Luciano Castillo

Escritor, investigador, redactor, editor, profesor y periodista cubano. Nació en Camagüey, en 1955. Licenciado en Contabilidad por la Universidad de Camagüey, en 1974, y Máster en Cultura Latinoamericana, por el Instituto Superior de Arte, en el año 2007. Es considerado uno de los investigadores más serios y acuciosos del cine cubano. Colabora con la sección En primer plano del portal Cubaliteraria. Desde 1984, es Jefe de la Mediateca André Bazin, de la Escuela Internacional de Cine y Televisión, de San Antonio de los Baños. Escribe, conduce y dirige, a partir del 2004, el programa semanal De cierta manera, de Habana Radio, cuya versión se transmite por el canal Educativo. Ha creado y conducido otros programas de cine en la televisión y ha sido redactor, editor y director de diversas publicaciones. Es fundador de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica, filial de la Federación Internacional de la prensa Cinematográfica (FIPRESCI). Es miembro del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Ha recibido el Premio de Periodismo Cultural Orlando Castellanos en concurso Videncia (2005); la mención única Premio de ensayo José Juan Arrom de la Gaceta de Cuba (2009) y el Premio de Ensayo Cauce (2010).

Alberto Alonso al ritmo de 24 cuadros por segundo

Imposible excluir en la conmemoración del centenario del natalicio del bailarín y coreógrafo Alberto Alonso Rayneri, su presencia en el cine cubano desde el primer año que señala el inicio de la producción del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).  

La ¿muerte? de un burócrata

Para Tomás Gutiérrez Alea, La muerte de un burócrata (1966), su cuarto largometraje, era una película menor, sin grandes pretensiones, en la que logró todo aquello que se propuso. La realidad, como siempre ocurre, superó a la ficción.

La Habana: la ciudad filmable

Cantada por compositores, recreada por novelistas o registrada por célebres fotógrafos, La Habana de una policromía y abigarramiento que Portocarrero intentó traducir en sus lienzos, sigue siendo una perenne incitación para cualquier cámara.

Los 30 años de un sueño

Desde su primera edición, el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, y la Fundación nacida en su seno pocos años después, reafirman aquella voluntad de «tantos latinoamericanos de todas partes y de generaciones distintas (…) una prueba más del poder impositivo de una idea indestructible».