Jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) acudimos nuevamente al encuentro del presidente del país Miguel Díaz-Canel y parte de su equipo de gobierno. Esta vez fue en el Salón Portocarrero del Palacio de la Revolución. Éramos más de 40 escritores, investigadores y artistas de todas las manifestaciones; soñadores que seguimos fieles a la creación en su sentido más amplio, como cultivadores de la belleza y la vida.

El Presidente nos dio la bienvenida, y convocó a intercambiar acerca de las maneras en que estamos participando en la Cuba actual, inmersa en incontables retos más allá de la cultura. Hablamos sobre nuestro desempeño en la lucha contra la COVID-19 no solo desde el arte, pues también colaboramos en centros de aislamiento, organizamos donaciones y nos sumamos a la campaña en favor de la vacunación como una familia grande y diversa.

Alrededor de 40 jóvenes creadores se dieron cita en el Palacio de la Revolución para sostener un diálogo con el presidente Miguel Díaz-Canel. Fotos: Cortesía del autor

Estuvieron presentes también Inés María Chapman, viceprimera ministra; Rogelio Polanco, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido; Luis Morlote, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba;  Abel Prieto, presidente de Casa de las Américas, y Aylín Álvarez, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas.

Podríamos citar aquí fragmentos de algunas intervenciones, las cuales fueron extensas y profundas, pero otros medios han publicado reportajes al respecto, por ello brindaremos algunas opiniones generales.

“La confianza, el consenso y la esperanza se construyen de manera permanente”.

El intercambio duró más de tres horas, que parecieron mucho menos por el interés que gravitaba en el lugar. Cuba vive momentos complejos que exigen actualizaciones, sin olvidar nuestras esencias, pues la confianza, el consenso y la esperanza se construyen de manera permanente.

La comunicación de la AHS con la dirección del país es constante, ya que se da seguimiento a los acuerdos de los congresos y se contribuye a la creación de estrategias en el ámbito de la cultura. Uno de los aspectos positivos del intercambio más reciente fue la diversidad de los temas y la sinceridad, lo cual confirma el compromiso social de las nuevas generaciones de creadores.

Expusimos experiencias sobre el trabajo en las comunidades, e insistimos en la importancia de llegar a todas de la mejor manera, de modo que los propios pobladores se conviertan en protagonistas esenciales y puedan sostener sus proyectos en el tiempo.

“Es fundamental desarrollar la capacidad de consenso en la sociedad”.

Confirmamos la pertinencia del liderazgo de nuestras organizaciones políticas, estudiantiles, gremiales, etc., como aglutinadoras de sus miembros, con nuevas propuestas y la participación directa en la concreción de aspiraciones.

Otras certezas fueron la necesidad de continuar cultivando la espiritualidad, y actualizar la comunicación (política, institucional, de los medios de prensa, etc.). Nuestra sociedad necesita de ello cada vez más, pues muchas insatisfacciones suelen ser provocadas por dificultades de ese tipo.

Las programaciones televisivas y radiales deben ser más atractivas, así como consecuentes con sus funciones de instruir y entretener. De igual modo, debe fomentarse la belleza, la inteligencia y los argumentos sólidos en periódicos y plataformas digitales.

Los participantes resaltamos, además, la importancia del conocimiento de la historia en un contexto de disputa simbólica. En este punto es vital incrementar los proyectos y contenidos que aborden hechos y figuras de una manera más amena.

Es fundamental desarrollar la capacidad de consenso en la sociedad, y aprovechar las diferencias en favor de la construcción colectiva sobre la base de los principios, la dignidad y el amor a Cuba, sin poses de ningún tipo. Asimismo, es primordial lograr avances económicos y satisfacer cada vez más las necesidades materiales de la población, pues la espiritualidad también debe estar acompañada de eso.

“Las crisis son circunstanciales, pero el arte y la cultura son perennes”.

Varias intervenciones analizaron la importancia de seguir construyendo nuestro proyecto social, con una esperanza siempre superior a los desafíos, que nos conduzca a completar la Revolución y a cumplir cada vez más las expectativas de las personas. Se mantuvo la certeza de que las crisis son circunstanciales, pero el arte y la cultura son perennes.

Resaltamos la pertinencia de impulsar acciones y estrategias en favor de la inclusión y en contra del racismo y la discriminación de todo tipo dentro de la sociedad cubana, para lo cual pueden ser muy útiles diversos proyectos y organizaciones.

“La AHS puede ser esencial en la función de aglutinar, impulsar, proponer y hacer”.

Hemos percibido a nivel de país un esfuerzo para avanzar con más rapidez. Tenemos la voluntad de continuar participando como asociación y como creadores. La AHS puede ser esencial en la función de aglutinar, impulsar, proponer y hacer. 

Entre los desafíos principales para Cuba estarán siempre el avance económico, el desarrollo comunicacional y científico, el perfeccionamiento del funcionamiento institucional, y la cultura, con innovación y juventud eterna.

Resulta esencial que la vanguardia artística y política, la cultura y el pueblo formemos siempre un nicho de resistencia y belleza capaz de resistir los innumerables retos que seguiremos enfrentando. Cada desafío deberá ser una oportunidad para salir más fuertes y actualizados, para sumar logros en favor de la nación, la creación y la sociedad cubana.

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