Complejo Escultórico Ernesto Guevara: una deuda de amor siempre renovada


17/12/2018

Una deuda de amor cimentó las bases de la entonces Plaza Ernesto Guevara, inaugurada el 28 de diciembre de 1988, en Santa Clara, pues la población necesitaba un sitio para llenar de agradecimientos al hombre que comandó la liberación de la ciudad.


Fotos: Arelys María Echevarría
 

La admiración y el respeto por el héroe motivaron miles de jornadas voluntarias de construcción, así como la donación popular de las 20 toneladas de bronce que requirió el escultor José Delarra, para inmortalizar la imagen del Guerrillero Heroico.

Un gran ajetreó dominó aquellos momentos, pero cuentan los testigos que en el instante en que se izó la efigie, y sin nadie pedirlo, hubo un profundo silencio que culminó con reiterados aplausos cuando la imagen descansó en el soporte. Era un homenaje al revolucionario.

El lugar señaló el compromiso con la Revolución y con las causas de los oprimidos del mundo. Aun sin conocerse la futura misión de este sitio, la de resguardar los restos del Che, el corazón popular —como dijera Delarra— esperaba ya el regreso del héroe.

Un complejo escultórico que creció con la historia

En su apertura, el Complejo Escultórico Ernesto Guevara estaba integrado por una plaza, una tribuna y un museo. Más tarde fue ampliado con la incorporación de otras áreas

Noris Cárdenas, directora de la institución cultural, recuerda que para la salvaguarda de los restos del Che y varios de sus compañeros de la guerrilla en Bolivia, se edificó el Memorial en 1997 y, posteriormente, el Mausoleo del Frente de Las Villas, que quedó inaugurado el 8 de octubre de 2009.


La directora del Complejo refirió la creciente labor que desarrolla la instalación histórica.
 

Cárdenas explicó que la misión del centro se sintetiza en la conservación, preservación  y divulgación de la vida y obra del Guerrillero Heroico, la que se enfoca hacia diferentes direcciones.

El trabajo comunitario y las alianzas con instituciones educativas y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; la presentación de libros y exposiciones de artes plásticas, y el conocimiento de la figura del Che a través de audiovisuales son acciones que realizan la instalación.

Entre las actividades más importantes figuran la caminata en los natalicios de Antonio Maceo y  Ernesto Guevara, el 14 junio; el acto por el 8 de octubre, fecha de la muerte en combate del héroe, y la gala político-cultural del 30 de noviembre, en recordación al día en que los restos del Comandante en Jefe Fidel Castro pernoctaron en el Complejo.

En los seis lustros de existencia del centro, más de cinco millones de personas han visitado el museo y el memorial, entre cubanos y foráneos —estos últimos provenientes de Alemania, Francia y Argentina principalmente.

Tributo y convocatoria del Che

“Ernesto Guevara mantiene su convocatoria. Personas de los más diversos confines del planeta acuden a rendirle homenaje”, asegura Ismary Fernández, especialista principal de la institución.

A la experta le gusta repetir un criterio expresado por el periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano: la vigencia del Che radicaba en que no hubo una sola contradicción entre lo que pensaba, decía y hacía; fue consecuente con su pensamiento y afán de justicia y libertad.

Su imagen se observa en manifestaciones de protesta de varios países, porque el Che convoca desde su ejemplo. Una muestra de ese símbolo que habita en el corazón y la mente de muchos es la colección Tributo, atesorada por la institución, con más de mil objetos que cubanos y foráneos llevan al Guerrillero Heroico. La reunión de estas piezas se inició en 1997, con una flor enviada por su primera novia, María del Carmen Ferreira (Chichina), y un poema que le dedicara una amiga.


El Memorial, construido como última morada de estos héroes, recuerda un campamento guerrillero,
con rústicas paredes semejantes a un farallón.
 

Los museos conservan objetos históricos que tuvieron relación con hechos y personalidades, pero en este caso se trata de pertenencias, objetos, fotografías y escritos de valor sentimental. Entre las piezas atesoradas se hallan banderas de varios países y movimientos como los Sin tierra, de Brasil; un pañuelo de las Madres de la Plaza de Mayo, de Argentina, así como fotografías de personas que admiran al Che.

El Complejo Ernesto Guevara, en su aniversario 30, evidencia la fuerza que emana  del ejemplo del argentino-cubano, de la pasión y el desinterés a favor de quienes más lo necesitan, y la deuda de amor convertida en compromiso para seguir su obra.