86 años atrás… ¿Reconoce usted al escritor que aparece en la foto?

Leonardo Depestre Catony
7/8/2018

Seguramente no muchos lectores identificarán al importante autor cubano cuya fotografía hemos entresacado de la edición del semanario Carteles del 21 de agosto de 1932. Se trata del escritor y periodista Ángel Augier, Premio Nacional de Literatura 1991.


Ángel Augier
 

Augier recién había publicado su primer cuaderno, titulado Uno, y la revista daba la bienvenida al novel autor. Ciertamente Uno no pasó inadvertido. Jorge Mañach, José Antonio Portuondo y Lino Horruitinier, entre otros, le concedieron un comentario crítico en diversas publicaciones (periódicos El País y Diario de Cuba, por ejemplo) al libro de Ángel Augier.

Por lo poco conocido de la anécdota y porque nos revela a Augier en su faceta de periodista, reproducimos este fragmento de lo que le contara Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura 1945, en ocasión de la visita de la ilustre dama chilena por las celebraciones en La Habana del centenario de José Martí. Augier se le acercó en funciones de reportero de la revista Bohemia (edición del 1ro. de febrero de 1953) y Gabriela le hizo esta singular confesión:

Voy a contarle un chiste: hace años, di una conferencia en un pueblito cubano, naturalmente sobre Martí. Como yo en el fondo soy una aldeana chilena, siempre me gusta ir por los pueblos y hablar a sus gentes. Cuando salía de la conferencia, oí que una mujer comentaba: ¡Esa señora está enamorada de Martí! Me detuve y le respondí: ¡Y dígalo usted! Lo único que lamento es no haberlo llegado a conocer personalmente. ¡Y usted también se hubiera enamorado de conocerlo…!

Mucho después, a la altura de sus 92 años, y en plena posesión de sus capacidades como creador, Augier contaría al periodista Luis Hernández Serrano, del diario Juventud Rebelde, estos detalles sobre Uno, que nos permitimos reproducir.

[Mi primer libro] fue de poesía, con el título de Uno, publicado por la editora de la revista Orto, dirigida por Juan López Sariol en Manzanillo. Contenía poemas de todas las clases, con 121 páginas, dedicado al poeta Lino Horruitiner y prologado por Agustín Acosta en 1931, en Jagüey Grande.

Y las razones para tal título las explicó así:

No solo por ser el primero. Tenía un sentido algo filosófico. Uno como índice de principio, término de la nada y comienzo de algo. Los seis primeros versos del poema que da nombre al texto son estos: Límite de principio; / término de la nada / y comienzo de algo. / Iniciación de gérmenes / pródigos de infinito, / gestación de potencias / de ignorados efectos / en la extensión sin límites /.

Augier vivió 99 años. Cuando la cultura cubana se aprestaba a celebrar su centenario, se marchó físicamente, en la noche del 21 de enero de 2010. Tuvo una vida muy activa, en diversos órdenes: el laboral, el político, el intelectual, el social. Quien redacta estos apuntes solo lo conoció muy poco, pero no olvidará que a raíz de la publicación del libro Personalidades Cubanas- Siglo XX, en coautoría con el colega Luis Úbeda, recibí un día una llamada telefónica: era de Augier, quien había localizado mi número y deseaba agradecerme su inclusión en dicho libro. El gesto era delicadísimo de su parte, pues la inclusión de Augier entre las personalidades cubanas del siglo XX era un acto de justicia que el poeta asumía con un gesto de humildad y deseaba agradecerlo.

En realidad, somos los lectores cubanos quienes debemos agradecerle por su obra. Deliberadamente hemos preferido no ofrecer aquí datos sobre su vida, ni siquiera los innumerables reconocimientos que recibió y lo distinguieron dentro de la cultura. Estos pueden hallarse en cualquier enciclopedia o libro de referencias literarias.

Pero sí confesamos algo: haber encontrado la fotografía que aquí se reproduce fue motivo de regocijo y reflexión para estos apuntes, que solo pretenden recordar el paso y quehacer de un autor en quien la modestia y el buen decir estuvieron siempre presentes.