Santiago de Cuba y el silencio. Total. Abrumador. Hecho nombre. Hecho hombre. En las calles. En las casas. En la gente. Esos días dejó de existir la música y la risa. La ciudad asumía una noticia que se volvía más cierta con el avance de la caravana inversa. Hacia ella. Hacia la ciudad.

“Santiago fue y es aún una ciudad en vigilia por lo que guarda y vive en ella”.

Había sonado una voz grave e irrefutable en los televisores y se detuvo el corazón y volvió a latir y era el único ruido. Paso a paso la Isla: poblados y ciudades, montañas, carreteras, caminos, trillos, balcones, tejados, piedras blancas, banderas y fotos y libros manoseados. Y esa lágrima…

“Santiago de Cuba y el silencio. Total. Abrumador. Hecho nombre. Hecho hombre”. Fotos: Alcides Carlos González

Ni siquiera la muerte puede matar a veces. Esta vez.

Santiago salió aquel día 25 y luego cada día hasta la vigilia en la Plaza. Santiago fue y es aún una ciudad en vigilia por lo que guarda y vive en ella. Hay quienes no entienden a Santiago cuando Santiago dice: Aquí seguimos, Fidel.

(Estas fotos son parte de un extenso álbum propiedad del actor, director teatral y fotógrafo Alcides Carlos González, Titi. Tuve su permiso hace cinco años. Me conmueven como entonces. Y una más, con mi hija, aquella noche inolvidable. Mi homenaje).

Tomado del perfil de Facebook de la autora.