No te lo imaginas así, conversador, risueño, jaranero. Cuando lo valoras como lo que es, uno de los más talentosos músicos de la joven generación del jazz cubano y a quien no pocos consagrados llaman para tenerlo en sus conciertos, giras y discos, entonces te parece increíble que puedas dialogar con él, e incluso atiborrarlo de preguntas, y que sea naturalmente modesto.

No es por encumbrarlo, y si así fuera, méritos no le faltan, pero ciertamente a Gastón Joya le rodea un aura majestuosa, aunque él pretenda negarlo, y solo quiera reconocerse como un músico que disfruta lo que hace, ya sea desde lo clásico o desde lo popular.
 

Gastón Joya
Gastón Joya, uno de los más talentosos músicos de la joven generación del jazz cubano. Foto: Internet
 

El bajo y el contrabajo hoy son parte de su vida, y fue así desde que era un niño, y “jugar” con el instrumento de su padre era aplaudido por la familia. Por eso no pudo ser el chelo, aunque empezó a estudiarlo. Entonces se mueve de uno al otro, en dependencia de lo que amerite la música en cuestión, y tal vez va al piano, a componer, a repensar, a seguir con lo que en la academia aprendió.

Puede contar muchas de las experiencias compartidas con Chucho Valdés, con Ernán López-Nussa e incluso aquellas vinculadas con su primer álbum, premiado en Cubadisco 2014. Lo ideal sería que ya me hablara de su proyecto, no ya como músico acompañante de otros.

“He sacrificado un poco el deseo de tocar mi música porque muchos músicos me han llamado y también me interesaba trabajar y ganar en experiencia. Imagínate cuánto no he aprendido con Chucho, con Omara Portuondo, Con Ernán, con el Buena Vista Social Club… Con Pablo Milanés, incluso, grabé un disco que tengo muchos deseos de que salga ya. Es con un repertorio de estándares de música americana, gustará mucho y con él fue un gusto trabajar.

“Tengo un trío con mis amigos Adrián y Marcos, excelentes músicos. Tocaremos en fin de año en La Habana y ya hemos grabado algunos temas. Yo compongo, experimentamos y lo disfrutamos mucho, hacemos jazz cubano porque se habla de latin jazz y eso no es más que música de Cuba. Me gusta porque últimamente hago poco jazz, estoy en grabaciones de música bailable con más frecuencia con Descemer Bueno, Gente de Zona, Kelvis Ochoa….

“Además de grabar con mi trío, estamos grabando un disco con Omara Portuondo con la producción de Alain Pérez. Saqué un álbum con Rolando Luna que se llama Fusión de almas, y es una mezcla de música cubana y de América Latina de finales del siglo XIX, que saldrá con Colibrí. También Kelvis Ochoa me habló de hacer un disco acústico en un concierto en vivo…Vamos a ver”.

¿Cuán importante es el bajo y el contrabajo en la música? ¿Cómo distinguir a Gastón Joya de otros?

El bajo es la gravedad de la música, es el que te conduce, el contrapunto de la voz, te va narrando la historia de las canciones. Tocarlo requiere mucha energía mental, si te sientes bien puedes llevar la música hasta un lugar bonito…si no, es difícil.

Es un instrumento que no se define mucho, pero lleva un peso importante en la música. Eso es lo que más me gusta, poder conducir, poder crear diferentes estados de ánimo. Realmente no hay un código específico, depende de cómo te sientas y lo que quieras transmitir.

No obstante, es cierto que hay géneros que tienen más que ver con uno que con el otro. Por ejemplo, la música funk o alternativa es para bajo eléctrico, pero últimamente yo busco mucho mezclar lo eléctrico con el contrabajo también, está de moda.

Me pueden distinguir por la melodía, siempre trato de contar una historia. Yo he tratado de enlazar las cosas, lo clásico con el jazz, con la música de cámara. Me integro, me aprendo muchas canciones, es muy interesante para mí. Al final te percatas de que son los mismos patrones. La técnica y el sonido te ayudan, pero al final tienes que desprenderte de todo eso en la hora cero y entonces integrarte.

A veces me dan la música escrita, otras veces me la mandan en un formato de audio y en muchas ocasiones no me envían nada y nos reunimos todos en una sesión de grabación, por ejemplo, sin haber escuchado la música antes. Eso también es buenísimo porque ahí mismo se crea y uno nunca sabe de dónde puede salir una buena idea.

-He oído hablar de El Comité…

-(Sonríe) El Comité es una banda que formamos varios músicos cubanos de jazz de la misma generación, hermanos todos: Rolando Luna, Irvin Acao, Carlos Sarduy, Harold López Nussa, Rodney Barreto, Yaroldi Abreu y yo, juntos por primera vez en un festival de jazz en Toulusse.

Gastón Joya habla y habla, si se tiene el buen tino de preguntarle. Calla mucho de lo que hace y de lo que le inquieta, como lo relacionado con la producción de discos. “Es algo a lo que quiero dedicarle más tiempo, tomármelo en serio”.

Estuvo en el concierto en el Museo de Bellas Artes donde Harold López-Nussa celebraba sus años de trabajo, y estará de vuelta en próximos días porque así lo anunció. Siempre será gratificante tener la oportunidad de verlo tocar, de deleitarse con su manera de arrancarle la melodía al contrabajo, de descubrir su talento.