El guitarrista y compositor cubano Leo Brouwer y el cellista mexicano Carlos Prieto recibieron en esta capital el premio “Embajador Gilberto Bosques”, en reconocimiento a sus excepcionales carreras y aportes a las culturas de sus países.

El embajador de México en Cuba, Enrique Martínez, entregó el lauro a los artistas y destacó las fecundas trayectorias de Brouwer y Prieto, y como estas han contribuido a estrechar los lazos entre los dos pueblos, en especial los culturales.


El “Premio Embajador Gilberto Bosques” recuerda la vida y obra
de quien fuera representante diplomático de México en Cuba de 1953 a 1964.
Foto: PL
 

Son, dijo el diplomático, 'dos grandes músicos que se han convertido en eslabones de los profundos e inquebrantables lazos que unen a ambos países'.

El cubano agradeció el gesto, y admitió su felicidad por vivir un momento así, en especial por compartirlo con viejos amigos como Prieto, a quien le une una amistad de muchos años, apuntó.

Reconocido como un virtuoso instrumentista en todo el mundo, Prieto coincidió con Brouwer y también reconoció a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, que le otorgó el Premio Honorífico Harold Gramatges.

En el homenaje, que tuvo por sede al Teatro Martí, el cellista mexicano compartió con el público detalles de su relación con Cuba, país que ha visitado en cuatro ocasiones.

Relató momentos importantes de su carrera artista y su relación con Brouwer, quien compuso para él y el también cellista Yo-Yo Ma la pieza “El arco y la lira”, titulo inspirado en libro homónimo sobre poesía del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz.

La obra fue estrenada en 2014 en La Habana por ambos músicos junto al dúo brasileño de guitarras Guitar Duo durante el VI Festival Leo Brouwer de Música de Cámara, recordó el mexicano.

En sus palabras, Prieto también habló sobre su instrumento, un cello Stradivarius de 1720 de azarosa e interesante historia hasta que llegó a sus manos y bautizó cariñosamente “Miss Cello Prieto”.

El homenaje fue completado con un exquisito programa de concierto en el que la Orquesta de Cámara de La Habana, formación dirigida por la joven maestra Daiana García, y el pianista Aldo López Gavilán interpretaron obras de diferentes autores, entre ellas “Canciones remotas”, de Brouwer, y “Final obligado”, de Carlos Fariñas.

Pero sin dudas el gran momento de la noche fue la actuación de Prieto, que interpretó la “Suite No.3 en Do Mayor para violoncelo solo”, de Johan Sebastian Bach, y el estreno en Cuba de “Bachriación para violoncelo solo”, de su compatriota Eugenio Toussaint.

El “Premio Embajador Gilberto Bosques” recuerda la vida y obra de quien fuera representante diplomático de México en Cuba de 1953 a 1964, y brindó especial apoyo a la isla en los difíciles años de inicios de la Revolución Cubana.

Tomado de: Prensa Latina