Navegando en tu aire, Bonachea, 2003 (Acrílico / tela, 80x100 cm)
 

Cierta vez, un poeta escribió una hermosa canción de amor. E hizo muchas copias y las envió a sus amigos y conocidos, hombres y mujeres, y también a una joven que había visto tan sólo una vez y que vivía más allá de las montañas. Y cuando pasaron dos o tres días vino un mensajero de parte de la joven, trayendo una carta, que decía:

“Estoy profundamente conmovida por la canción de amor que escribiste para mí. Ven pronto y habla con mis padres para tratar los preparativos de la boda”.

El poeta respondió:

“Amiga mía, la canción que le envié no era sino una canción de amor brotada del corazón de un poeta, cantada por todo hombre y a cualquier mujer.”

Y ella le escribió a su vez:

“¡Hipócrita y mentiroso! ¡Desde hoy, hasta el día en que me entierren, odiaré a todos los poetas por su causa!”


Doña Ruth

Una vez hubo tres hombres que miraban desde lejos hacia una casa blanca que se erguía solitaria sobre una verde colina. Uno de ellos dijo:

-Aquella es la casa de doña Ruth. Es una vieja bruja.

-Te equivocas –dijo el segundo hombre–, doña Ruth es una hermosa mujer que vive allí consagrada a sus sueños.

-Ambos se equivocan –dijo el tercero–. Doña Ruth es la arrendataria de esta vasta tierra y extrae sangre de sus siervos.

Y continuaron su camino discutiendo acerca de doña Ruth.

Cuando llegaron a un cruce encontraron a un anciano y uno de ellos le preguntó:

-¿Podrías contarnos algo sobre doña Ruth, la que habita aquella casa blanca sobre la colina?

El anciano levantó la cabeza y sonriendo dijo:

-Tengo noventa años y recuerdo a doña Ruth desde niño. Pero doña Ruth falleció ochenta años atrás. Y ahora la casa está vacía. Los búhos anidan en ella, y la gente dice que el lugar está embrujado.

 

A Gibran Jalil Gibran (Líbano, 1833-Nueva York, 1931) se le conoció como “el poeta del exilio”. Procedía de una familia maronita que emigró a Boston en 1844. Parte de su primera enseñanza la obtuvo en árabe y francés; luego adoptaría el inglés, idioma que llegó a dominar a la perfección y en el cual se dio a conocer ampliamente su obra literaria. Además, fue dibujante y pintor de mérito.
 En 1923 publicó El profeta, obra que se considera un clásico, adoptada como estandarte por los jóvenes estadounidenses que crearon el movimiento contracultural en 1960 y la ola New Age. Elvis Presley lo tuvo como libro de cabecera. También fueron influidos por él los compositores John Lennon y David Bowie.
 Profundamente ecuménico en lo religioso, su pensamiento filosófico es una mezcla donde aparecen de forma recurrente el budismo y las doctrinas sufi junto a nombres como Nietzsche y Spinoza. En una ocasión escribió: “Ustedes son mis hermanos y los amo. Los amo cuando se postran en sus mezquitas, se arrodillan en sus iglesias y oran en sus sinagogas. Ustedes y yo somos hijos de una sola fe: el Espíritu”.
Entre las principales obras de Gibran se cuentan: Lágrimas y sonrisas (1914), El loco (1918), Los dioses de la tierra (1931), La voz del maestro (1959), Pensamientos y meditaciones (1961) y Dichos espirituales (1963).
En Caracas, Venezuela, y en Viña del Mar, Chile, existen sendos monumentos dedicados a la memoria de Gibran Jalil Gibran, que es conocido en más de veinte lenguas. (AF)