Si bien cada año en Cuba se publican innumerables textos de extraordinario valor en el mundo de las letras y las más variadas materias y ramas de la ciencia —algo de lo que podemos preciarnos desde comienzos de la década del 60 del siglo pasado— existen acontecimientos editoriales que sobresalen, tanto por su envergadura como por el impacto que están llamados a desempeñar en múltiples planos.

Haces solo unas semanas, en medio del complejo panorama que ha marcado el 2021 en relación con los embates de la Covid-19, fue presentada en el Aula Magna de la Universidad de La Habana la Nueva Historia Universal, uno de esos sucesos editoriales que marca una pauta y que trasciende con creces el momento en que ve la luz.

Se trata de una colección integrada por cinco volúmenes, elaborada por un conjunto de prestigiosos profesores del Departamento de Historia, de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la cuasi tricentenaria universidad habanera, y que se publica bajo el sello Ediciones Imagen Contemporánea, perteneciente al Centro Interdisciplinario Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz, de la propia Facultad de Filosofía de la UH.

Estamos en presencia, por las proporciones de los objetivos que se planteó y, principalmente, por los resultados que ofrece, de una empresa monumental que desborda el ámbito docente y académico. Sin exageración de ninguna clase, hablamos de un acontecimiento de relieve en el cual se imbrican, desde cotas mayores, los contenidos sobre cada tópico examinado y el riguroso, y suigéneris, trabajo desplegado en el universo de la composición editorial, y diseño en general, de textos de esta naturaleza.

“Hay en estos textos, de magnitudes enciclopédicas, un arduo trabajo de síntesis”.

Se trata de una obra que brinda una mirada coherente, y original, desde la Mayor de las Antillas sobre el devenir humano, en tanto es expresión de un caudal de conocimientos acendrados por sus autores, en el ejercicio profesoral e investigativo, a lo largo de cinco décadas.

El origen de esta obra se remonta, tal como reconocen sus creadores, a los llamados que realizara el Comandante en Jefe Fidel Castro, ante periodistas y otros sectores, sobre la necesidad de disponer en Cuba de un libro donde se explicara, de manera especial, a los jóvenes, las líneas e hitos fundamentales de la evolución de la humanidad. Lo esencial de la convocatoria era emprender esa encomienda desde una óptica que se desmarcara de los tradicionales enfoques eurocéntricos, donde los pueblos del sur, y los tercermundistas en general, son ignorados o, cuando menos, relegados a un papel de reparto dentro del concierto internacional.

Con ese llamado hecho por el líder de la Revolución cubana, conocedor profundo de los entresijos de la historia universal, y del papel de los pueblos en las luchas emancipadoras, un grupo de experimentados profesores de dicho Departamento —el cual ha dirigido durante décadas el doctor Sergio Guerra Vilaboy, igualmente presidente de la Asociación de Historiadores de América Latina y el Caribe (ADHILAC)— elaboró un proyecto mediante el cual se diera respuesta a lo planteado por Fidel.

Poco después, en un concurso que a tales efectos auspiciara el Ministerio de Educación Superior, esta propuesta alcanzó el primer premio, lo cual hizo posible que, unido a la dedicación y empeño de cada uno de sus participantes, cristalizara la primera versión de una ejecutoria tan compleja, sin precedentes en su campo en nuestros predios, durante los años de revolución.[1]

En el 2004 emergió la versión original de esta obra. En esa ocasión apareció en Cuba, en papel, solo el primero de sus tomos. Esa edición, la cual constaba de cuatro volúmenes, fue notablemente corregida en el 2011. En el 2016 la propia Editorial Imagen Contemporánea la divulgó en formato de CD.

De manera impresa, sin embargo, la primera publicación de los cuatro libros primigenios de la Historia Universal, tuvo lugar en El Salvador, en el 2018; resultado de los esfuerzos conjuntos del Equipo Maíz, de esa nación, y el colectivo editorial de la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz.

La que ahora nos llena de regocijo, no solo ha sido actualizada, con añadiduras y precisiones diversas, sino que incorpora el quinto tomo. Ello hace que en su conjunto, inobjetablemente, estemos en presencia de una obra novedosa, la cual irrumpe en el escenario educativo y cultural del país, y allende sus mares, con renovadas energías.

En los diversos capítulos que componen cada uno de estos tomos se parte de un enfoque marxista, al igual que de lo mejor de la tradición historiográfica cubana e internacional, con la finalidad de proporcionar una interpretación científica del desarrollo humano, desde sus albores, hasta los comienzos, cargados de desafíos, del presente milenio.

“Se trata de una colección integrada por cinco volúmenes, elaborada por un conjunto de prestigiosos profesores del Departamento de Historia, de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la cuasi tricentenaria universidad habanera”.

Hay en estos textos, de magnitudes enciclopédicas, un arduo trabajo de síntesis, el cual deja a un lado los relatos descriptivos y cronológicos, en todo lo posible, para centrarse en análisis de cuestiones raigales, abordadas, dada la aspiración de dialogar con diversos públicos, desde una narrativa amena, que no riñe con la rigurosidad histórica.

La obra posee una unidad conceptual que le permite vertebrar, de manera orgánica, una estructura metodológica mediante la cual cobran sentido el agrupamiento y la jerarquización de los acontecimientos, y personalidades que se interrelacionan.

Otro de sus méritos es que se alcanza una perspectiva interdisciplinaria, a partir de que se vincula la historia con la economía, la literatura y las artes plásticas, al igual que con elementos de la antropología y la sociología. Desde ese prisma se nos entregan consideraciones que sustentan el carácter progresivo, no lineal ni teleológico, del desarrollo de la sociedad humana.

