En la tarde de hoy falleció en La Habana el destacado actor y dramaturgo cubano Mario Balmaseda, a la edad de 81 años.

Nacido en La Habana, comienza su carrera como actor en el Teatro Nacional de Cuba, donde se integra al Seminario de Dramaturgia y a las Brigadas Covarrubias. Luego viaja a Alemania y conoce de cerca la experiencia del Berliner Ensemble, colectivo fundamental de la vanguardia teatral europea, fundado por Bertolt Brecht.

A su indiscutible talento se suman la fidelidad a la Revolución y el compromiso inalienable con su pueblo, al cual lega una extensa y rigurosa obra.

A su regreso desarrolla una brillante carrera teatral vinculado a los grupos Teatro de Ensayo Ocuje, dirigido por Roberto Blanco y Teatro Político Bertolt Brecht, del cual llega a ser director. De esa etapa destaca su interpretación de Lenin, en la obra El carrillón del Kremlin, con la cual obtuvo uno de los premios de actuación del Festival Nacional de Teatro, celebrado en 1980.

Dentro de su extensa labor en el cine cubano es relevante su participación en filmes como El hombre de Maisinicú, Ustedes tienen la palabra, De cierta manera, El brigadista, En tres y dos, Se permuta y La inútil muerte de mi socio Manolo, entre otros. Mítica por su verosimilitud y rigor histórico resulta su interpretación de Maceo, en la película Baraguá, de José Massip.

Su no menos prolífica obra para la televisión incluye actuaciones memorables que perduran en la memoria de varias generaciones de cubanos, tales como el personaje principal de la telenovela Un bolero para Eduardo y el rol de Reinier, en la serie En silencio ha tenido que ser, donde compartió protagonismo con otro grande de la cultura cubana, el actor Sergio Corrieri.

La inútil muerte de mi socio Manolo se erige como una de sus memorables actuaciones para el cine cubano. Imagen: Tomada de habanafilmfestival.com

Por la obra de toda la vida fue merecedor del Premio Nacional de Teatro, el Premio Nacional de Televisión y el Premio Nacional de Cine y le fueron conferidas la Distinción por la Cultura Nacional y las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier.

A su indiscutible talento, versatilidad y capacidad interpretativa, se suman la fidelidad a la Revolución y el compromiso inalienable con su pueblo, al cual lega una extensa y rigurosa obra.

En las próximas horas ofreceremos detalles sobre el homenaje que se tributará al destacado artista cubano.

Lleguen a sus familiares y amigos nuestras más sinceras condolencias.