Intenso programa en la primera jornada del Coloquio Hemingway

Ernesto Cuní
25/6/2019

La primera jornada del XVII Coloquio Internacional Ernest Hemingway, reservo momentos relevantes, según trascendió. Iniciado el 20 de junio pasado en el Salón Internacional del Hotel Riviera, tiene como objetivo debatir e intercambiar información sobre la vida y obra del narrador. Se reunieron investigadores de 6 países —EU, Argentina, España, Japón, Israel y Cuba—, para desde profundas investigaciones, revelar detalles sobre el autor, y enriquecer los fondos documentales del museo, que lleva su en la Finca Vigía, en Cuba.

 Gladys Rodríguez, al centro, pronunció palabras de elogio al escritor durante la colocación de
una ofrenda floral a su figura. Foto del autor

 

Esta edición se dedicó al 120 aniversario del natalicio del escritor, al 75 de la publicación de su novela Fiesta y al 70 de Adiós a las armas. La bienvenida a los participantes la dio Gladys Collazo, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CPNC), quien aseguró que los cuatro días serían de provecho para el acercamiento a Hemingway.

Un total de siete intervenciones se realizaron en esta primera sección. Humanizando la ley: cómo y por qué los jueces usan la ficción de Hemingway para apoyar sus narrativas y juicios, por Melissa Flanagan y Patrice Boyes, demostró el impacto en el sector judicial de su discurso.

Walfrido López, investigador cubano esbozó la relación del también periodista, con dos escritores norteamericanos: Mark Twain y John Steinber. Analizó varias coincidencias entre ellos. Los tres nacieron en zonas rurales y las describieron en sus textos, fueron periodistas antes de ser narradores universales. El trío figuran en el listado de los diez escritores estadounidenses más famosos de todos los tiempos y sus libros aparecen entre los diez títulos más imprescindibles de la literatura norteña.

Pintura alusiva al escritor, autoría de Juan Carlos Rodríguez, pintor de Cojímar. Foto del autor
 

Sin dudas, unos de los trabajos que más llamó la atención fue Una lectura marxista de El viejo y el mar, del estudioso norteamericano Douglas Laprade. Estableció un paralelo entre el personaje del viejo pescador, Santiago, y el obrero cubano del momento saqueado por el poder. Simbólicamente es representado por el enorme pez que el protagonista intenta pescar para saciar sus necesidades básicas como ser social.

El Lic. Carlos A. Peón Casas, de Cuba, analizaría la ironía de un poema de Hemingway. Basado en They All Made Pace-What is Peace?” analiza “los entresijos de la sátira y el humor en un poema hemingwayano” y destaca cómo el autor desacralizó al poder y a los jefes de estado como Mussolini.

En Homenaje a Adiós a las armas, la norteamericana Rebeca Johnston resaltó la importancia de esa obra a través, de la descripción de los símbolos utilizados por Hemingway para narrar un hecho real. Mientras que el profesor universitario Charles Palmer subrayó la ética del escritor ante una supuesta difamación. Basado en Las nieves del Kilimanjaro, texto de pura ficción.

Visita a Cojímar

En la tarde los participantes asistieron a Cojímar, el pueblo costero que veneró el escritor. Allí se alza un busto de bronce en honor a su memoria, que se pudo construir a través de colecta pública.

Mirando al mar, por donde tantas veces entrara su yate El Pilar, se ubica el monumento. Directivos del museo ,que lleva su nombre, ubicaron una ofrenda floral y Gladys Rodríguez, especialista del centro, pronunció palabras de elogio hacia el escritor.

Luego los asistentes se dirigieron al proyecto comunitario Pintura Mural Homenaje a Ernest Hemingway. En lo que antes era un basurero, el matrimonio compuesto por Mabel Blanco y Wilber Orlando Aguilera —gestores del proyecto— levantaron, con ayuda de los vecinos, el gobierno local, el CNPC y el sector privado, los muros donde serán recreadas desde las artes plásticas, ocho obras alusivas al escritor.

Uno de esos muros llevará en mármol la frase que el escritor pronunciará al entregarle el Premio Nobel de Literatura 1964: “Yo soy un cubano sato y para mí Cuba es mi segunda Patria”, identificándose como un habitante más de este país.