Estrellas de Areito: por qué Juan Pablo Torres

Emir García Meralla
27/6/2019

Proveniente de la Orquesta Cubana de Música Moderna (OCMM), donde trabajó desde sus comienzos como trombonista, Juan Pablo Torres era considerado como uno de los mejores trombonistas cubanos de la década y posiblemente de su generación; y había compartido atriles con trombonistas de la talla de “Pucho” Escalante, Antonio Linares, Lázaro González (el trombón de Guanabacoa).

Juan Pablo, desde mediados de esa década, había comenzado a vincularse al mundo de la producción musical cubana dentro de la EGREM, como pupilo de figuras como Rafael Somavilla, Adolfo Guzmán, Adolfo Fermín Pichardo, Tony Taño y otros importantes músicos cubanos. Con ellos no solo debutó como productor, sino que, a raíz de fundar su grupo Algo Nuevo, comenzó su labor experimental explorando y fusionando el son con muchas de las vanguardias musicales del momento.

Algo Nuevo experimentó explorando y fusionando el son con muchas de las
vanguardias musicales del momento. Fotos: Internet

 

Algo Nuevo —fundado en 1977— se insertó dentro de la misma línea de trabajo de formaciones como Irakere, Afrocuba, Yaguarimú y otras que tuvieron como base el fusionar la música cubana en todas sus variantes. Es importante afirmar que, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, el grupo de Juan Pablo tuvo dos características fundamentales: la fuerza fundamental estuvo en el trombón y, como segunda diferencia, no incluía cantantes, a menos que fueran invitados para algún tema específico.

Llegado el mes de noviembre de 1979, en el mismo instante en que la EGREM decide aceptar la propuesta de Diomandé, se determina que sea Juan Pablo quien asuma la producción musical y general por una causa fundamental: dos de los más importantes directores habían fallecido (Adolfo Guzmán y Rafael Somavilla), mientras que Adolfo Pichardo y Tony Taño estaban dedicados a otras tareas, pero consensuaron dejar en manos del joven trombonista la ejecución total del proyecto.

Si se revisa la discografía de Juan Pablo Torres y su grupo Algo Nuevo en ese momento, se encontrarán temas y giros musicales que después aparecerán reflejados en toda la serie de discos que conforman el Proyecto Estrellas de Areito. Igualmente están presentes algunos músicos con los que había trabajado; es el caso de Tata Güines, Teresa García Caturla, Enrique Jorrín o el mismo Richard Egües, por solo citar algunos de los nombres prominentes.

Estrellas de Areito.
 

Curiosamente fue el grupo Algo Nuevo una de las formaciones cubanas invitadas al encuentro Havana Jam efectuado en el mes de marzo de ese año y que fuera organizado por la CBS y el Ministerio de Cultura de Cuba. Se comenta que el estilo y modo de tocar de Torres impresionó a muchos de los participantes norteamericanos presentes, y que de alguna manera mostró hasta qué punto era superable la forma en que ese mismo instrumento funcionaba dentro de la música salsa —años después, conversando con el gran trombonista Reinaldo Jorge, este me confesó que el estilo del cubano era una mezcla de sax y flauta que descollaba por la ductilidad y el sentido melódico; fue impresionante, afirmó—.

Solo quedaba llevar a vías de hecho el proyecto Estrellas de Areito, y teniendo como base fundamental al grupo Algo Nuevo, Juan Pablo se dio a la tarea de escribir la música y convocar a los músicos correspondientes; algunos de ellos habían formado parte del núcleo inicial de la OCMM y otros eran compañeros de la ENA; y por último estaban aquellos nombres imprescindibles, por sus aportes al son, al jazz cubano y por la nunca despreciable simpatía personal y profesional.

Las Estrellas de Areito estaban a punto de convertirse en el primer gran mito de la música cubana en la segunda mitad del siglo XX.