Su vida ha sido un continuo aprendizaje, tal vez, como la de otras muchas personas en el mundo. En su caso, imagino la diferencia en que de cada una de las experiencias vividas parecen abrirse como fuentes surtidoras de nuevos aprendizajes multiplicando sus beneficios.

Experto en comunicación para el desarrollo, con experiencias en África, Asia, América Latina y el Caribe, mi entrevistado asegura categóricamente que vivimos un tiempo de fascinación por las tecnologías, cuando en muchas partes del mundo esas tecnologías de la información y las comunicaciones pueden resultar algo exquisito.

En su libro Haciendo Olas [1] afirma: “No será fácil modelar a la Internet de modo que —al menos en parte— sirva a los objetivos de desarrollo, de democracia, de cambios sociales y de identidad cultural a través de un proceso participativo, pero hay muchos que están empeñados en que esto sea posible.

Ese hombre fue uno de los gurús que asistieron al IX Encuentro Internacional de Investigadores y Estudiosos de la Información y la Comunicación, celebrado del 13 al 17 de noviembre de 2017, en La Habana.
 

Alfonso Gumucio Dragon
Foto: ANF
 

¿Qué aprendizajes o certezas cree usted nos haya dejado el IX Encuentro Internacional de Investigadores y Estudiosos de la Información y la Comunicación?

Estoy convencido de que los participantes cubanos en el ICOM 2017 le sacaron “el jugo” al encuentro y a los participantes. Veo en los estudiantes de comunicación cubanos dos rasgos que los diferencian de muchos estudiantes que conozco en América Latina y en otros países donde me ha tocado dar conferencias: a pesar de las dificultades para conectarse, son estudiantes muy bien informados, bien leídos, con mucho conocimiento sobre los temas que manejan y con un deseo enorme y un compromiso mayor de investigar, estudiar, mejorar, relacionarse con el mundo.

¿Qué señales pudieran defender la posibilidad de un carácter democratizador de las TICs?

Las nuevas tecnologías son solamente un instrumento, como cualquier otro, aunque más sofisticado. No basta usar sus posibilidades técnicas, sino entender su potencial de comunicación. Por el momento, el 90% es un uso primitivo, individual, autístico, sin proyecto de largo plazo. Estamos fascinados con el presente, y pasamos de un presente a otro más evolucionado, pero no tenemos capacidad de mirar el futuro porque no hemos estudiado el pasado. De la inmensa masa de usuarios y de todo el capital de uso de las plataformas TICs, las experiencias de contribución a una sociedad mejor son por el momento mínimas, quizás el 0.01 por ciento. Es fundamental reflexionar más sobre el valor de uso de esos instrumentos en contextos concretos de nuestros países.

Si por “carácter democratizador” entendemos un mayor acceso a ellas (wifi gratuito y universal), eso va a suceder en cinco o seis años, porque es comercialmente rentable para las grandes empresas de telecomunicación. Sin embargo, el mero acceso libre y gratuito, o el “derecho a internet” en la Constitución (Finlandia), no nos dice nada sobre sus aplicaciones a la transformación social de nuestros países.

La bomba de agua en medio de la comunidad a donde todos acuden, que usted refería en su Conferencia Magistral, invita a buscar consensos y a la participación. ¿Cómo puede traducirse esa construcción desde los medios de información?

Esa parábola demuestra que sin comunicación el desarrollo no puede ser sostenible. No es un problema de medios de información, es un tema de procesos de comunicación horizontal. En el desarrollo humano sostenible ya no podemos hablar de “emisores” de mensajes y de “audiencias” pasivas. Hay que cambiar el chip. Lo que necesitamos es procesos de comunicación participativa para que los ciudadanos se apropien de los procesos de desarrollo. Los medios de difusión o de información cumplen su papel haciendo visibles esos procesos, informando sobre su existencia o proporcionando insumos que permitan conocer más sobre los temas de desarrollo. Me parece excelente la idea de propiciar debates en radio y televisión, de provocar discusiones que lleven a entender que la comunicación se hace en la propia ciudadanía y acompaña los procesos de desarrollo. 

¿Cree que los debates televisivos en las televisoras locales pudieran contribuir a una mejor gobernabilidad favorecidos desde una ciudadanía comunicativa?

Por supuesto que sí. El trabajo que hacemos los periodistas debe propiciar debates sobre los temas que no están claros, para entender mejor las modalidades del desarrollo participativo donde las decisiones se toman de manera colectiva. También hay que sacar las cámaras del estudio, llevarlas a los lugares donde ya se están dando procesos de desarrollo descentralizado, con participación local. En Cuba es especialmente importante porque no ha habido muchas experiencias de planificación para el desarrollo con participación local en la ejecución de presupuestos municipales, toma de decisiones sobre las prioridades, consultas ciudadanas, etc. 

Desde esta época de multiplicidad de pantallas, ¿qué no debe faltar a la obra periodística que pretenda promover transformaciones hacia lo local?

En esta época en que la gente joven está metida en su pantalla individual (y será aún más cuando el internet en Cuba sea más barato y más accesible), lo que el periodismo puede hacer es orientar sobre los usos sociales y culturales de la multiplicidad de pantallas, para convertir a los consumidores en prosumidores, es decir, productores de contenidos. Pero para ello los periodistas tenemos que cumplir una tarea pedagógica, pasar de la mera distribución de información al análisis que contribuye a crear conocimiento. 

* Autor de varios estudios sobre comunicación y de varios libros de poesía y narrativa. Sus artículos y ensayos breves han sido publicados por más de un centenar de revistas y periódicos, principalmente en América Latina. Como cineasta ha dirigido documentales sobre temas culturales y sociales, y realizado varias exposiciones fotográficas. Desde 1997 participa en la iniciativa “Comunicación para el Cambio Social” de la Fundación Rockefeller.
 
Notas:

[1] Gumucio Dagron, Alfonso, Haciendo Olas: Historias de Comunicación Participativa para el Cambio Social. Obra publicada en 2001 por The Rockefeller Foundation, 420 Fifth Avenue, New York, NY 10018-2702, Estados Unidos de América/ disponible en: http://www.communicationforsocialchange.org/publications-resources?itemid=23