En Luz y Oficios, mujeres al grabado

Maikel José Rodríguez Calviño
12/3/2019

El Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño sito en Luz y Oficios, La Habana Vieja, acogerá, hasta el próximo 2 de abril, la muestra colectiva 60 por el 500. Organizada con motivo del Día Internacional de la Mujer, el aniversario 60 de la Revolución cubana y los cinco siglos de La Habana, la muestra nos ofrece un amplio recorrido por la labor femenina dentro del grabado cubano de todos los tiempos.

Vista general de la muestra colectiva 60 por el 500. Fotos: Maité Fernández
 

Con curaduría de María Teresa González Álvarez, Oscar Giró Oliva, Luis Lamothe Duribe y Chucho Romeu, 60 por el 500 reúne piezas de artistas consagradas o exponentes de las nuevas generaciones, gestoras, en su mayoría, de poéticas propias e identificables. Abren la exposición artífices tan significativas como Antonia Eiriz, Belkis Ayón, Flora Fong, Sandra Ramos, Zaida del Río y Lesbia Vent Dumois, a las que se suman exponentes igualmente reconocidas en el panorama visual cubano más actual, entre ellas Diana Balboa, Dania Fleites, Isavel Gimeno, Anyelmaidelín Calzadilla y las hermanas Yamilis y Jacqueline Brito Jorge, u otras, como Janette Brossard, Martha Jiménez, Vivian Lozano o Tamara Campo, quienes igualmente se han desempeñado con éxito en los campos de la creación, la docencia y la investigación.    

Lesbia Vent Dumois. Viejas Postales. La Novia, 1975.
 

El abanico técnico presente es amplio y abarca todos los procedimientos tradicionales de la estampa. No obstante, encontramos piezas que recurren a la experimentación con las matrices y la incorporación de materiales no convencionales, o que vinculan el grabado con la instalación y la escultura (véanse las propuestas de Irina Cepero, Jenny Hernández Carbó, Liudmila López y Leonor Menes), así como dos tacos de xilografía, con las firmas de Odeibys Gato y Dania Fleites, que evidencian el interés de algunos curadores actuales por mostrar matrices de grabado en calidad de bajorrelieves o piezas escultóricas.

En cuanto a los temas, abundan las naturalezas muertas, los paisajes y el tratamiento de la abstracción, del cuerpo humano y de la religiosidad popular. También hayamos piezas con un evidente enfoque de género; apartado en el que destacan dos magníficas serigrafías de Lisbeth Corvo Alderete, cuya poética merece un análisis más profundo debido a su calidad técnica e impacto visual.

El principal mérito de 60 por el 500 radica en el esfuerzo que implicó reunir, al mismo tiempo, un número tan amplio de mujeres grabadoras (algunas muy visibilizadas; otras, apenas conocidas o francamente olvidadas), lo cual evidencia la necesidad (según nos aclara el crítico Noel Nápoles en las palabras para el catálogo) de crear un museo del grabado cubano, así como la urgencia de elaborar un libro encargado de sistematizar y mostrar el trabajo realizado por estas y otras tantas creadoras que, dentro y fuera del país, contribuyen diariamente al desarrollo de la estampa cubana.

Vista general de la muestra colectiva 60 por el 500.
 

Homenaje a las mujeres y a La Habana, ciudad con nombre femenino, ojalá 60 por el 500 marque un punto de giro en la calidad de las propuestas curatoriales defendidas por el equipo de especialistas de Luz y Oficios, a fin de recuperar el antiguo esplendor del centro. Quizás a ello pueda contribuir la belleza generada por tantas féminas que hoy han tomado por asalto esas antiguas paredes cargadas de historia.