Cómo estructurar un pensamiento común entre las instituciones de la cultura en aras de aprovechar las potencialidades de la música como industria, es el propósito de “Fortalecimiento de la competitividad, desempeño organizacional y capacidad de exportación de la industria musical cubana”, proyecto que desarrollan el Ministerio de Cultura de la Isla y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi). Firmada en el 2016 entre esas instituciones —con el financiamiento de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea—, esta iniciativa halla su centro en la contribución de la industria musical cubana al desarrollo inclusivo y sostenible.

Como expresó recientemente el jefe de la división para América Latina y el Caribe de la Onudi, Carlos Chanduvi, se trata de unir las competencias de todos los actores en el sector de la industria musical para el progreso del país, de llevar la industria musical a un estado más sustentable y de valor agregado.

Entre los resultados obtenidos por el proyecto, su director nacional y director de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem), Mario Escalona, subrayó el pensamiento colectivo y la visión de la industria musical como un programa más dentro del desarrollo económico. Asimismo mencionó, entre otros beneficios, la evaluación de las necesidades técnicas de los estudios de grabación para su financiamiento, el diseño de una plataforma digital de la música cubana y el levantamiento de necesidades técnicas para la digitalización de la música en formatos antiguos.


La digitalización de la música en formatos antiguos es una de las acciones contenidas en el proyecto.
Foto tomada de Internet.
 

Agregó que algunas acciones estratégicas a ejecutar en el marco del proyecto son el reforzamiento de la gestión de la propiedad industrial, actualizar las tecnologías y la infraestructura de la producción musical, el diseño e implementación de un sistema de información y análisis de la música, y el desarrollo del modelo de ciudades musicales. Al respecto refirió que se trata de un concepto novedoso que ha dado sus primeros pasos en las ciudades de Santiago de Cuba y La Habana, y cuya metodología parte de un diagnóstico para incluir o no a los territorios en esa categoría.

Por su parte Mónica Mireles, asociada al proyecto en la Onudi, explicó que uno de los aspectos importantes dentro de “Fortalecimiento…” son las industrias culturales y creativas (ICC). Datos del último reporte del Cultural Times presentados por la especialista revelan que en el 2015 las ICC generaban ingresos totales de 2,25 billones de dólares y casi 30 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, siendo la industria musical la tercera en generar empleos.

En ese sentido dijo que enfocarse en los cambios de las tendencias en el consumo musical es un imperativo para Cuba, así como aprovechar todas las oportunidades que brinda la digitalización de la música, lo cual representa —simultáneamente— un reto y una oportunidad para la inserción en el mercado internacional.