Ernesto Cisneros: “Yo quiero defender el arte con todas las armas posibles”

Ana María Domínguez Cruz
8/12/2020

Ernesto Cisneros concibe la música con imágenes. Sí. Él compone, y a medida que las notas brotan, imagina las escenas de lo que podría ser un documental, una película o un cortometraje. Como cada mañana al despertar se sienta al piano y comienza a componer, son numerosas las gavetas que guardan sus creaciones, y diversas son las piezas que, una vez llevadas a la pantalla, enamoran. Sin embargo, no le interesa crear un disco propio ni acumular sus piezas y presentar bajo su nombre el resultado de su obra.

Ernesto Cisneros, arreglista y productor musical, también programador y tecladista de Buena Fe.
Foto: Por Karla Llanes, tomada de Juventud Rebelde

 

Es posible que nos llegue un fonograma con música instrumental compuesta por él a partir de varios proyectos audiovisuales, ya que afortunadamente no le faltan las propuestas. “Lo que sucede es que me cuesta trabajo hacer un disco, porque no me gusta venderme”, me confesó durante la siguiente entrevista.

La banda sonora de la telenovela El rostro de los días llevó a la creación de un disco con hermoso temas…

Sí, un CD con las canciones de la última telenovela, donde participé como coautor de muchos temas. Con ello, lo cual sí es mi interés, impulsaremos la carrera de los jóvenes muchachos con quienes trabajé en esta ocasión. Yo ya tengo 50 años…

¡Pero no por ello termina tu tiempo de crear!

No, lo sé. Me refiero a que quiero hacer con hacer con esos talentos lo que no hicieron conmigo. Tuve muchas dificultades y ningún apoyo. Por eso quisiera ayudarlos, lo cual es para mí un proceso de retroalimentación. Dejaré mi creación y el impulso que he dado a los jóvenes en este paso por el planeta.

¿Sabes algo? La pandemia me deprimió mucho al principio. Imagínate, yo toco con Buena Fe y tenemos numerosos conciertos anualmente, lo que no pudo suceder en este 2020. La situación me aplastó y no pude componer durante un tiempo. Luego empecé a cambiar mi dinámica, preferí aprovechar el tiempo. Ya estaba la telenovela en pantalla, con todo el éxito que tuvo, incluso en las redes sociales, así que me propuse hacer un concierto en vivo, el cual tuvo lugar el 5 de diciembre en el Teatro Karl Marx. El espectáculo fue grabado para la Televisión Cubana con el objetivo de transmitirlo a fines de año.

También, a partir de una idea de Mario Escalona, director de EGREM, mi casa discográfica, tuve la posibilidad de estrenarme como director en unas cápsulas televisivas con mensajes educativos relacionados con las medidas sanitarias ante la Covid-19. Le propuse invitar a músicos y actores en exteriores, para que fuese apreciado por el público como algo poético, no mandatorio. Ya comenzaron a transmitirse y estoy muy entusiasmado con el resultado.

Durante el distanciamiento físico se me ocurrió crear un software para que los artistas crearan un perfil y ofrecieran pequeños servicios económicos. Se incentiva así la economía cubana dentro de las nuevas fórmulas de los pagos en línea. Estamos trabajando en el desarrollo de esa plataforma, para lo cual necesito el apoyo del Ministerio de Cultura, la Asociación Hermanos Saíz, el Instituto Cubano de la Música, y otras instituciones.

Mi deseo es contribuir al buen arte, ya que no siempre se hacen cosas con calidad, y se confunden los conceptos. El arte no es cualquier cosa, y hay que hacerlo bien. Yo quiero defender el arte con todas las armas posibles, con mi experiencia, mis contactos.

¿En cuáles nuevos proyectos te encuentras inmerso?

Siempre hay encargos para documentales, series y telenovelas. Ahora trabajo con Felo Ruiz (codirector de El rostro de los días) en la banda sonora de su próxima novela. Repetiré la formula de componer muchas canciones. Tengo a estos muchachos con los que trabajé recientemente,  y sumaré a otros. No puedo contarte nada, pero puedo decir que trata un tema muy actual.

Sueñas la película mientras compones, pero ¿qué pasa cuando te traen la película ya realizada para que crees su música?

Es algo muy simpático, podría decir. Tiendo a empatizar con el director y a trabajar en función de sus proyecciones. Primero leo y analizo el guion. Yo soy Géminis: hoy estoy bravo, mañana estoy feliz.

Puedes incendiar un piano hoy y arrancarle música mañana…

No me hables de eso (dice riendo). Eso fue cuando era niño, ya no lo hago. Me refería a que me convierto en amigo del director y lo apoyo en sus ideas. Eso es lo que hace que funcione el trabajo en equipo, y que la música y el audiovisual vayan de la mano. He tenido muy buenas experiencias en ese sentido.

¿Qué podrías comentarme acerca de tu labor pedagógica?

Sabes que estudié magisterio. Desde Guatemala me invitaron a hacer unas conferencias y escogí impartir Historia de la Música, porque al conocerla surgen los motivos para amarla. Estos estudiantes son jóvenes músicos, y los encuentros, a través de mi canal de Youtube, los ayudan a entender la evolución de la música. Me ha gustado mucho la experiencia, porque he explorado este método de enseñanza online, heredado también de la pandemia. Ya te digo, uno siempre debe sacar provecho de todo. Con pandemia o sin ella seguiré componiendo, haciendo discos para otros, ofreciendo cuanto tengo.

¿Cuáles logros no te han llegado aún?

No sé. Las oportunidades no me llegan. Imagino una cosa y la busco como proyecto. Yo salgo a buscar las oportunidades. La pandemia trajo mucha tristeza, y volver a los escenarios hace que la gente vuelva a soñar y ser feliz. Podría decir que tocarle al público el día 5 es algo que quería que me llegara, y me llegó. Quisiera llevar el concierto a Santiago de Cuba, mucha gente lo ha solicitado, y para ello estoy conversando con las autoridades de esa provincia.