Cuando pensábamos que asistiríamos a la presentación del último disco de la banda de rock Extraño Corazón, o a su último concierto anunciado para hoy 24 de agosto a las siete de la noche en la sala teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, nos dimos cuenta que el nuevo álbum de estudio Confesiones de un náufrago, no es una despedida, sino un renacer.

foto de la banda de rock Extraño Corazón

“Será un concierto que marca el comienzo y el punto de partida de una nueva etapa”, refirió  Javier Rodríguez Delgado, guitarrista, compositor y actual director de la agrupación, en un encuentro con la prensa. Explicó que “la idea era producir un nuevo álbum y ofrecer al público uno o dos conciertos de despedida. Pero al final de la grabación me convencieron de formar la banda y darle el color y sentido que las canciones de Extraño Corazón merecen”.

En su largo batallar, desde su creación el 21 de marzo de 1992, la banda mantuvo una tendencia al country rock o a una mezcla con el pop-rock, y fue reconocida por muchos como un grupo “loco”, al querer hacer country rock en la tierra del son.

Con el tiempo la agrupación amañó un estilo propio de canciones que reflejaban el sentir de los jóvenes de la época. Muchos fueron los rostros que pasaron por su nómina; sin embargo, más allá de los cambios de integrantes, el grupo se mantuvo, hecho que corrobora el líder de la alineación en las palabras de introducción a Confesiones de un náufrago cuando refiere que “navegar y llegar con vida a tierra firme, sobrevivir a los naufragios, nadar contra la corriente, ha sido una constante y el desafío diario en estos largos años”.

Mientras voces autorizadas en el género como Juanito Camacho y Carlos Fornet coinciden “en que el rock cubano está atravesando un momento crítico, por el deficiente proceso creativo de los grupos”, Javier asegura que, si sopla una brisa para el rock, Extraño Corazón “va a seguir remando”.

Según los especialistas, aunque la banda tiene una sonoridad que responde a cánones clásicos de la historia del rock, el nuevo álbum es interesante, con matices, colores y giros que lo hace peculiar dentro de la discografía del grupo. A su vez, lo consideran una propuesta arriesgada de Javier, quien contó con la producción, mezcla y masterizado del virtuoso guitarrista de metal Thiago Felipe de la banda Estoner, que con su estilo le dio a Extraño Corazón un aire renovador. Además, lo acompañó Roberto “Keko” Fajardo, vocalista y armonicista quien regresó a la formación rockera para grabar esta entrega discográfica en los estudios V-Day Records.

Confesiones de un náufrago es el cuarto disco de Extraño Corazón y sale al mercado por el sello BisMusic de Artex, coincidiendo con los 25 años de fundada la banda. Un fonograma de rock-pop que pretende librar a los oyentes de la trivialidad en los diferentes niveles de lectura de los diez temas que incluye, que defienden la creatividad y un estilo progresivo adaptado al público cubano. De ellos, seis son inéditos y cuatro son versiones de temas aparecidos en producciones discográficas anteriores como el disco Solitario ( 1998, sello Egrem), No preguntes (2002, Unicornio) y Bítácora (2011, también de BisMusic), acreedor del Premio Cubadisco 2012 al Mejor Álbum de Pop-Rock.

El público seguidor del rock bien sabe que la jerarquía fonográfica de esta banda no se corresponde con su presencia escénica, pues la cantidad de conciertos ofrecidos son insignificantes. Qué bueno que pudiera revertirse esa cifra y que Extraño Corazón pueda hacer justicia en la historia del género en el país.

Seguros estamos que quienes disfruten esta noche de la banda Extraño Corazón se darán cuenta que después de todas las tempestades y naufragios, nunca es tarde para regresar a esas voces que desde el principio han apostado por el rock en Cuba.