Mifune: un ciclo y un centenario

Rubén Ricardo Infante
19/10/2020

Con el regreso a una nueva normalidad —si es que la vida puede ser normal después de este tiempo y de las consecuencias de todo tipo generadas por la Covid-19—, las salas de cine y la programación presencial de las instituciones culturales han regresado para el disfrute social. Dentro de la programación cinematográfica, la sala 23 y 12, sede de la Cinemateca de Cuba vuelve a presentarnos sus ciclos habituales y a promover el cine desde sus inicios.

Como homenaje a Toshiro Mifune, actor de importancia internacional cuyo centenario se conmemora este año, la Cinemateca de Cuba trae la primera parte de un ciclo dedicado a su trabajo en filmes representativos de la historia del cine universal.

 Fotograma del filme El bravo, también conocido como Yojimbo, (1961) de Akira Kurosawa.
Fotos: Tomadas de Internet

 

Según refieren las palabras del programador de la institución cultural en el año de su aniversario sesenta de fundada, Antonio Mazón Robau: “La Cinemateca de Cuba abre nuevamente sus puertas, cerradas desde el 11 de marzo debido a la pandemia y, para la reapertura, hemos seleccionado un importante ciclo: el homenaje al célebre actor japonés Toshiro Mifune, con motivo del centenario de su nacimiento, el que les permitirá observar con detenimiento la filmografía del más famoso intérprete nipón, protagonista de inolvidables filmes exhibidos en Cuba como El Bravo, Los Siete Samurais o Rashomon.

Este ciclo, iniciado el pasado miércoles 14 de octubre, se abrió con la exhibición de Rashomon (Akira Kurosawa, 1950) y le siguieron en la semana El idiota (1951) y Los siete samurais (1954), ambos de Kurosawa. Y durante el sábado 17 y el domingo 18 de octubre, se presentaron Samurai (I): Musashi Miyamoto (1954) y Samurai (II): Duelo en el templo de Ichijoji (1955), ambas de Hiroshi Inagaki.

Como parte de los necesarios reajustes que se llevaron a cabo para el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias, la sala 23 y 12 mantiene una sola función siempre en el horario de las 5:00 p.m.

Fotograma de Los siete samurais, de Akira Kurosawa.
 

El ciclo se retomará a partir de este miércoles 21 de octubre, con la continuidad de la saga de Inagaki: Samurai (III): Musashi y Kojiro (1956) de Hiroshi Inagaki y, a partir del jueves y hasta el domingo 26, la filmografía de Kurosawa con el rostro de Mifune regresará con las siguientes propuestas: Crónica de un ser vivo (1955), filme de estreno en Cuba; Trono de sangre (1957); La fortaleza escondida (1958) y Los malos duermen bien (1960).

Sobre la relevancia de este actor en el panorama del cine y acerca de la relación profesional entre Kurosawa y Mifune, el investigador Luciano Castillo, director de la Cinemateca de Cuba escribió: “La irrupción de Rashomon en el Festival de Venecia provoca el sorprendente descubrimiento del cine japonés por Occidente y, con él, de un autor tan prolífico y relevante y un actor imposible de olvidar como el bandido enjuiciado por asesinar a un señor feudal y violar a su esposa”.

Fotograma de Rashomon, filme dirigido también por Akira Kurosawa.
 

Como continuidad de esta relación, los espectadores que asistan durante el último fin de semana del mes podrán apreciar otros de los filmes más renombrados de Kurosawa: El bravo, también conocido como Yojimbo, (1961); Ánimas trujano (Ismael Rodríguez, 1961); 47 Ronin (Hiroshi Inagaki, 1962), propuesta de estreno en la Isla y Cielo e infierno (1963), también del gran Kurosawa.

La posibilidad de apreciar este ciclo de manera general, o alguna de las obras que lo integran, contribuye a promover el cine como proceso cultural, donde intervienen el acervo histórico de las naciones y el legado de un arte que se reconoce deudor de la tradición y la memoria de los países. El repaso a la trayectoria artística de Mifune nos permitirá acercarnos otra vez al cine japonés.