Desde el ángulo visual, de tanta significación en el entramado actual en todas las latitudes, se incluyen ilustraciones a colores, obras de arte, fragmentos literarios, notas de prensa y otras variantes, en cuanto a la maquetación y el diseño, encaminadas a brindar un cuadro policromático sobre las cuestiones culturales, las costumbres y mentalidades del período histórico que se aborda.

El colectivo de autores contó con la dirección general de los doctores Constantino Torres Fumero, Profesor Emérito y Profesor Titular de Historiografía General, y Sergio Guerra Vilaboy, Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas (2017) y Profesor Titular de Historia de América. Estuvo integrado además por los doctores Lilián Moreira de Lima, Profesora Emérita y Profesora Titular de Historia Universal; Evelio Díaz Lezcano, Profesor Emérito y Profesor Titular de Historia Contemporánea; Reinaldo Sánchez Porro, Profesor Emérito y Profesor Titular de Historia de África y Medio Oriente, y María Teresa Montes de Oca Choy, Profesora Titular de Historia de Asia; así como por la máster María del Carmen Maseda Urra, Profesora Auxiliar de Historia de África.

“Se trata de una obra que brinda una mirada coherente, y original, desde la Mayor de las Antillas, sobre el devenir humano”.

Aunque tendremos que volver en trabajos futuros al examen detallado sobre cada uno de los textos que conforman esta colección es útil adelantar que, el tomo uno, Historia Antigua y Universal (442 pp.), bajo la dirección de la profesora Moreira de Lima, se dedica al vasto espacio temporal que transcurre entre las primeras sociedades humanas y las reformas religiosas que se llevan a cabo en el siglo XVI.

En sus páginas se escruta, por ejemplo, el largo y complejo proceso de evolución, y la caracterización de la sociedad comunitaria; las civilizaciones africanas y en el cercano y lejano oriente; la civilización en Grecia; Roma y el mundo mediterráneo; los grandes estados de la América Indígena; el origen y desarrollo de la sociedad medieval; el feudalismo de los siglos XI al XIII; la crisis del feudalismo y la transición al capitalismo, al igual que los viajes de exploración y la conquista de América.

El segundo, El Mundo en la Época Moderna. Siglos XVII-XVIII (294 pp.), contó con la conducción del profesor Torres Fumero. Se estudia aquí, entre varias temáticas, el absolutismo y la ilustración en Europa; América en la etapa del colonialismo europeo; el establecimiento de factorías en África y la significación de la trata de esclavos; las colonias en Asia; las revoluciones burguesas; el liberalismo, nacionalismo y el problema colonial; el movimiento emancipador en América Latina, o el fin de la trata y los inicios de la ocupación territorial en África.

“Estamos en presencia de una obra novedosa, la cual irrumpe en el escenario educativo y cultural del país, y allende sus mares, con renovadas energías”.

El tercero, El Mundo en la Época Moderna. Siglo XIX (384 pp.), igualmente con la tutela de Torres Fumero, reflexiona, entre otras cuestiones, acerca de la revolución industrial, la ideología del proletariado y los procesos de unificación nacional; el tránsito al imperialismo de las grandes potencias, y el colonialismo y la dependencia en América Latina, África y Asia.

El cuarto, El Mundo en el Siglo XX. 1900-1945 (346 pp.), coordinado por el profesor Díaz Lezcano, se concentra en diversos asuntos, entre los que descuellan la Primera Guerra Mundial; la Revolución Rusa de 1917 y los aportes de Lenin; Europa entre las dos guerras mundiales; Estados Unidos y América Latina entre las dos conflagraciones bélicas universales, con mención al caso de Canadá; así como una mirada a lo acontecido en Asia, África y Medio Oriente durante los años que separan las mencionadas contiendas militares globales. De manera particular se estudian las características, etapas y actores principales que intervinieron en la Segunda Guerra Mundial.

El quinto y último, El Mundo en los Siglos XX y XXI. 1946-2012 (401 pp.), dirigido asimismo por Díaz Lezcano, centra sus valoraciones en el proceso descolonizador que tuvo lugar en Asia y África; en los avatares de la Europa Occidental en la posguerra; el tránsito que se produce del denominado socialismo real al capitalismo en Europa Oriental; la América que va desde mediados del siglo XX a los inicios de la presente centuria; Asia y África luego de terminada la Segunda Guerra Mundial y las relaciones internacionales en la Guerra Fría.  

La Nueva Historia Universal, por derecho propio, se inserta desde ya en las aportaciones de renombre dentro de los estudios históricos y sociales, así como en el vigoroso patrimonio cultural de la nación cubana.


Notas:

[1] En el prólogo de la presente edición, el doctor Eduardo Torres-Cuevas, presidente de la Academia de la Historia de Cuba, menciona como único antecedente, en el caso cubano, “[…] nuestra primera historia universal que, con el título de Lecciones de Historia Universal, publicó en 4 tomos, en 1831, nuestro poeta, fervoroso independentista, estadista mexicano y cubano, y enciclopédico autor, José María Heredia. Era la primera historia universal escrita para América Latina y publicada en Toluca, México. El reto estuvo a la altura de lo más destacado del pensamiento universal de las obras de este tipo que se publicaron en la época. […] La historia universal de Heredia, publicada en México, circuló en Cuba como texto para los estudiantes. Era una historia para América Latina”. Eduardo Torres Cuevas: “Prólogo”, en: Nueva Historia Universal. Historia Antigua y Medieval. Tomo 1, Ediciones Imagen Contemporánea, La Habana, 2020, pp. XII-XIII.

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