Había una vez… Lucas

Ivón Peñalver
27/8/2019

Podrá haber quién aún se pregunte cómo puede el Proyecto Lucas ser un punto de confluencia generacional que, desde la música, haya logrado fomentar encuentros esperados año tras año. Ya se suman 22 años de su primera aventura fuera de la televisión, y justo en este 2019, por primera vez el espectáculo Lucasnómetro de verano se realiza en el Teatro Karl Marx dos noches consecutivas.

Proyecto Lucas. Foto: Tomada del sitio Cubanow
 

La primera vez en todo proceso o fenómeno constituye generalmente un reto inmenso. En esta oportunidad Lucas coexistió con la realización de aplazados festejos carnavalescos como consecuencia de los días de lluvia;  también con las merecidas acciones por el centenario del natalicio del Bárbaro del Ritmo, Benny Moré, así como con otras opciones culturales concebidas para el período estival. Cada una de estas acciones tiene un público importante; no obstante el público de Lucas es inamovible.

Unos jóvenes del público, así como más de una abuela que conducía a algunos que aún no se trasladan solos a tan largas distancias, cada uno a su manera refería que Lucas es alegría, pero es también disciplina porque salir al aire todas las semanas con videos nuevos, en el verano tener una propuesta diferente a la del domingo, estar de gira nacional sin afectar su transmisión habitual y además hacer este espectáculo de Lucasnómetro debe traducirse en organización y disciplina.

 Cuba Libre abriendo la noche del Lucasnómetro. Foto: Tomada del sitio Vistarmagazine
 

Y desde estas sencillas líneas me atrevo a darle la razón. Los espectáculos y el programa habitual de Lucas se preparan con mucho tiempo; de hecho, culminó el Lucasnómetro y ya se prepara para la última semana de diciembre la entrega de los Premios 2019. Pues todo el sentido de su espectáculo crece de acuerdo a las exigencias de sus seguidores que son muchos.

Desde Paulito FG, pasando por Los Ángeles, con una nueva concepción de show que sigue atrayendo a los jóvenes; duetos como los de Yumurí y Gitanos, con el tema “Pero duele” que sigue ganando seguidores, y que ha logrado aunar dos generaciones con total naturalidad. Propuestas urbanas como las de Diván y Alex  Duval, cuyos textos siguen siendo mesurados y contagiosos, se continúan afirmando entre los teleluqueños.

La trova con exponentes como Adrián Berazaín y Mauricio Figueiral, el pop al estilo de Ernesto Blanco; el respeto a la tradición expresado por una agrupación como Rumbávila, que desde Ciego de Ávila prioriza dentro de sus opciones llegar a la capital donde está Lucas; y la música popular bailable al estilo de Maykel Blanco y su Salsa Mayor o Will Campa, demuestra la capacidad que ha tenido Orlando Cruzata al frente de su tropa de incluir la mayor cantidad de opciones musicales.

Lucas de gira nacional. Foto: Tomada del Portal de la Televisión Cubana
 

Cerradas las cortinas, el equipo se va a casa. En esta oportunidad el descanso durará poco, pues ya se prepara la tercera fase de su gira nacional. El próximo día 6 estarán en la Plaza Cultural de Sancti Spíritus, el 8 en el Teatro La Caridad de Santa Clara; el 10 en el Jardín de la Juventud en Cienfuegos, y el día 12 en la Plaza del Viaducto, en Matanzas. Gira que mantiene la misma esencia del Lucasnómetro en cuanto a concepción artística y musical.

Desde el Karl Marx en la capital, hasta lo más alto de la serranía, Lucas cuenta una historia propia, llámese Lucasnómetro o entrega de sus ya reconocidos premios.

La fiesta del video clip tal como expresaran aquellos seguidores es trabajo, alegría y disciplina. Es un cuento que sin hadas sino con excelentes profesionales, atesora motivos suficientes para recordar cientos de historias, que ya trascenderán para las generaciones que los sucedan, a las que se les podrá decir: Había una vez… Lucas.