A pocas horas de celebrarse el cumpleaños 95 de nuestra Fina García Marruz, gloria de la lírica y las letras cubanas e hispanoamericanas, un grupo de instituciones martianas honraron la obra de la insigne intelectual en el Memorial José Martí, ubicado en la Plaza de la Revolución.

Conscientes de que más que una poetisa, Fina es la poesía misma —baste para comprobarlo repasar cualquiera de sus textos— se reunieron para agradecerle una obra de extraordinarios valores que enriquece la literatura cubana.


Foto: Cubadebate

 

A cargo de las palabras de elogio estuvo el ensayista Enrique Saínz, a quien lo sucedieron los poetas y ensayistas Nancy Morejón, Miguel Barnet, Roberto Fernández Retamar, Carmen Suárez León y Caridad Atencio, para dar lectura a poemas escritos por la Marruz.

Un ramo de flores le fue entregado al músico José María Vitier, hijo de la escritora, distinguida con premios como el Nacional de Literatura, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2007 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2011. Incansable investigadora, junto con su esposo Cintio Vitier, de la figura de José Martí, la intelectual ha retratado como pocos la emoción que provoca el acercamiento al Héroe Nacional de Cuba:  

“Conmueve si escribe, si habla, si vive, si muere. ¿Cuál es su secreto? Él no actúa: obra. Todo lo que hace está como tocado de un fulgor perenne. Si aún niño le escribe a su madre que monta en su caballo brioso, si escucha en la penumbra del colegio de Mendive los tímidos sabores cubanos que después habían de arrebatarlo para siempre, si sufre con Lino Figueredo, si estudia en el destierro, si ama siempre, se graba y permanece de todos modos en la memoria (...)”.

 

Tomado de: Granma