográfica es también la participación de artistas invitados. Son ellos el Coro Solfa, de la Schola Cantorum Coralina, Ángel Bonne, quien interviene en los coros y ejecuta saxofón, así como el trompetista Alexander Abreu, que en “Final” hace un solo sencillamente memorable. Con una tímbrica en la que los sintetizadores tienen un rol de mayor preponderancia que en fonogramas anteriores, La Maquinaria es un trabajo que —sin proponerse demasiadas complejidades en las orquestaciones ni piezas muy elaboradas en sus estructuras— ensancha los terrenos del songo, además de ratificar a Juan Formell y Los Van Van como el tren de la música popular bailable cubana.
 
 
 
 
ARTÍCULOS RELACIONADOS:

la otra cuerda
Cuando nos acompaña la música
de los Van Van

Guille Vilar

.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.