En el documental La Dictadura del Algoritmo se cursa un periplo semántico que no prescinde de cierta tradición didáctica de referencia para saltar rápidamente a las profundidades, incluso más intrincadas, de una definición y una función claves en la vida política e ideológica de Internet (y de las “redes sociales”) que inundan nuestras vidas hoy. Es un documental con una coartada narrativa sencilla y con ambiciones políticas —en su sentido más amplio—, estratégicas, indispensables. Definido con simpleza de diccionario, quizá siempre ingenua, un algoritmo es: 1. m, conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema: 2. m. Método y notación en las distintas formas del cálculo. Diccionario de la Real Academia. Pero el asunto es más complejo. Veamos.

Protagonizan el “relato guía” del “documental” (veremos más adelante le pertenece tal caracterización) personalidades emparentadas con las más diversas sapiencias: académicas, políticas, tecnológicas. Se conforma así una propuesta audiovisual afirmada en la experiencia de los testimonios que terminan siendo una carga semántica poderosa, y un repertorio de vivencias directas, cuya solvencia y hondura son una garantía de calidad informativa. No hay duda sobre la seriedad o autoridad de los testimonios y los enunciados.

Foto: Tomada del Perfil de Facebook de La Dictadura del Algoritmo

especializados o distantes a los andamios de las intimidades internautas. Pero reclama el despliegue preliminar de advertencias para aprovechar al máximo la experiencia de verlo y disfrutarlo. Algunos le pediríamos más dinámica narrativa, no como “anzuelo” en el sentido mercantil del relato audiovisual, sino como despliegue de cajas de resonancia epistemológicas capaces de interactuar con las palabras en planos semióticos simultáneos. No como ornatos ociosos. No como ilustraciones ni como decorados estériles, sino como evidencias concluyentes y comprensibles, por la sola visibilización de su ser y su modo de ser en consonancia con los conceptos de los testimonios. Semejante petición es de todo un trabajo de investigación específica.

“No deja dudas sobre las necesidades y los retos de luchar contra las maquinarias productoras de ‘algoritmos’ hegemónicos y nuestras relaciones asimétricas ante las tecnologías”.

Le pediríamos menos linealidad y más esteticidad, no de joyería banal sino de proyecto estético propio, necesario acaso para entrelazarse con la calidad y complejidad de un tema que se aborda poco desde una mirada crítica y dialéctica. Este documental es, por eso, un territorio de exploración que avanza de la mano de los testimonios vertidos y exige expansión de los recursos narrativos pertinentes a la novedad y verdad de los fenómenos aludidos y a la complejidad social y política de la geo-semiótica que cursa. 

Le pediríamos liderar, con lo que tiene de potencia crítica, una batalla crucial hacia la comprensión de las amenazas y también una invitación a la apropiación de las metodologías y las tecnologías que hagan sitio a una generación de producciones algorítmicas, esta vez, para la emancipación de los pueblos. Completar pues, el aporte diagnóstico con una llamada a la praxis de los cambios, apropiándonos de las herramientas. Hacer dialéctica de La Dictadura de los Algoritmos transformada por la Revolución de las Conciencias. Está en pantalla.