Para Joel Espinosa la poesía es un “lirismo de altura”, y es casi obligado amarla. Esa tesis la concientizó a plenitud después de estudiar a fondo la obra de Luis Rogelio Nogueras, “Wichy”, para musicalizar parte de sus poemas en el disco Hay muchos modos de jugar, lanzado recientemente bajo el sello de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem).

“El nombre del disco y los colores del diseño de portada remiten a un libro homónimo de Nogueras que agrupa parte importante de sus poemas”.

La idea del álbum surge a raíz del concurso de creación Ojalá 2010, que gané junto Tammy López. A partir de ese momento empecé a tener una estrecha relación con Olimpia Calderón Arias, sonidista y grabadora de Silvio Rodríguez desde hace muchos años. Un día, escuchando uno de mis discos, me preguntó: “¿Te has detenido a pensar en la obra de Luis Rogelio Nogueras?”. Como creador, uno se alimenta del arte, pero con el Wichy te pasa como con Rubén Martínez Villena: solo conoces lo que te enseñan; la parte de la política y no la humana, la más sensible, la de un ser erótico.

Como Joel Espinosa no conocía a plenitud la obra de Nogueras, Olimpia le regaló “Ama al cisne salvaje”, el poema más emblemático de su trayectoria artística. “Además de este texto, para 2012 ya había musicalizado un compendio de temas que conformaron Hay muchos modos de jugar”, comentó el músico en entrevista para La Jiribilla.

Once son las canciones que integran este fonograma: “¡Oh lluvias por quién…!”, “Coincidence”, “Nada”, “Foto-robot”, “Ama al cisne salvaje”, “Texto de vanguardia”, “Celos”, “Para saberlo”, “Sic”, “Materia de poesía” y “Lejos, en el andén”. La producción musical corrió a cargo de Ana Lourdes Martínez. Asimismo, el material se engalana con la participación de Pancho Amat y su Cabildo del Son, René Baños y Vocal Sampling, y los destacados músicos Sandor S. Saint-Hill, Emilio Martini, Dayron Ortega, Carlos Gaytán y Rodrigo Sosa.

El nombre del disco y los colores del diseño de portada remiten a un libro homónimo de Nogueras que agrupa parte importante de sus poemas. En el texto, desde su estilo conversacional y gran imaginación, el escritor recrea los secretos del amor y la vida con el mismo desenfado de niño irreverente que lo caracterizó. Ambos, libro y fonograma defienden el mismo discurso: la poesía como vehículo para contar la realidad y embellecer la cotidianidad del ser humano.

“En el álbum juego mucho con los diferentes géneros musicales conocidos: son, balada, música andina”. En este sentido, Espinosa expresó que en esta producción —la segunda en su trayectoria musical— se creció como profesional gracias al reto que supuso musicalizar la poesía. “¡Adorna tanto que no me deja componer letras!”.

Su propósito ha sido encauzar a las personas que no valoran la poesía y enamorarlas de dicho carácter fino y elocuente. “Se complica a veces atrapar al público con una letra difícil y una melodía sencilla. Ese fue uno de los principales desafíos de este disco”.

Para el músico, Luis Rogelio Nogueras significa arte y sinceridad. “Era un tipo que explicaba las cosas como son. Un cisne salvaje moviendo sus alas y dejando una obra extensa y maravillosa de poemas, vivencias y pensamientos”.

“Así es casi toda la poesía de Luis Rogelio Nogueras: libre como un cisne salvaje”.

En las notas discográficas Silvio Rodríguez escribió:

Aunque desde cantos antiguos se escucharon textos sin rima ni métrica entonados, la canción popular acostumbró a expresarse con versos medidos y sonoros. Esto se explica porque los versos de estructuras irregulares, con variables ritmos internos son más difíciles de musicar. Así es casi toda la poesía de Luis Rogelio Nogueras: libre como un cisne salvaje. Este es el reto para la creatividad y el buen gusto que Joel Espinosa ha sorteado con tino y elegancia.

Para el cantautor, las cualidades vocales de Espinosa recuerdan que los trovadores suelen componer para sí mismos; por eso, como es el caso, no resultan fáciles de reinterpretar. “Antes de escuchar Hay muchos modos de jugar, me preguntaba qué habría pensado el poeta. Después, conociéndolo como tuve la fortuna de hacerlo, sé que habría abrazado a quienes aportan esta forma feliz de cantarlo”.

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