La Habana. Año X.
7 al 13 de ENERO de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Ha muerto Gregorio Hernández Ríos

Lino Neira • La Habana

Foto: Kike (La Jiribilla)


Conocí a Gregorio Hernández Ríos ―llamado por todos El Goyo― durante el curso académico 1987-1988. Entonces, nos presentó nuestro mutuo y renombrado amigo, Justo Román Pelladito Hernández. Ocurría que, mientras trataba de ampliar las posibilidades de la disciplina Percusión Cubana para los estudiantes universitarios del Instituto Superior de Arte (ISA) y planeaba la creación de los primeros cursos internacionales en la esfera de la música en Cuba ―algo que se desconoce―, necesité la incorporación a esas “ideas” del canto folclórico…

Claro que sabía de El Goyo desde antes, pues desde que ingresé a la Escuela Nacional de Arte (ENA) en 1962, tuve el privilegio de contemplar el desarrollo del Conjunto Folclórico Nacional y por ende, el de la figura que hoy homenajeamos, pero nada nos conectaba y ahí, como siempre, se presenta la figura de Justo Pelladito. Gracias a este, el nuevo colega y para siempre amigo pudo estar a mi lado en el primer Festival de percusión gestado en el ISA, y de igual forma, en su conversión en festival nacional, dando lugar al imprescindible surgimiento de la ya desaparecida Sociedad Percuba, que por 15 años hizo posible un grupo de aportes fabulosos a la percusión folclórica, popular y sinfónica de Cuba y el mundo.

El Goyo fue el fiel amigo a quien acudía cada vez que necesitaba conocer, aprender o únicamente compartir alegrías y penas, la figura que sin acompañarme directamente en mis investigaciones, estuvo desde el inicio siempre cerca, pendiente de mis avances o mis retrocesos. Mucho de lo que logré y aún logro se lo debo a él y a sus enseñanzas de cómo apreciar y juzgar sin “entrometimientos” el universo de la cultura afrocubana, vasto e inconmensurable. No importaba nada mi experiencia por casi tres años en África, si no hubiesen existido El Goyo, o mi maestro Pelladito.

Hoy quiero dejar claro eso, mientras me toca la difícil tarea de hablar sobre el fabuloso cantante rumbero, que por su calidad devino uno de los inestimables solistas de abakuá seleccionados para dejar plasmado el arte de esa increíble religión en “mi disco”, el volumen 10 de la Antología de la música afrocubana. Se trata de un gran músico, a quien pinareños y habaneros disputan por su origen, y la verdad es que Cuba y el mundo deben aclamar y luego, seguir aclamando, dada su magnitud y trascendencia.

Pero… ¿quién era El Goyo? Nunca sabremos si Gregorio Hernández Ríos nació en la provincia de Pinar del Río o la de La Habana, el 17 de noviembre de 1936. Fue y será siempre percusionista general folclórico, bailarín, coreógrafo, cantante y profesor.

Fungió como Profesor Titular del Instituto Superior de Arte, además cumplió funciones de régisseur y director de escena, así como la de asesor folclórico. Fundador y profesor durante 25 años del Conjunto Folclórico Nacional. Realizó numerosas giras como asesor, bailarín y “tocador” folclórico a numerosas ciudades de Italia, Francia, Holanda, EE.UU. y Canadá. Participó en documentales, películas, comerciales y obras de teatro.

Compartió escenario con figuras como Carlos “Patato” Valdés, Tata Güines, Isaac Delgado, “Changuito”; Orlando Valle “Maracas”, Lázaro Ross, Afro Cuban All Star, Yoruba Andabo, Clave y Guaguancó, Los Muñequitos de Matanzas, Giovanni Hidalgo, y otros músicos famosos en festivales de escenarios de América Latina, el Caribe y Europa.

Participó en numerosas producciones discográficas que han sido nominadas a los Grammy Latino y norteamericano. Uno de sus CD se nombra La rumba es cubana. En el año 2001, recibió el Premio Grammy por su participación en el disco La rumba soy yo, del que fue uno de sus principales organizadores y ejecutantes. Su disco Historia (2003) fue nominado al Premio Cubadisco.

Su última y esmerada labor hacia la percusión cubana desde la dirección de la agrupación Obba-Ilú abarcó las esferas práctica y teórica, haciendo fehaciente sus potencialidades artísticas y su capacidad de conservar nuestro patrimonio cultural afrocubano.

El Goyo integró por 15 años con pulcritud y espíritu profesional la Junta Directiva Nacional de la desaparecida Sociedad PERCUBA. Él fue digno e indiscutible representante de quienes conforman el rico universo de la percusión cubana. 

Publicado en La Ventana.

 
 
 
 
ARTÍCULOS RELACIONADOS:

El que manda, manda
Alberto Faya

Recuerdos de un gran rumbero
La Jiribilla

.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.